La normativa de protección animal entró en vigor el 29 de septiembre de 2023 y establece medidas para prevenir el maltrato y el abandono
La normativa, que entró en vigor el 29 de septiembre de 2023, contempla medidas para prevenir el maltrato, el abandono y las condiciones de vida que puedan comprometer la salud y el bienestar de los animales.

La Ley 7/2023 de España contempla restricciones para evitar prácticas que limiten la movilidad de los animales de compañía. También establece condiciones para dejarlos sin supervisión y prohíbe mantenerlos en determinados espacios, con el objetivo de proteger su bienestar.
El cuidado responsable de los animales de compañía es uno de los principales objetivos de la legislación española en materia de protección animal. Por ello, la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, establece una serie de obligaciones y prohibiciones dirigidas a las personas responsables de perros, gatos y otros animales de compañía.
La normativa, que entró en vigor el 29 de septiembre de 2023, contempla medidas para prevenir el maltrato, el abandono y las condiciones de vida que puedan comprometer la salud y el bienestar de los animales.
Entre sus disposiciones se encuentran restricciones al uso de mecanismos que impidan la movilidad de las mascotas, así como reglas sobre su supervisión y permanencia en determinados espacios.
¿Qué prohíbe la Ley de Bienestar Animal sobre mantener atadas a las mascotas?
El artículo 25 de la Ley 7/2023 establece prohibiciones relacionadas con conductas que pueden perjudicar el bienestar de los animales. Entre ellas figura el uso de artilugios, mecanismos o utensilios destinados a limitar o impedir su movilidad en un punto fijo, salvo que exista una prescripción veterinaria que responda a su bienestar.
Esta disposición busca evitar que los animales permanezcan inmovilizados de manera habitual mediante sistemas que restrinjan sus movimientos y les impidan desenvolverse adecuadamente en su entorno.
La medida obliga a los responsables a prestar atención a las condiciones en las que mantienen a sus mascotas y a evitar prácticas que puedan ocasionarles sufrimiento o comprometer su bienestar físico y conductual.
El objetivo no es eliminar el uso de correas durante los paseos, sino impedir las formas de sujeción fija que se encuentren comprendidas en la prohibición legal.

¿Qué ocurre si el dueño deja a su mascota atada y sin supervisión?
La ley también contempla restricciones para evitar que los animales permanezcan sin la atención necesaria de sus responsables.
El artículo 27 incluye entre las conductas prohibidas mantener a los animales de compañía atados o deambulando por espacios públicos sin la supervisión presencial de la persona responsable, en los términos establecidos por la norma.
Asimismo, contempla prohibiciones relativas a mantener habitualmente a perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios y vehículos, cuando se den las condiciones previstas por la legislación.
Estas disposiciones pretenden evitar que las mascotas permanezcan en lugares que no reúnan condiciones adecuadas para su seguridad, cuidado y bienestar.
Por ello, las personas responsables deben asegurarse de que sus animales cuenten con un espacio apropiado, supervisión y condiciones de vida compatibles con sus necesidades.
¿Cuánto tiempo puede permanecer una mascota sin supervisión?
La Ley 7/2023 establece límites para el tiempo durante el cual los animales de compañía pueden permanecer sin supervisión.
En el caso de los perros, la normativa prohíbe dejarlos sin supervisión durante más de 24 horas consecutivas. Para los demás animales de compañía, establece como límite general un máximo de tres días consecutivos, sin perjuicio de las obligaciones específicas que puedan resultar aplicables.
Estos plazos no deben interpretarse como una autorización para desatender a los animales durante esos periodos. Las personas responsables siguen obligadas a proporcionar alimentación, agua, condiciones higiénicas adecuadas, atención veterinaria cuando sea necesaria y los cuidados que requiera cada especie.
La supervisión y el cuidado deben responder a las necesidades particulares del animal, incluso cuando el tiempo de ausencia no supere los límites establecidos por la ley.
¿Cuál es el objetivo de estas restricciones?
La legislación española de bienestar animal parte del reconocimiento de los animales como seres dotados de sensibilidad y establece medidas para protegerlos frente al maltrato y el abandono.
Las restricciones sobre la inmovilización, la falta de supervisión y la permanencia en determinados espacios buscan reducir los riesgos asociados con prácticas que pueden afectar la salud y la seguridad de las mascotas.
Además, la normativa pretende fomentar la tenencia responsable y establecer obligaciones para quienes deciden incorporar un animal de compañía a su hogar.
En este sentido, tener una mascota implica asumir responsabilidades permanentes que van más allá de proporcionarle alimento. También supone garantizar condiciones apropiadas de alojamiento, movilidad, atención y protección.
Una obligación para quienes tienen animales de compañía
La Ley 7/2023 establece que las personas responsables deben evitar las prácticas expresamente prohibidas y procurar que sus mascotas vivan en condiciones compatibles con su bienestar.
Por ello, antes de dejar a un animal atado, sin supervisión o en espacios como terrazas, balcones o vehículos, es importante conocer las disposiciones aplicables y las condiciones concretas que contempla la normativa.
La clave de estas medidas es promover una convivencia responsable con los animales de compañía y evitar situaciones que comprometan su libertad de movimiento, seguridad y bienestar.
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