Profepa aseguró más de 446 mil metros cúbicos de madera en Chapa de Mota, Estado de México, tras una denuncia ciudadana y clausuró un aserradero que operaba sin permiso
La inspección ocurrió el 19 de mayo en la localidad La Esperanza y reveló que ningún centro forestal pudo acreditar la legal procedencia de pino, oyamel y encino.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó dos inspecciones el pasado 19 de mayo en la localidad de La Esperanza, municipio de Chapa de Mota, Estado de México.
Como resultado, la dependencia aseguró de manera precautoria maquinaria y un total de 446 mil 478 metros cúbicos de madera, según informó Profepa en un comunicado oficial. La inspección respondió a una denuncia ciudadana relacionada con actividades de almacenamiento y transformación de madera en la zona.
Las acciones se llevaron a cabo en dos Centros de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales, mejor conocidos como CATS. Ambos funcionaban como aserraderos.
¿Qué significa un aseguramiento precautorio y por qué lo aplica la Profepa?
Un aseguramiento precautorio es una medida que la Profepa puede aplicar de forma inmediata cuando encuentra indicios de una irregularidad ambiental.
El objetivo es evitar que la madera de posible origen ilegal siga circulando o que la maquinaria continúe operando mientras se investiga.
En este caso, la Profepa aplicó esta medida porque los responsables no presentaron los documentos que exige la ley forestal. Sin esos papeles, no es posible saber si la madera fue cortada de forma legal o si proviene de tala ilegal.
La dependencia dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente y realizará visitas de verificación para supervisar el cumplimiento de las medidas impuestas.
Te puede interesar: Sentencian en EEUU a hombre por más de cinco años que traficó más de mil 700 reptiles desde México; usaba redes sociales para venderlos
Primer aserradero: clausura total y aseguramiento de maquinaria y madera
En el primer centro inspeccionado, el responsable no presentó documentos que acreditaran el legal establecimiento y funcionamiento del aserradero.
Por esta razón, la Profepa impuso la clausura total temporal del establecimiento. Los inspectores colocaron sellos de clausura en el lugar.
Además, se aseguró de manera precautoria la maquinaria y toda la madera encontrada.
La Profepa confiscó tres equipos principales en este aserradero:
- Una torre de aserrío
- Un carro porta trozas de fricción
- Un péndulo cabeceador
La madera asegurada en este primer aserradero sumó 446 mil 478 metros cúbicos:
- 11 mil 402 piezas de madera aserrada de pino (137 mil 532 metros cúbicos)
- 710 piezas de madera en rollo de pino (223 mil 857 metros cúbicos)
- Mil 937 piezas de madera aserrada de oyamel (13 mil 74 metros cúbicos)
- 48 piezas de madera en rollo de oyamel (21 mil 710 metros cúbicos)
- 3 mil 960 piezas de madera aserrada de encino (33 mil 398 metros cúbicos)
- Seis piezas de madera en rollo de encino (16 mil 907 metros cúbicos)
Segundo aserradero: solo aseguramiento de madera
El segundo centro inspeccionado, conocido como “Raúl Humberto Santana Cervantes”, la Profepa no aplicó la clausura del establecimiento, pero sí realizó el aseguramiento precautorio de producto forestal maderable.
La razón fue la misma que en el primer aserradero: el responsable no acreditó la legal procedencia de la madera.
En este sitio, la Profepa aseguró mil 92 metros cúbicos de madera aserrada de pino.
¿Qué pasa ahora con la madera y la maquinaria aseguradas?
La Profepa mantendrá las medidas de seguridad mientras avanza el procedimiento administrativo.
Los responsables tienen la oportunidad de presentar los documentos que demuestren la legal procedencia de la madera y, en el caso del primer aserradero, la autorización para operar.
La Profepa informó que dará seguimiento al caso y realizará visitas de verificación para supervisar el cumplimiento de las medidas impuestas.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados