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Moody’s advierte que apoyos a Pemex presionan la deuda de México y pide mayor ajuste fiscal

Renzo Merino señaló que México necesitaría un ajuste fiscal adicional superior a 1.5% del PIB en 2026 para estabilizar la carga de la deuda, mientras Pemex reporta una reducción de sus pasivos financieros.

Moody’s advierte que apoyos a Pemex presionan la deuda de México y pide mayor ajuste fiscal

Ciudad de México (GH).- Los apoyos financieros que el Gobierno de México ha otorgado a Petróleos Mexicanos (Pemex) están aumentando la presión sobre las finanzas públicas y podrían dificultar la estabilización de la deuda del País, de acuerdo con Renzo Merino, vicepresidente y responsable de riesgo soberano para México de Moody’s Ratings.

La advertencia fue difundida por Agencia Reforma y se dio a conocer durante la conferencia anual de Moody’s. Según Merino, México necesitaría un ajuste fiscal adicional de más de 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2026 para estabilizar la carga de la deuda. La calificadora también considera que el déficit fiscal permanecerá elevado, mientras que el crecimiento económico se mantiene limitado.

La evaluación ocurre en un contexto en el que el Gobierno federal continúa respaldando financieramente a Pemex, aunque la empresa reporta una reducción de su deuda y mejores resultados operativos durante 2026.

¿Por qué Pemex está relacionado con la deuda de México?

El punto central de la advertencia de Moody’s es que los recursos destinados a Pemex tienen efectos sobre las cuentas del Gobierno federal.

Merino señaló que los apoyos a la petrolera están teniendo implicaciones negativas sobre las métricas de deuda y el déficit fiscal. La calificadora considera que, mientras Pemex continúe requiriendo respaldo gubernamental, aumentará la presión sobre las finanzas públicas.

La razón por la que esperamos que la carga de la deuda del Gobierno de México siga subiendo es porque los niveles del balance fiscal de México todavía no están en los niveles que puedan estabilizar la carga de la deuda”, explicó Merino, de acuerdo con Agencia Reforma.

La preocupación no se limita a un solo ejercicio fiscal. Moody’s ya había señalado en febrero que el apoyo a Pemex podía retrasar la consolidación fiscal y elevar los indicadores de deuda del Gobierno.

En ese momento, la calificadora proyectó que el flujo de efectivo libre negativo de Pemex promediaría 7 mil millones de dólares anuales entre 2026 y 2029, lo que mantendría la necesidad de respaldo gubernamental.

¿Cuánto tendría que ajustar México?

De acuerdo con Merino, México requeriría un ajuste fiscal adicional de más de 1.5 puntos porcentuales del PIB solamente durante 2026 para llevar la deuda a una trayectoria que pueda estabilizarse.

Moody’s estima que el déficit fiscal de México podría ubicarse entre 4% y 4.5% del PIB este año, mientras que el crecimiento económico rondaría 1%.

La combinación de un déficit elevado y un crecimiento limitado dificulta que los ingresos públicos aumenten al ritmo necesario para reducir la presión sobre la deuda.

La calificadora también ha señalado que una expansión económica más rápida podría modificar este escenario. Sus estimaciones para 2026 y 2027 podrían ser revisadas al alza, aunque considera que un crecimiento sostenido superior a 2% sería necesario para contribuir de manera más significativa a la estabilización de la deuda.

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Pemex también reporta una reducción de su deuda

La advertencia de Moody’s no significa que todos los indicadores financieros de Pemex hayan empeorado.

De acuerdo con información oficial de Pemex, al cierre del segundo trimestre de 2026 la deuda financiera de la empresa se ubicó en 77.5 mil millones de dólares, una reducción de 9.1% respecto al cierre de 2025.

La petrolera también informó que entre abril y junio obtuvo ingresos por ventas y servicios de 510.4 mil millones de pesos, además de una utilidad operativa de 85.5 mil millones y una utilidad neta de 18 mil millones de pesos.

En mayo, Moody’s había ratificado la calificación de Pemex en B1 con perspectiva estable. En ese momento, la empresa reportaba una deuda financiera de 79 mil millones de dólares al primer trimestre, el nivel más bajo desde 2014, según la propia petrolera.

Por ello, es importante distinguir entre la situación financiera de Pemex como empresa y el efecto que sus necesidades de apoyo pueden tener sobre las finanzas del Gobierno federal.

Fitch también reconoció avances en Pemex

Otro elemento relevante para entender el panorama es la evaluación de Fitch Ratings.

El 24 de septiembre, Pemex informó que Fitch ratificó su calificación internacional en BB+, con perspectiva estable. La empresa señaló que la agencia reconoció una reducción de la deuda financiera y del indicador de deuda respecto al EBITDA, además de una disminución de las amortizaciones previstas para 2027.

Según Pemex, Fitch señaló que la deuda financiera disminuyó entre junio de 2025 y junio de 2026, mientras que el indicador de deuda a EBITDA pasó de ocho veces en 2025 a cuatro veces en 2026. También reportó una reducción de 39% en las amortizaciones de deuda previstas para 2027.

Estos datos muestran que la situación de Pemex tiene distintos componentes: la empresa ha reducido su deuda financiera, pero sus necesidades de financiamiento y respaldo continúan siendo un factor que Moody’s considera relevante para evaluar las finanzas públicas de México.

La diferencia entre deuda de Pemex y deuda pública

Un punto que puede generar confusión es que la deuda financiera de Pemex y la deuda del Gobierno federal no son exactamente el mismo indicador.

Pemex es una empresa productiva del Estado y cuenta con sus propios pasivos financieros. Sin embargo, debido al respaldo que recibe del Gobierno y a la importancia de sus obligaciones para las finanzas públicas, las calificadoras analizan el posible impacto que sus necesidades financieras pueden tener sobre la posición fiscal de México.

Por eso, una reducción de la deuda financiera de Pemex no elimina automáticamente la preocupación sobre el impacto fiscal de la empresa.

En términos simples, el debate actual se centra en cuánto dinero público seguirá siendo necesario para respaldar a Pemex y qué efecto tendrá ese apoyo sobre el déficit y la deuda del País.

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