Avanza reforma para prohibir la doble nacionalidad en candidaturas mientras desata fuertes críticas en la oposición: “nadie elige ni quiénes son sus padres ni mucho menos el lugar en el que nacemos”
La Comisión de Puntos Constitucionales aprobó el dictamen con 26 votos a favor y cinco en contra. La propuesta plantea exigir nacionalidad mexicana única para competir por la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de CDMX.

La reforma sobre doble nacionalidad para quienes aspiren a la Presidencia de México, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México avanzó en la Cámara de Diputados, pero el debate dejó claro que el punto de mayor controversia no es la nacionalidad mexicana en sí, sino los derechos políticos de las personas binacionales.
La Comisión de Puntos Constitucionales aprobó el dictamen con 26 votos a favor y cinco en contra. La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea modificar los artículos 82 y 116 de la Constitución para exigir que quienes busquen esos cargos renuncien a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro como candidatura. La información oficial de Presidencia y el Sistema de Información Legislativa permite precisar que la propuesta no busca eliminar la doble nacionalidad para todos los mexicanos, sino establecer una condición específica para ocupar los principales cargos del Poder Ejecutivo.
El avance provocó un intercambio entre Morena, PT, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Mientras el bloque oficialista sostiene que quien gobierne debe tener un vínculo jurídico y político exclusivo con México, la oposición cuestiona que tener dos nacionalidades sea suficiente para presumir un conflicto de lealtades.

¿Qué propone realmente la reforma sobre la doble nacionalidad?
El proyecto establece que para ser presidente o presidenta, gobernador o gobernadora, o jefe o jefa de Gobierno de la Ciudad de México se deberá ser mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad.
Si la persona cuenta con una segunda nacionalidad, tendría que renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidata o candidato.
La propuesta también contempla que, una vez en el cargo, la persona no pueda adquirir o solicitar otra nacionalidad ni invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana.
También quedarían restringidos durante el ejercicio del cargo:
- El uso de pasaporte o documento de identidad expedido por otro Estado.
- El ejercicio de derechos políticos derivados de una ciudadanía extranjera.
- El acceso a protección diplomática de otro país.
Estos cambios están planteados para los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
Por eso, un punto importante para entender la discusión es que la reforma no plantea que todos los mexicanos con doble nacionalidad deban renunciar a ella. La condición estaría dirigida a quienes pretendan competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
“Nadie elige ni quiénes son sus padres”
Uno de los principales argumentos de la oposición se centró en la forma en que una persona adquiere una segunda nacionalidad. Durante la discusión, la diputada de Movimiento Ciudadano Iraís Virginia Reyes de la Torre señaló que la propia Constitución reconoce como mexicanos a personas que nacen en México y tienen padres extranjeros, así como a quienes nacen fuera del país siendo hijos de mexicanos.
Aquí nadie elige ni quiénes son sus padres ni mucho menos elegimos el lugar en el que nacemos. Una persona puede nacer en Estados Unidos porque sus padres están trabajando allá, pueden nacer en México y tener un padre extranjero y recibe por nacimiento la nacionalidad de algunos de sus padres y nada de eso vuelve a esas personas ni menos mexicanos, ni menos capaces para servir a su país.”
La legisladora planteó como ejemplo el caso de una persona que nace en Estados Unidos porque sus padres se encuentran trabajando allá, o de quien nace en México y tiene un padre extranjero. En ambos escenarios, sostuvo, contar con otra nacionalidad no significa tener menos capacidad para servir a México.
La discusión coincide con una de las principales preocupaciones de la oposición: que la reforma termine convirtiendo una condición de nacimiento o de origen familiar en una limitante para ejercer derechos políticos.
“Restringe derechos políticos”, acusa el PRI
El diputado del PRI César Alejandro Domínguez sostuvo que el problema está en utilizar la doble nacionalidad como criterio para limitar derechos.
“La soberanía nacional se defiende con instituciones fuertes, no restringiendo derechos y menos generando sospechosismo. Lo que están haciendo es llegar a ese absurdo de pensar y sospechar de las personas que tienen doble nacionalidad o que tienen relación con el extranjero para restringir los derechos políticos”
Desde su perspectiva, el debate debería concentrarse en fortalecer las instituciones y no en asumir que las personas con vínculos con otro país representan un riesgo para México.
Domínguez también cuestionó que el proceso legislativo no haya incorporado un parlamento abierto para escuchar a mexicanos que viven fuera del país.
La oposición ha insistido en que la medida podría afectar a millones de mexicanos que tienen vínculos con Estados Unidos u otros países por razones familiares, laborales o de nacimiento.
PAN cuestiona por qué la prioridad no es el crimen organizado
La diputada del PAN Noemí Luna Ayala llevó la discusión hacia otro de los temas que generan controversia: la seguridad. Recordó que su grupo parlamentario ha presentado propuestas para evitar la intervención del crimen organizado y el narcotráfico en las elecciones. En ese contexto, cuestionó cuál debería ser considerada una amenaza mayor para el país.
Estoy segura que si le preguntamos a los mexicanos, ¿qué es más traición a la patria? sin duda dirían de quien entrega el territorio al narcotráfico, aún a costa de la vida de nuestros representados”
Su respuesta apuntó a quienes permiten que el narcotráfico tenga influencia sobre el territorio y las instituciones.
El argumento busca cambiar el centro de la discusión: para el PAN, la doble nacionalidad no necesariamente determina la lealtad de una persona hacia México.
Morena defiende la reforma: “debe responder únicamente a México”
Desde Morena, la diputada Katia Castillo defendió el dictamen con un argumento distinto. Sostuvo que quien encabece el Poder Ejecutivo federal o local debe responder únicamente ante México, sus instituciones y al bienestar de su gente.
La legisladora planteó un escenario que considera relevante para justificar la reforma: ¿qué ocurriría si los intereses de México entraran en conflicto con los del país del que también es ciudadano un mandatario?
El planteamiento busca establecer una regla preventiva antes de que ocurra un eventual conflicto. La comisión también estableció en el dictamen que la medida no parte de considerar desleales a las personas binacionales, sino de crear una condición particular para quienes ocupen la titularidad de los poderes ejecutivos.
“¿Qué pasaría si el país de su segunda nacionalidad solicita que sus fuerzas armadas entren a territorio mexicano como se los pide el juramento de nacionalidad, que dice; “apoyar y defender la Constitución y las leyes de los Estados Unidos contra todos los enemigos extranjeros y nacionales”?”, explicó.
El argumento oficialista parte de una premisa: si una persona conserva dos nacionalidades, podría existir una obligación jurídica o política frente a dos Estados.
“Lo que expresa el PRI y el PAN es una mentira”
La diputada del PT Lilia Aguilar rechazó que la propuesta tenga como objetivo afectar a los mexicanos que viven en otros países.
“Lo que expresa el PRI y el PAN es una mentira.”
Aguilar sostuvo que la reforma únicamente busca precisar una disposición constitucional que, según el gobierno federal, actualmente deja un margen de interpretación.
También señaló que las personas que renuncien a una segunda nacionalidad para competir por uno de estos cargos podrían recuperarla una vez concluido su mandato.
“Sí creo que quienes compitan por dichos cargos y renuncien a la doble nacionalidad, podrán volver a su nacionalidad terminando el puesto.”
Sin embargo, este punto dependerá de las reglas específicas que eventualmente se incorporen a la Ley de Nacionalidad, pues la propia iniciativa contempla modificar esa legislación para establecer el procedimiento correspondiente.
¿Por qué Sheinbaum considera necesaria la reforma?
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó desde la presentación de la iniciativa que el objetivo es garantizar que quienes gobiernen tengan como prioridad el interés nacional.
La Presidencia señaló que el artículo 32 constitucional establece restricciones para determinados cargos que requieren nacionalidad mexicana por nacimiento, pero consideró que la redacción actual no es suficientemente clara respecto de quienes ya cuentan con otra nacionalidad.
Sheinbaum resumió su argumento de esta manera: “Que el interés superior sea México, ningún otro país.”
La mandataria también aclaró que la propuesta no está relacionada directamente con casos de corrupción o inseguridad. Según su explicación, el objetivo es establecer una condición jurídica para evitar que quien encabece un gobierno tenga simultáneamente la condición de ciudadano de otro Estado.
¿La reforma elimina la doble nacionalidad en México?
No.
Este es uno de los puntos que pueden generar confusión a partir de la forma en que se ha presentado el debate. La propuesta no elimina la posibilidad de que un mexicano tenga doble nacionalidad.
Lo que plantea es que una persona que quiera competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México tenga que renunciar a la otra nacionalidad antes de solicitar su registro como candidata o candidato. Por ello, no se trata de una prohibición general para los mexicanos binacionales.
La iniciativa sí contempla que quien ejerza alguno de esos cargos tampoco pueda adquirir o solicitar otra nacionalidad durante su mandato.

¿Qué ocurrirá con la iniciativa después de su aprobación en comisión?
La aprobación en la Comisión de Puntos Constitucionales no significa que la reforma ya sea parte de la Constitución.
El dictamen fue enviado a la Mesa Directiva y deberá ser discutido y votado por el pleno de la Cámara de Diputados. Después, al tratarse de una reforma constitucional, tendría que seguir el procedimiento correspondiente en el Senado y posteriormente pasar por el proceso de aprobación de las legislaturas estatales.
La propuesta fue avalada en comisión con 26 votos a favor, cinco en contra y cero abstenciones. Morena, PT y PVEM respaldaron el dictamen, mientras que PRI, PAN y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
Por ahora, la reforma sigue siendo una propuesta en proceso legislativo. No existe todavía una nueva prohibición constitucional vigente que impida a una persona con doble nacionalidad competir por esos cargos.
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El debate que queda abierto
Más allá de los 26 votos a favor y los cinco en contra, la discusión deja una pregunta que todavía no tiene una respuesta compartida entre los grupos parlamentarios:
¿Tener dos nacionalidades representa un posible conflicto de intereses o limitar los derechos políticos de una persona por su nacionalidad de origen constituye una restricción injustificada?
Para Morena y sus aliados, la reforma funciona como una medida preventiva para garantizar que quienes gobiernen tengan un vínculo jurídico exclusivo con México.
Para PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, el problema está en asumir que una segunda nacionalidad equivale a una falta de lealtad.
Mientras el dictamen avanza hacia el pleno, esa diferencia será uno de los principales puntos de discusión. Y, en caso de aprobarse, todavía quedará por definir cómo se aplicará la renuncia a la segunda nacionalidad y bajo qué procedimiento podrán recuperar esa condición quienes concluyan su mandato.
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