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Nueve de cada 10 docentes no alcanzan el nivel más alto de apropiación de la Nueva Escuela Mexicana, revela la SEP

El resultado expone el reto que enfrenta el modelo educativo para pasar de los documentos a las aulas.

MÉXICO.- La Estrategia Nacional de Formación Continua de Educación Básica 2026 muestra que solo uno de cada 10 maestros obtuvo entre 80% y 100% de apropiación de los componentes de la Nueva Escuela Mexicana. El resultado expone el reto que enfrenta el modelo educativo para pasar de los documentos a las aulas.

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) lleva tres ciclos escolares como marco de enseñanza en preescolar, primaria y secundaria, pero su aplicación todavía enfrenta un reto entre los profesores. De acuerdo con la Estrategia Nacional de Formación Continua de Educación Básica 2026 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), solo uno de cada 10 docentes alcanzó un nivel de apropiación de entre 80% y 100% de los contenidos relacionados con el nuevo modelo, detalló El Sol de México.

El diagnóstico se construyó a partir de una encuesta en la que participaron 219 mil 307 maestras y maestros de todo el país. Los resultados muestran que los docentes requieren profundizar en distintos elementos del Plan de Estudios 2022, desde los programas sintéticos y las fases de aprendizaje hasta los campos formativos, los ejes articuladores y el codiseño del programa analítico.

El dato no significa que 90% de los profesores desconozca la Nueva Escuela Mexicana. Lo que señala el documento es que la mayoría no se encuentra en el rango más alto de apropiación evaluado. Esta diferencia es importante para entender qué está ocurriendo con la implementación del modelo.

¿Qué busca cambiar la Nueva Escuela Mexicana?

La NEM parte del Plan de Estudios 2022 y plantea modificar la manera en que se desarrolla el aprendizaje en las escuelas.

El modelo busca que los profesores tengan mayor margen para adaptar los contenidos a las condiciones de sus comunidades. La intención es que la enseñanza no se limite a transmitir información y que los estudiantes participen en procesos de investigación, análisis y resolución de problemas relacionados con su entorno.

Por ello, los proyectos tienen un papel central. La propuesta busca que los alumnos puedan partir de situaciones de su vida cotidiana para formular preguntas, investigar, analizar información y construir respuestas.

Esto también modifica el trabajo de los docentes. Ya no se trata únicamente de seguir una planeación predeterminada, sino de interpretar el currículo y adaptarlo a las características de cada comunidad escolar.

¿Qué es lo que más necesitan reforzar los maestros?

La Estrategia Nacional de Formación Continua 2026 identifica varios componentes en los que los profesores reconocen que necesitan mayor apropiación.

Casi seis de cada 10 docentes señalaron que necesitan profundizar en elementos centrales de la NEM, como los programas sintéticos.

Estos programas establecen los contenidos y procesos de desarrollo de aprendizaje que forman parte de la propuesta curricular nacional.

Sin embargo, dentro de la NEM no deben utilizarse como una planeación rígida.

Funcionan como un punto de partida para que cada comunidad escolar pueda construir una propuesta acorde con sus condiciones sociales, culturales y educativas.

La diferencia puede parecer técnica, pero tiene un efecto directo en el salón de clases: el docente debe conocer el programa nacional y, al mismo tiempo, identificar qué necesita su grupo para convertirlo en una experiencia de aprendizaje pertinente.

Las seis fases también representan un reto

Poco más de la mitad de los profesores manifestó que necesita profundizar en las fases de aprendizaje. La NEM organiza la educación en seis fases:

  • Educación inicial.
  • Preescolar.
  • Tres fases correspondientes a primaria.
  • Secundaria.

La finalidad es establecer una progresión entre los aprendizajes y evitar que cada nivel educativo funcione como una etapa aislada.

En lugar de considerar los grados como bloques independientes, la propuesta busca que exista continuidad en lo que los estudiantes aprenden a lo largo de su trayectoria escolar.

Para los profesores, esto implica conocer qué aprendizajes corresponden a su fase y cómo se relacionan con los procesos que los alumnos desarrollaron antes y los que continuarán posteriormente.

¿Cuáles son los cuatro campos formativos de la NEM?

Otro de los elementos que los docentes identificaron como un área en la que necesitan profundizar son los campos formativos.

La Nueva Escuela Mexicana establece cuatro:

1. Lenguajes

Este campo busca desarrollar capacidades para comunicarse y expresarse, además de favorecer el reconocimiento de identidades y el diálogo intercultural.

2. Saberes y Pensamiento Científico

Está orientado a que los estudiantes comprendan fenómenos naturales y sociales mediante el razonamiento matemático y el pensamiento científico.

3. Ética, Naturaleza y Sociedades

Aborda la relación entre las personas, la naturaleza y la sociedad.

Incluye aspectos como la conciencia histórica, la justicia social, los derechos humanos y la crisis ambiental.

4. De lo Humano y lo Comunitario

Busca incorporar experiencias motrices, afectivas y creativas.

También contempla aspectos relacionados con el autoconocimiento, la equidad de género, la salud física y socioemocional y la construcción de un proyecto de vida.

La estructura pretende que estos campos se relacionen entre sí y no sean tratados como materias completamente aisladas.

Los siete ejes articuladores que deben integrar las clases

La NEM también incorpora siete ejes articuladores que atraviesan el currículo.

Son:

  1. Inclusión.
  2. Pensamiento crítico.
  3. Interculturalidad crítica.
  4. Igualdad de género.
  5. Vida saludable.
  6. Apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura.
  7. Artes y experiencias estéticas.

La intención es que estos ejes puedan vincularse con los contenidos y situaciones que se trabajan en el aula.

Por ejemplo, un proyecto sobre el entorno de una comunidad puede incorporar pensamiento crítico, inclusión, lectura y escritura o aspectos relacionados con la vida saludable, dependiendo de la problemática que se estudie.

¿Qué es el codiseño del programa analítico?

Otro concepto que los profesores necesitan reforzar es el codiseño del programa analítico.

Este documento permite que cada escuela adapte la propuesta curricular nacional a las condiciones concretas de sus estudiantes.

Para construirlo, la comunidad educativa considera aspectos como:

  • El diagnóstico de la escuela.
  • Las características de los estudiantes.
  • Las condiciones de aprendizaje.
  • La realidad social de la comunidad.
  • Las problemáticas del entorno.
  • Los contenidos y procesos de desarrollo de aprendizaje establecidos en el currículo.

El programa analítico no debe entenderse como un documento estático.

La escuela puede revisarlo y actualizarlo durante los trabajos de los Consejos Técnicos Escolares, de acuerdo con las necesidades que detecte.

El aprendizaje basado en indagación es uno de los mayores retos

Hay un dato que permite observar con mayor claridad la dificultad para llevar la NEM a las aulas.

El 43% de los docentes señaló que el aprendizaje basado en indagación es el mecanismo que más trabajo les ha costado implementar.

Este enfoque parte de preguntas o problemas para que los estudiantes participen de manera activa en la construcción de conocimiento.

En lugar de recibir únicamente una explicación del profesor, los alumnos pueden investigar una situación, recopilar información, analizarla y plantear posibles respuestas.

La metodología puede utilizar proyectos relacionados con problemas de la vida cotidiana.

Por ejemplo, una situación ambiental de la comunidad puede convertirse en el punto de partida para investigar, interpretar datos, elaborar propuestas y comunicar resultados.

El reto para el profesor consiste en diseñar y acompañar ese proceso sin convertirlo nuevamente en una clase basada únicamente en la exposición.

Tres de cada 10 docentes no participaron en formación

La capacitación aparece como otro de los puntos centrales del diagnóstico.

De acuerdo con la información proporcionada en la Estrategia Nacional de Formación Continua 2026, tres de cada 10 docentes señalaron que no participaron en ningún proceso de formación.

