Los CDs regresan con fuerza entre los jóvenes de América con un aumento de 16% en sus ventas en Estados Unidos durante 2026, mientras México, Chile y Argentina también registran una nueva demanda por la música física impulsada por la nostalgia, el coleccionismo y precios más accesibles
El formato que dominó la música durante los años 90 y principios de los 2000 vuelve a encontrar compradores entre las nuevas generaciones, con precios menores al vinilo y un atractivo especial para coleccionistas y seguidores del K-pop

Durante años, los discos compactos parecían destinados a quedar como un recuerdo de la época en que las tiendas de música estaban llenas de estantes con álbumes físicos. Sin embargo, el formato vuelve a ganar espacio entre consumidores que buscan tener sus discos, coleccionarlos o simplemente escuchar música sin depender exclusivamente de una plataforma digital.
Según información de CNN basada en datos de Luminate, las ventas de CDs en Estados Unidos aumentaron 16% durante el primer semestre de 2026, hasta alcanzar 16.3 millones de unidades. El crecimiento fue considerablemente mayor al registrado por los vinilos, cuyas ventas avanzaron 2.4% durante el mismo periodo.
El repunte no se limita a Estados Unidos. Comerciantes consultados por CNN en México, Chile y Argentina aseguran que también han observado un aumento en el interés por los discos compactos, particularmente entre jóvenes.
En Santiago de Chile, Víctor Hugo Núñez, propietario de la disquería Todo Música, explicó que el precio es uno de los elementos que favorecen al formato. Un comprador puede adquirir varios CDs por el costo de un solo vinilo, lo que permite acceder a más música física con un presupuesto menor.
Jóvenes vuelven a buscar discos físicos
El cambio también se percibe entre consumidores que pertenecen a generaciones que crecieron con plataformas digitales y servicios de streaming.
Núñez, quien lleva más de 25 años dedicado a la venta de música, señaló a CNN que actualmente los jóvenes están comprando muchos CDs, especialmente aquellos relacionados con lo retro, los clásicos y el rock latino.
Su tienda incluso debe conseguir parte de su inventario en otros países, entre ellos México, Argentina y Estados Unidos.
Entre los artistas que más buscan sus clientes aparecen Michael Jackson, Los Prisioneros, Queen y Soda Stereo, una combinación que muestra el interés por distintos periodos y escenas musicales.
Una situación similar se observa en Buenos Aires. Luis Correa, propietario de la disquería Kili, con más de cuatro décadas en el negocio, explicó que recientemente ha observado un repunte importante de las ventas de CDs.
El comerciante aseguró que el vinilo mantiene su nivel de ventas, pero que el CD atraviesa un momento particularmente favorable, al grado de que está ampliando su tienda y volviendo a comprar más ejemplares para satisfacer la demanda.
El rock nacional argentino destaca entre los géneros que siguen atrayendo compradores.
México también registra un nuevo interés por el CD
La recuperación del formato también alcanza a la Ciudad de México, donde algunas tiendas especializadas han comenzado a recibir nuevamente a consumidores jóvenes interesados en encontrar determinados artistas en CD.
Iván Sabotage, propietario de Sabotage Records, contó a CNN que cada vez llegan más adolescentes y jóvenes preguntando por álbumes específicos.
Para el comerciante, el CD nunca desapareció completamente, aunque durante un periodo quedó relegado mientras el mercado concentraba buena parte de su atención en el regreso del vinilo.
Muchos discos terminaron en ventas de garaje o puestos callejeros, pero el interés por el formato físico comenzó nuevamente a cambiar.
El caso mexicano coincide con lo observado en otros puntos de América Latina, donde el CD encuentra un nuevo público entre consumidores que buscan formatos físicos sin asumir necesariamente el costo de una colección de vinilos.
¿Por qué vuelven los CDs si existe el streaming?
El repunte del formato ocurre en un mercado dominado por las plataformas digitales, por lo que una de las claves está precisamente en que el disco físico ofrece algo diferente: la posibilidad de poseer un objeto relacionado directamente con la música.
Alejandro Acuña, propietario de la tienda Kind of Blue, en Santiago de Chile, explicó a CNN que los CDs pueden funcionar como una alternativa para los coleccionistas que buscan conservar los álbumes en formato físico.
El especialista también señaló que existe un componente de pertenencia. Para algunos compradores, tener el disco implica conservar la portada, el diseño y el objeto como parte de una colección.
Esa lógica se parece a la que existe con otros productos físicos, como los libros. Aunque una obra pueda descargarse en formato digital, hay consumidores que siguen valorando tener un ejemplar físico.
El CD ofrece una experiencia similar: la música deja de ser únicamente un archivo o contenido disponible mediante una plataforma y se convierte también en un objeto que puede conservarse.
El precio favorece al formato frente al vinilo
El costo es otro elemento importante para explicar la recuperación.
El regreso del vinilo durante los últimos años provocó un aumento considerable en la demanda de este formato, pero también elevó los costos de algunos productos. Ante ese escenario, el CD aparece como una opción más accesible para quienes quieren comprar música física.
Víctor Hugo Núñez explicó que, por el precio de un vinilo, es posible comprar varios CDs.
La diferencia también está relacionada con el mantenimiento. Mientras un vinilo requiere cuidados específicos, limpieza y manipulación para reproducirlo, el CD puede utilizarse de una manera más sencilla.
Para los consumidores que buscan principalmente escuchar música física sin convertir la reproducción en un ritual, esa practicidad puede representar otro atractivo.
El K-pop impulsa las ventas de CDs
Los datos de Luminate muestran además que el crecimiento del CD en Estados Unidos está relacionado con el comportamiento de los seguidores del K-pop.
Una de las estrategias utilizadas por artistas de este género consiste en lanzar distintas versiones de un mismo álbum, acompañadas de elementos exclusivos como photocards y otros artículos destinados a los fans y coleccionistas.
El grupo BTS, con su álbum ARIRANG, aparece como uno de los ejemplos de esta estrategia.
El fenómeno es relevante porque convierte al CD en algo más que un soporte para reproducir música: también puede formar parte de una colección de productos relacionados con un artista.
Sin embargo, el crecimiento estadounidense no depende exclusivamente del K-pop. De acuerdo con Luminate, al excluir las ventas asociadas con este género, los CDs todavía registraron un aumento de 6.7% durante el primer semestre de 2026.
Un formato que encuentra una segunda oportunidad
El regreso del CD no significa que el streaming o el vinilo estén desapareciendo. Lo que muestran las cifras y los testimonios de comerciantes es la aparición de un espacio renovado para el formato dentro de un mercado donde conviven distintas maneras de escuchar y coleccionar música.
En Estados Unidos, el aumento de las ventas ofrece un dato concreto sobre la recuperación del formato. En México, Chile y Argentina, los comerciantes consultados por CNN describen una tendencia similar desde sus propias tiendas.
La combinación de precios más accesibles, nostalgia, coleccionismo, música popular y nuevos consumidores jóvenes está permitiendo que un formato asociado con los años 90 y principios de los 2000 vuelva a ocupar espacio en las tiendas.
Después de haber quedado desplazado por las descargas digitales y el streaming, el CD encuentra así una nueva función: no solamente como una forma de escuchar música, sino como un objeto físico que los consumidores pueden comprar, conservar y coleccionar.
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