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Autos chinos podrían alcanzar 30% de las ventas en México hacia 2030

La consultora Mobility Global estima que los vehículos de marcas chinas y los fabricados en ese país podrían representar entre 500 mil y 600 mil unidades anuales en los próximos cuatro años. Actualmente, su participación ya alcanza hasta 28%, dependiendo de los criterios de medición.

La presencia de China en el mercado automotriz mexicano continuará creciendo y podría alcanzar una participación superior al 30% de las ventas de vehículos nuevos hacia 2030, de acuerdo con proyecciones de Mobility Global, empresa especializada en el análisis de datos de la industria automotriz y tecnológica.

La estimación contempla tanto los automóviles comercializados por marcas de origen chino como aquellos fabricados en China, aunque sean vendidos bajo el nombre de otras compañías. En conjunto, este segmento podría representar entre 500 mil y 600 mil unidades anuales durante los próximos cuatro años.

El avance refleja una transformación en la industria automotriz nacional, donde las marcas asiáticas han ganado terreno mediante una oferta que combina precios competitivos, diseños recientes y una mayor disponibilidad de modelos.

La participación de los autos chinos ya alcanza hasta 28%

Los datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) muestran el crecimiento de estas compañías en México.

Hasta septiembre de 2026, las marcas de origen chino representaban 11.5% de las ventas de vehículos nuevos. Sin embargo, al incorporar las marcas que no reportan sus resultados al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la participación aumenta a 17%.

La proporción es todavía mayor cuando se considera el país de fabricación y no solamente el origen de la marca: los vehículos manufacturados en China, comercializados por marcas de volumen o de origen chino, representan 23% del mercado. Al incluir a las compañías que no reportan al Inegi, la cifra llega a 28%.

Esta diferencia es importante porque una parte de los automóviles fabricados en territorio chino se vende bajo marcas internacionales, por lo que limitar el análisis exclusivamente a las compañías de ese país puede subestimar su presencia real.

BYD, Geely y Chery ganan terreno en el mercado mundial

Guido Vildozo, consultor de Mobility Global, señaló que los fabricantes chinos ya ocupan posiciones relevantes entre las principales empresas automotrices del mundo.

De acuerdo con el especialista, BYD se encuentra entre los cinco mayores fabricantes, mientras que Geely y Chery —comercializada como Chirey en México— figuran entre las 10 compañías más grandes.

Vildozo considera que el avance de China representa un cambio estructural en la industria, que durante décadas estuvo dominada por fabricantes japoneses, europeos y estadounidenses.

El especialista destacó que, aunque Toyota conserva el liderazgo mundial como fabricante individual, el conjunto de las compañías chinas ya representa un volumen superior al de las marcas japonesas agrupadas.

También señaló que el reacomodo internacional ha desplazado a fabricantes tradicionales de posiciones que anteriormente ocupaban entre las principales empresas del sector.

Las marcas tradicionales enfrentan una nueva competencia

Las proyecciones de Mobility Global anticipan un crecimiento importante para algunos fabricantes chinos en el mercado internacional. Según los datos citados por la consultora, BYD podría incrementar su participación en las ventas mundiales en 15%; Geely, en 14%, y Chery, en 29%.

En contraste, las estimaciones apuntan a retrocesos para varias compañías tradicionales: General Motors y Toyota registrarían caídas de 15% y 12%, respectivamente. Honda también enfrentaría una disminución, mientras que Volkswagen y Ford tendrían retrocesos de 11%.

Estas cifras reflejan las perspectivas de la consultora y no deben interpretarse como resultados ya concretados. Su evolución dependerá de la demanda, las condiciones comerciales y la capacidad de producción de cada fabricante.

América Latina, un mercado estratégico para China

El avance de los fabricantes chinos no se limita a México. Vildozo explicó que, en distintos mercados de América Latina, estas compañías ya concentran entre 40% y 45% de las ventas totales de vehículos.

La expansión regional demuestra que los fabricantes asiáticos han encontrado oportunidades en mercados donde los consumidores buscan alternativas de precio y equipamiento frente a las marcas tradicionales.

En México, la tendencia podría intensificarse durante los próximos años, hasta convertir a los vehículos de origen o fabricación china en una parte fundamental de la oferta automotriz.

El reto para México: convertir el crecimiento comercial en desarrollo industrial

El crecimiento de las marcas chinas también plantea desafíos para las empresas que históricamente han dominado el mercado nacional. Una participación cercana a un tercio de las ventas modificaría la competencia entre fabricantes y distribuidores, además de presionar a las compañías tradicionales para ajustar sus precios, modelos y estrategias comerciales.

Sin embargo, el fenómeno también abre un debate sobre las oportunidades para la industria mexicana. El aumento de las ventas de vehículos chinos no implica automáticamente un incremento de la producción nacional, la generación de empleos industriales o el desarrollo de proveedores locales.

Por ello, Vildozo consideró que el Gobierno mexicano y el sector privado deberán responder al nuevo escenario para aprovechar la expansión comercial y buscar que se traduzca en inversiones, capacidades productivas y mayor integración de la industria automotriz en el país.

La proyección de Mobility Global apunta a un cambio de fondo: hacia 2030, uno de cada tres vehículos nuevos vendidos en México podría ser de marca china o estar fabricado en China. De cumplirse este escenario, el mercado nacional tendría una composición muy distinta a la que predominó durante décadas.

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