Al mismo tiempo, casi la mitad manifestó interés en mejorar sus conocimientos sobre los mecanismos de enseñanza relacionados con la NEM.

El dato plantea una diferencia entre la necesidad de formación y la participación efectiva en esos procesos.

Para un modelo que modifica la forma de planear, enseñar y evaluar, la capacitación adquiere un papel relevante porque los profesores deben traducir conceptos curriculares en decisiones concretas dentro del salón de clases.

¿La falta de apropiación se debe a los maestros?

La académica Irma Villalpando, doctora en Pedagogía y profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que el problema no debe atribuirse únicamente a los profesores.

Su explicación apunta a las condiciones en las que se implementó el cambio curricular.

Ha faltado capacitación o formación continua, un acompañamiento. Los Consejos Técnicos, que es el espacio donde los docentes tendrían que recibir un nivel de formación y de orientación, pues no lo hay”, afirmó.

Villalpando también cuestionó la forma en que se proporcionaron los materiales a los profesores.

Según la académica, la estrategia se concentró en entregar documentos para que los docentes estudiaran el nuevo currículo por su cuenta, sin suficiente acompañamiento de personal de las autoridades educativas.

Tendría que haber mecanismos de evaluación, acompañamiento y observación de las clases, para que haya una transformación porque la NEM promete cosas fuertes: aprendizaje intercultural, pensamiento crítico, transformación radical”, señaló.

Conocer los conceptos no significa aplicarlos

Villalpando también hizo una distinción entre conocer el lenguaje de la reforma y aplicarlo en el aula.

De acuerdo con su valoración, los profesores han incorporado cada vez más conceptos de la NEM en su discurso.

El reto está en llevarlos a la práctica.

Esto significa que un docente puede conocer términos como pensamiento crítico, interculturalidad, codiseño o aprendizaje basado en indagación, pero todavía necesitar herramientas para convertirlos en actividades, proyectos y estrategias de enseñanza.

La diferencia entre ambas cosas es uno de los puntos centrales para evaluar el avance de cualquier reforma educativa.

¿Qué significa el diagnóstico para las escuelas?

Los resultados de la SEP muestran que la implementación de la Nueva Escuela Mexicana todavía requiere formación y acompañamiento docente.

El desafío no consiste solamente en conocer el Plan de Estudios 2022. Los profesores necesitan comprender cómo se conectan sus diferentes componentes y cómo utilizarlos para diseñar experiencias de aprendizaje vinculadas con el contexto de sus estudiantes.

Esto incluye comprender los programas sintéticos, trabajar con las fases de aprendizaje, integrar los campos formativos y los ejes articuladores, participar en el codiseño del programa analítico y aplicar metodologías como el aprendizaje basado en indagación.

La propia encuesta permite observar que el proceso no es uniforme.

Mientras algunos docentes reportan un nivel alto de apropiación, otros todavía identifican conceptos y estrategias que necesitan estudiar con mayor profundidad.

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El reto de la NEM está ahora en el salón de clases

La Nueva Escuela Mexicana plantea un cambio en la relación entre currículo, escuela, profesor y comunidad.

Su propuesta busca que los contenidos no se apliquen de manera aislada, sino que puedan relacionarse con la realidad de cada territorio.

Pero para que ese cambio ocurra, el conocimiento del modelo debe convertirse en práctica.

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Los resultados de la Estrategia Nacional de Formación Continua 2026 muestran precisamente ese punto de tensión: solo 10% de los docentes encuestados alcanzó entre 80% y 100% de apropiación, mientras una parte importante identifica áreas en las que necesita mayor preparación.

El dato no permite concluir que nueve de cada 10 maestros desconozcan la NEM. Sí muestra, en cambio, que la mayoría todavía no alcanza el nivel más alto de apropiación contemplado en la medición.

El siguiente paso para la reforma será determinar cómo se acompaña a los docentes para que los conceptos que ya forman parte del discurso educativo puedan traducirse en proyectos, actividades y aprendizajes dentro de las aulas.

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