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México

'Primero Dios sí lo hallaré vivo', dice madre de adolescente secuestrado por sicarios

Cuenta que en su lucha para localizar a su hijo le han asegurado que habría estado en una ciudad obligado a trabajar como sicario.

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Por Agencia Reforma

Doña Cleotilde busca desde hace tres años a su hijo, quien fue plagiado por tres hombres armados en Guerrero y sería obligado a trabajar como sicario.(Agencia Reforma)

Doña Cleotilde busca desde hace tres años a su hijo, quien fue plagiado por tres hombres armados en Guerrero y sería obligado a trabajar como sicario. | Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.-Doña Cleotilde quiere soltar el llanto cuando toma la fotografía de su hijo, quien hace tres años fue llevado a la fuerza por un grupo de hombres armados y desde entonces, le han dicho, una organización delictiva lo tiene trabajando.


Cuenta que en su lucha para localizar a su hijo diversas fuentes le han asegurado que el joven, que ahora tendría 18 años, habría estado en una ciudad obligado a trabajar como sicario y que después estaría en un campo en Tierra Caliente.


Recientemente le dijeron que ya está preso en el penal federal de Tamaulipas y espera que la Fiscalía General de la República (FGR) le gestione una visita a ese reclusorio para revisar los archivos y constatar la información.


Cuenta que una mujer que pudo recuperar a sus familiares que estaban desaparecidos le dijo que a su hijo lo estaban obligando a trabajar en unos campos en Tierra Caliente.


Ahí hay muchos muchachos a quienes los torturan y los obligar a consumir drogas además de que los torturan", le dijo la señora a doña Cleotilde.


Esa misma mujer le compartió a doña Cleotilde que los cárteles de la droga cada cuatro años dejan en libertad a los jóvenes que tienen reclutados o en otros casos los asesinan.


"Yo la verdad no tengo muchas esperanzas de encontrar a mi hijo vivo, pero primero Dios que sí lo hallaré vivo", señala.


El 16 de julio de 2016, alrededor de las 13:00 horas, su hijo -que en ese entonces tenía 15 años y estudiaba la secundaria- iba con su nieto a una cancha de futbol.


En el trayecto hacia el lugar los jóvenes se percataron de que un automóvil color blanco en el que iban tres hombres los seguía, por lo que tomaron un camino alterno para regresar a su casa.


Los delincuentes se bajaron del vehículo y lograron agarrar al hijo de doña Cleotilde y ella se enteró cuando su nieto llegó llorando para contarle.


La señora y sus familiares empezaron a buscar a su hijo por distintas colonias de Chilpancingo.


Le hicieron dos llamadas a su teléfono celular y en una el joven le contestó que estaba en la colonia Plan de Ayala con unos amigos y que lo iban a llevar a su casa, pero después lo escucharon llorando.


Luego le siguieron llamando, pero su teléfono estaba apagado.


"Desde entonces no tengo razón de él", lamenta doña Cleotilde.


Un día después de la desaparición, la señora acudió a la Fiscalía estatal para interponer la denuncia, donde una agente del Ministerio Público se negó a integrar la carpeta de investigación.


"Venga después, seguro su hijo se fue de pinta y al rato regresa", le dijo la representante social a doña Cleotilde.


La mujer regresó al otro día y a regañadientes el Ministerio Público levantó la denuncia y se activó la alerta Amber, pero las autoridades nunca realizaron los protocolos de búsqueda. 


La alerta Amber fue subida sólo dos días en la página electrónica de la Fiscalía y después se reportó que el adolescente ya había aparecido.

Yo sí me enojé cuando pusieron en la Fiscalía que mi hijo ya había aparecido y les fui a reclamar exigiéndoles que si sabían donde estaba mi hijo que me lo entregaran", acusa.


Menciona que una vez se enteró de que la Fiscalía había detenido a cuatro hombres que viajaban en un automóvil con las características del que utilizaron los delincuentes que se llevaron a su hijo.


Fue a la Fiscalía y le pidió al comandante de la Policía Ministerial que interrogara a los detenidos para que le dijeran a dónde se habían llevado a su hijo, aunque no recibió respuesta.


Tras la desaparición del adolescente, doña Cleotilde se unió a los colectivos de madres con hijos desaparecidos de Iguala y Chilpancingo.


"Hemos participado en muchas búsquedas desde 2017 y no pierdo la fe", señala la mujer.

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