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México

“Vivo una pesadilla, él es inocente”: Esposa de médico Grajales encarcelado tras muerte de paciente con Covid-19 demanda su liberación

“Quiero que mi esposo regrese a casa para que conviva con nuestro bebé de seis meses. Somos una familia tranquila. Esto se una pesadilla y solo quiero que acabe ya”, expresó.

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Por El Imparcial

“Vivo una pesadilla, él es inocente”: Esposa de médico Grajales encarcelado tras muerte de paciente con Covid-19 demanda su liberación(Especial)

“Vivo una pesadilla, él es inocente”: Esposa de médico Grajales encarcelado tras muerte de paciente con Covid-19 demanda su liberación | Especial

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chiapas.- El 25 de julio el doctor Gerardo Grajales Yuca llamó por teléfono a Fernanda Ochoa, su cónyuge, para decirle, "Estoy detenido... Dile a mi papá que venga a la dirección que te voy a enviar y consígueme un abogado”. Ella no comprendía que pasaba, ya que su pareja no pudo darle más información, dio a conocer el reportero Carlos Salinas de El País este sábado.

“Fue sorprendente para ambos”, expuso Ochoa en entrevista telefónica. El médico es el jefe de Urgencias del Hospital de Especialidades Vida Mejor, del Instituto de Seguro Social de los Trabajadores (ISSTECH), ubicado en la capital chiapaneca de Tuxtla Gutiérrez. Además, él era el experto a cargo de la epidemia del virus SARS-CoV-2 cuando lo arrestaron por el delito de abuso de autoridad.

La denuncia contra Grajales Yuca la interpuso Karen Alejandra Ramírez Molina, hija de Miguel Arturo Ramírez López, un político que tenía mucha influencia en la entidad y que se desempeño como legislador federal por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), además de otros cargos en el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Acción Nacional (PAN).

"Un caudillo local, con poder e influencia, a decir de periodistas" del estado, señala el comunicador del medio español. El 7 de julio Ramírez López murió por Covid-19, por lo que su familiar acusó de negligencia al jefe de Urgencias que lo atendió, sumado a una demanda por abuso de autoridad. Ella argumenta que el galeno le solicitó insumos como medicinas y equipos para tratar a su papá.

La Fiscalía estatal admitió el recurso y emitió una orden de captura contra Grajales Yuca, quien se encuentra recluso en el Centro Estatal Preventivo de Chiapas, a la espera del juicio.

En consecuencia, el caso ha generado indignación en el gremio médico y sus pacientes. Al día siguiente de su arresto, más de 500 integrantes del personal sanitario de varios nosocomios de Chiapas protestaron en la capital exigiendo la liberación del urgenciólogo. "Vivo una pesadilla. Pido a las autoridades que investiguen bien, porque mi esposo es inocente”, asegura entre lágrimas Fernanda, de 27 años y odontóloga, se lee en el artículo.

A sus 41 años, Grajales Yuca tiene una enfermedad del corazón que le fue detectada hace tres años. “Su cardiólogo le dijo que no puede estar sometido a situaciones de estrés. En 2016 tuvo una crisis, le dan escalofríos, le sudan las manos, le duele el pecho y le sube la presión arterial”, puntualiza la esposa. Precisa que no lo ha podido ver, ya que las autoridades han limitado las visitas al penal a raíz de la epidemia.

Este sábado, escribe el reportero, espera los resultados de una resonancia magnética que se le realizará al especialista. 

Fernanda Ochoa asevera:

Mi esposo no es político. Es un médico al que le apasiona su trabajo. Se sentía feliz al ver salir adelante a sus pacientes que padecían Covid-19. Estaba orgulloso porque su hospital era el que había tenido mejores resultados frente a la pandemia en Chiapas”.

E  indica que todo abogado que la ha asesorado desde el arresto le dice "que las pruebas contra él son débiles y que hay posibilidades de que sea liberado, aunque el 30 de julio el juez local Carlos Morales Urbina admitió el proceso contra Grajales".

“Los abogados me dicen que la acusación no tiene fundamento, que no está sustentada. Esto debe ser un malentendido. Es sorprendente lo que ha pasado, no me lo puedo creer. Hay algo que las autoridades no están viendo, mi esposo es inocente”, asegura.

“Quiero que mi esposo regrese a casa para que conviva con nuestro bebé de seis meses. Somos una familia tranquila. Esto se una pesadilla y solo quiero que acabe ya”, expresó.

La Secretaría de Salud registró este 1 de agosto, 47 mil 472 decesos por coronavirus, así como 434 mil 193 casos confirmados, 87 mil 771 sospechosos y 477 mil 733 negativos. 


Con información de El País

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