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México

La ASF señala que Sedena no realizó estudio de factibilidad al enviar avión presidencial a EU

La ASF indicó que la Sedena no demostró haber hecho una investigación de mercado para entregar contrato a The Boeing Company para el servicio de preservación y retorno de la aeronave TP-01.

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Por El Imparcial

Boeing 787-8 TP-01 José María Morelos y Pavón, avión presidencial de Gobierno de México(Archivo)

Boeing 787-8 TP-01 José María Morelos y Pavón, avión presidencial de Gobierno de México | Archivo

CIUDAD DE MÉXICO.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no realizó el análisis para definir si era viable financieramente trasladar el avión presidencial a Victorville, California, o bien, contratar servicios de mantenimiento en México y mantenerlo bajo resguardo en el hangar presidencial de la Ciudad de México.

La ASF realizó una revisión al gasto destinado al arrendamiento y mantenimiento del Boeing 787-8 TP-01 José María Morelos y Pavón, el cual se envió el 3 de diciembre del 2018 a Victorville, California, por instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador, al negarse a usar la aeronave para sus giras de trabajo.

La Auditoría Superior señaló que la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea no acreditó mediante un estudio de costo-beneficio, la conveniencia de trasladar la aeronave Boeing 787-8 a las instalaciones de la empresa The Boeing Company ubicadas en Victorville, California, para su preservación, resguardo y almacenaje.

En lugar de contratar dichos servicios para que fueran prestados en las instalaciones del Hangar Presidencial ubicado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y, con ello, evitar cubrir los servicios de almacenaje y estacionamiento, y que la citada aeronave permaneciera a la intemperie.

Por lo anterior, la ASF solicitó a la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea que realice las investigaciones pertinentes y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo correspondiente por las irregularidades de los servidores públicos que en su gestión no realizaron dicho estudio de factibilidad.

La aeronave permaneció a la intemperie en un aeropuerto de Victorville, California, desde el 3 de diciembre del 2018 al 22 de julio del 2020, mientras que el Hangar Presidencial -que fue modificado exclusivamente para albergar el avión- fue usado por el Ejército para almacenar suministros médicos necesarios para atender la pandemia por Covid-19, de acuerdo con información de la propia auditoría.

Es importante señalar que mediante una nota informativa del 17 de julio de 2020, la entidad fiscalizada (la Sedena) informó que el hangar presidencial, durante el ejercicio 2019, no tuvo uso, y que fue hasta abril de 2020 cuando se empleó para el resguardo de equipo e insumos médicos con motivo de la contingencia sanitaria del Covid-19, informó.

En la auditoría de cumplimiento 2019-0-07100-19-0064-2020, la ASF mencionó que el avión presidencial denominado José María Morelos y Pavón fue enviado a Victorville, California, sin que -antes-  la Secretaría de la Defensa Nacional contratara con The Boeing Company los servicios de mantenimiento.

La aeronave presidencial TP-01, de acuerdo con su bitácora de vuelo, se trasladó al aeropuerto de Victorville, California, el 3 de diciembre de 2018; sin embargo, la empresa The Boeing Company emitió la cotización de sus servicios hasta el 19 de diciembre mientras que el contrato se formalizó el 27 de diciembre de ese mismo año, por lo que durante 24 días naturales no existió ningún instrumento jurídico que justificara y soportara su traslado y permanencia en el citado destino, explicó.

 

Además, la ASF indicó que la Sedena no demostró haber hecho una investigación de mercado para entregar contrato a The Boeing Company para el servicio de preservación y retorno de la aeronave TP-01.

En relación con el estudio justificativo para la contratación del multicitado servicio de preservación y retorno de la aeronave TP-01 de fecha 21 de diciembre de 2018, la Sedena informó que, del estudio de mercado realizado, no encontró, en sus archivos históricos ni en Compranet, registro de los servicios requeridos, y que de 16 solicitudes de cotización realizadas a diversas empresas del ramo aeronáutico, únicamente se recibió propuesta técnica y económica de la empresa The Boeing Company, declaró la Auditoría.

A su vez, afirmó que con base en el contrato número MXG-SU-1808929 entre la Secretaría de la Defensa Nacional y la empresa The Boeing Company para el “Servicio de Preservación y Retorno de la Aeronave Boeing 787- 8”, se gastó un monto de 22 millones 951,300 pesos en el ejercicio fiscal del 2019.

 

Con información de El Economista

 
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