Mientras en comunidades rurales de México niños caminan kilómetros para ir a la escuela, en Francia el transporte escolar es gratuito y organizado por el Estado
La distancia, más que el aula, sigue marcando la experiencia educativa de miles de estudiantes según el país donde nacen.

En estados como Chihuahua, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, miles de niñas y niños recorren diariamente kilómetros por brechas, caminos de terracería o zonas montañosas para poder asistir a clases.
En la Sierra Tarahumara, estudiantes de comunidades rarámuri caminan largas distancias entre barrancas y senderos.
En la Montaña de Guerrero, niñas y niños de comunidades mixtecas y tlapanecas atraviesan cerros para llegar a planteles multigrado.
En zonas rurales de Oaxaca y Chiapas, alumnos de pueblos zapotecos, tzeltales o tzotziles también enfrentan trayectos prolongados, especialmente cuando las escuelas más cercanas no ofrecen todos los grados.
Para muchas familias, no existe transporte escolar formal.Y cuando lo hay, suele ser comunitario o privado, con costo adicional.
El traslado, en estos casos, no es un servicio garantizado por el sistema educativo, sino una responsabilidad familiar.
El modelo francés: transporte escolar como parte del sistema
En Francia, el enfoque es distinto. El transporte escolar forma parte de la organización educativa territorial. Las autoridades regionales coordinan rutas para estudiantes que viven a determinada distancia de su escuela.
En zonas rurales francesas, donde también existen comunidades dispersas, el traslado no depende de que el alumno camine kilómetros ni de que la familia cubra un gasto diario significativo.
El sistema contempla:
- Rutas escolares organizadas
- Subsidios públicos
- Coordinación entre municipios y regiones
- Cobertura especialmente en áreas rurales
El objetivo no es solo facilitar la movilidad, sino garantizar la asistencia y reducir la desigualdad territorial.
Acceso educativo y desigualdad geográfica
En México, la distancia sigue siendo un factor que influye en la permanencia escolar, sobre todo en secundaria y bachillerato en zonas rurales.
Cuando el trayecto implica largas caminatas, gastos de transporte o riesgos climáticos, la continuidad educativa se vuelve más compleja.
En Francia, el traslado es considerado parte de la infraestructura educativa, al mismo nivel que el edificio escolar.
El contraste no radica solo en el autobús, sino en el enfoque:en un país el traslado puede depender de la familia; en el otro, es una responsabilidad institucional.
Dos realidades, dos modelos
México enfrenta desafíos geográficos importantes: comunidades dispersas, zonas montañosas y brechas de infraestructura.
Francia también tiene áreas rurales, pero su política educativa incluye el transporte como un elemento estructural para asegurar igualdad de acceso.
La diferencia no está únicamente en la distancia, sino en quién asume el costo y la organización del traslado.
Y en esa decisión, se define parte de la experiencia escolar de millones de estudiantes.
Te puede interesar: Mientras en México los desayunos del DIF llegaban a menos del 20% de los alumnos, en Estados Unidos millones de estudiantes reciben alimentos completos todos los días en la escuela
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Buscan realizar hasta 120 esterilizaciones mensuales en nuevo Centro de Castración de Bahía de Kino

Entre la nieve y sobre la Sierra Tarahumara, Sedena presumió un despliegue contra el crimen organizado

Alerta demográfica en Europa: Francia registra más muertes que nacimientos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial y su tasa de fertilidad cae a niveles de 1914

Francia advierte que si EEUU viola la soberanía de Groenlandia habrá “consecuencias en cadena sin precedentes” y anuncia apoyo total a Dinamarca ante las presiones de Washington

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados