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Devolver a la vida al mamut para 2028, después al dodo y al tigre de Tasmania: la propuesta de la empresa biotecnóloga Colossal que divide a la ciencia entre el entusiasmo por el avance tecnológico y el temor a consecuencias impredecibles

La promesa de revivir mamuts, dodos y tigres de Tasmania vuelve a generar debate científico, entre quienes ven un avance histórico y quienes alertan de riesgos genéticos, ecológicos y éticos

Devolver a la vida al mamut para 2028, después al dodo y al tigre de Tasmania: la propuesta de la empresa biotecnóloga Colossal que divide a la ciencia entre el entusiasmo por el avance tecnológico y el temor a consecuencias impredecibles

La idea de devolver a la vida animales extintos como el mamut lanudo, el dodo o el tigre de Tasmania ha pasado de la ciencia ficción a un proyecto real impulsado por la compañía de biotecnología Colossal. Para algunos especialistas, se trata de una quimera, pero para otros es un sueño posible y cada año más cercano. La empresa asegura que puede resucitar al mamut y se atreve incluso a proponer una fecha: 2027 o 2028, cuando, según sus estimaciones, los mamuts podrían volver a las tundras del Ártico.

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¿Por qué el mamut es la prioridad para los científicos?

Mamuts de Wrangel. SCIENCE PHOTO LIBRARY/BBC

El mamut lanudo es considerado la especie más viable para iniciar la des-extinción por varias razones:

  • Hay restos muy bien conservados gracias al permafrost, lo que permite obtener material genético de alta calidad.
  • Existen especies cercanas capaces de desarrollar embriones viables, como el elefante africano.
  • Los expertos creen que su presencia podría beneficiar el ecosistema ártico y ayudar a mitigar el cambio climático.

Desde 2021, Colossal trabaja con la herramienta de edición genética CRISPR para reconstruir el ADN del mamut. La compañía explica que el código genético recuperado fue completado con material del elefante asiático, con quien comparte el 99.6% del genoma.

El siguiente paso será crear un embrión viable e introducirlo en el útero de una hembra de elefante africano, una especie más cercana en tamaño al mamut y considerada más adecuada para la gestación.

Colossal asegura que un bebé mamut podría nacer por primera vez en casi 4,000 años, pues la especie se extinguió alrededor del 1,700 a.C.

La fase final del proyecto sería su reintroducción en la tundra ártica. Inicialmente se pensaba en Siberia, pero la guerra en Ucrania obliga a considerar nuevos hábitats.

El plan para revivir al dodo y al tigre de Tasmania

Tigre de Tasmania. Natgeo.

Además del mamut, Colossal trabaja en la des-extinción del dodo —ave no voladora endémica de Isla Mauricio extinta desde el siglo XVII— y del tigre de Tasmania, un marsupial que desapareció en el siglo XX.

Los científicos justifican estos proyectos por dos motivos:

  • Existe material genético disponible.
  • Ambas especies fueron extinguidas por acción humana, por lo que se considera que podrían sobrevivir si se protege su hábitat.

En el caso del tigre de Tasmania, el proceso podría ser más sencillo gracias a una característica de los marsupiales: se desarrollan poco tiempo en el útero y completan la gestación en el marsupio, una bolsa externa. Esto reduce complicaciones y disminuye la necesidad de un pariente genéticamente muy cercano.

El dodo, en cambio, presenta ventajas y retos:

  • Los embriones aviares se desarrollan en huevos, lo que facilita el proceso.
  • Pero el dodo no tiene parientes vivos; su especie más cercana, el solitario de Rodrigues, también está extinta.
  • La especie viva más próxima es la paloma de Nicobar, originaria de Oceanía.

Los grandes problemas de resucitar especies extintas

A pesar de la inversión millonaria y los avances tecnológicos, la des-extinción enfrenta obstáculos científicos que cuestionan la viabilidad real del proceso. Un estudio reciente señala dos problemas principales:

1. Los animales resultantes nunca serán exactamente la especie original

Completar los huecos del genoma con ADN de otra especie implica que el organismo final será un híbrido, no una réplica exacta. Las partes faltantes podrían contener rasgos clave, como las rayas del pelaje del tigre de Tasmania.

2. La socialización y comportamiento no pueden replicarse

Aunque el animal sea genéticamente cercano, su comportamiento, relación con el entorno y formas de socialización serán los de la especie adoptiva, no los del animal extinto. Esto complica:

  • su adaptación ecológica
  • su comportamiento social
  • la viabilidad de poblaciones a largo plazo

Los expertos advierten que estos híbridos serán impredecibles, lo que representa riesgos para ellos y para los ecosistemas donde se pretendan liberar.

Un futuro posible, pero lleno de dudas

La des-extinción se encuentra en una frontera delicada entre la esperanza científica y la incertidumbre ecológica. Mientras Colossal proyecta fechas ambiciosas y asegura que los mamuts caminarán nuevamente por la tundra en esta década, otros especialistas recuerdan que revivir una especie no es lo mismo que reconstruir su mundo, su conducta ni su papel ecológico.

El debate continúa abierto.

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