Felipe Calderón recibe en Chile la Medalla de Santiago por su “defensa de la democracia” mientras su gobierno sigue marcado por la guerra contra el narcotráfico, la militarización de la seguridad y el caso de Genaro García Luna
El reconocimiento fue entregado por el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, mientras el legado del expresidente mexicano continúa bajo debate por las decisiones de seguridad de su sexenio y el caso de quien fue su secretario de Seguridad Pública

El expresidente Felipe Calderón Hinojosa recibió en Santiago de Chile la Medalla de Santiago, una condecoración municipal que, de acuerdo con el diploma entregado al exmandatario, reconoce su “firme liderazgo en la defensa de la democracia, el Estado de Derecho, el Medio Ambiente, la apertura e integración de América Latina”. La entrega estuvo a cargo de Mario Desbordes, alcalde de Santiago. Según informó Infobae, Calderón compartió fotografías del acto y del diploma a través de su cuenta de X.
La distinción ocurre años después de que Calderón terminara su presidencia en México, un periodo que quedó asociado a una estrategia de seguridad basada en el combate frontal contra el narcotráfico, el despliegue de las Fuerzas Armadas y un aumento de las denuncias por violaciones a los derechos humanos.
A ese contexto se suma el caso de Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Calderón y años después fue declarado culpable en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. En octubre de 2024 recibió una sentencia de 460 meses de prisión, además de una multa de 2 millones de dólares, por su colaboración con el Cártel de Sinaloa, según el Departamento de Justicia estadounidense.
¿Por qué recibió Felipe Calderón la Medalla de Santiago?
El motivo del reconocimiento está establecido en el propio diploma entregado al expresidente.
La Municipalidad de Santiago otorgó la Medalla de Santiago a Calderón por su supuesto aporte en la defensa de la democracia, el Estado de Derecho, el medio ambiente y la integración latinoamericana. El documento también lo identifica como expresidente de México.
Calderón calificó la entrega como “un alto honor” y agradeció públicamente al alcalde Mario Desbordes por la distinción.
La ceremonia tuvo lugar en las oficinas del alcalde en la capital chilena, de acuerdo con las fotografías difundidas por el propio expresidente y retomadas por Infobae.
El reconocimiento tiene además antecedentes de entregas a figuras mexicanas. En 2024, la entonces alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, entregó la misma distinción a la cantante Ana Gabriel, en reconocimiento a su trayectoria y contribución cultural.

El contraste con el sexenio de Calderón
La entrega de la medalla resulta relevante por el contraste entre el motivo oficial de la condecoración y los cuestionamientos que han acompañado el balance de la administración de Calderón.
El expresidente llegó al poder en diciembre de 2006 y colocó el combate contra las organizaciones delictivas como uno de los principales ejes de su gobierno. Su estrategia incluyó una participación amplia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.
Human Rights Watch documentó durante ese periodo un incremento de denuncias por tortura, desapariciones forzadas, ejecuciones y otros abusos cometidos por integrantes de las fuerzas de seguridad. La organización señaló que Calderón recurrió ampliamente al Ejército para combatir la violencia relacionada con el narcotráfico y el crimen organizado.
En una investigación publicada en 2011, Human Rights Watch analizó casos ocurridos en Baja California, Chihuahua, Guerrero, Nuevo León y Tabasco. El organismo documentó más de 170 casos de tortura, 39 desapariciones y 24 ejecuciones extrajudiciales que involucraban presuntamente a fuerzas de seguridad.
La organización también señaló que las denuncias por abusos militares habían aumentado de manera considerable durante los primeros años de la estrategia.
Esto forma parte del debate sobre el legado de Calderón: su gobierno defendió la intervención de las fuerzas federales como una respuesta al avance del crimen organizado, mientras organismos de derechos humanos cuestionaron los resultados y los costos de esa política.
García Luna, el otro elemento que cambió la valoración de esa estrategia
Uno de los elementos que años después adquirió mayor relevancia fue la situación de Genaro García Luna, quien ocupó la Secretaría de Seguridad Pública durante el gobierno de Calderón.
García Luna fue procesado en Estados Unidos y, en febrero de 2023, un jurado federal de Nueva York lo declaró culpable de cinco delitos relacionados con narcotráfico y declaraciones falsas.
En octubre de 2024, el juez Brian Cogan lo sentenció a 460 meses de prisión, equivalentes a más de 38 años, y le impuso una multa de 2 millones de dólares. El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostuvo que García Luna había brindado asistencia durante años al Cártel de Sinaloa a cambio de millones de dólares en sobornos.

El caso tiene relevancia para el balance del sexenio porque García Luna ocupó uno de los cargos más importantes de la política de seguridad federal durante la administración de Calderón.
Sin embargo, es importante establecer una diferencia: la condena estadounidense fue contra García Luna, no contra Felipe Calderón. La sentencia no establece que el expresidente haya participado en los delitos por los que fue condenado su exsecretario.
Por ello, el caso puede utilizarse para analizar el funcionamiento de la política de seguridad de aquella administración, pero no para atribuirle a Calderón delitos que no le han sido imputados o acreditados judicialmente.
¿Qué ocurrió con la elección presidencial de 2006?
Otro elemento que continúa presente en el debate político sobre Calderón es la elección presidencial de 2006, en la que enfrentó a Andrés Manuel López Obrador.
La contienda terminó con una diferencia estrecha y con impugnaciones que mantuvieron abierto el conflicto político durante años. Sin embargo, existe un punto que debe quedar claro: el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación validó la elección y reconoció a Calderón como presidente electo.
Por ello, no es correcto presentar como un hecho comprobado que Calderón haya cometido fraude electoral para llegar a la Presidencia.
Sí puede señalarse que la elección de 2006 fue objeto de una disputa política y judicial de gran alcance, particularmente por las acusaciones de irregularidades y por la diferencia entre los dos principales candidatos.
Esta distinción resulta importante para entender el debate sin convertir una acusación política en una conclusión judicial.

Una condecoración que abre un debate sobre su legado
La Medalla de Santiago fue entregada a Calderón con una justificación concreta: reconocer su liderazgo en materia de democracia, Estado de Derecho, medio ambiente e integración latinoamericana.
Al mismo tiempo, el expresidente mantiene un legado político estrechamente relacionado con una de las etapas más cuestionadas de la política de seguridad mexicana.
Su gobierno desplegó a las Fuerzas Armadas contra el crimen organizado y defendió esa estrategia como una respuesta necesaria ante el poder de los grupos criminales. Organismos como Human Rights Watch documentaron, en paralelo, graves violaciones a los derechos humanos y problemas de impunidad asociados con las operaciones de seguridad.
Años después, la condena de García Luna en Estados Unidos agregó otro elemento al análisis de aquella política de seguridad.
Por eso, la entrega de la condecoración no modifica por sí misma el balance histórico del sexenio de Calderón. Se trata de un reconocimiento otorgado por una autoridad municipal chilena bajo sus propios criterios, mientras que la evaluación de su gobierno en México continúa siendo objeto de debate político, académico y social.
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