Petroleras internacionales como Chevron, Exxon y BP están dialogando con Pemex y Sener para volver a proyectos en México, y están buscando contratos para producir hasta 200 mil barriles diarios
Chevron, Exxon Mobil y BP mantienen pláticas con la Secretaría de Energía y Pemex para participar en nuevos proyectos de exploración y extracción, principalmente en aguas someras, en un intento por frenar la caída de la producción de hidrocarburos en México durante la próxima década.
México podría abrir una nueva etapa en su industria petrolera. Grandes compañías internacionales como Chevron, Exxon Mobil y BP, junto con firmas mexicanas como Diavaz, Opex y Jaguar, mantienen conversaciones con la Secretaría de Energía (Sener) y Petróleos Mexicanos (Pemex) para integrarse a proyectos de exploración y extracción de hidrocarburos, principalmente en campos marinos.
De acuerdo con información publicada por EL CEO, basada en fuentes del sector, las propuestas ya fueron presentadas a la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, y contemplan desarrollos que requerirán capital privado y que podrían aportar entre 22,000 y 50,000 barriles diarios por campo.
En conjunto, la producción potencial rondaría los 200,000 barriles diarios, un volumen similar al que se espera del megayacimiento Zama, donde participa el empresario Carlos Slim.
Según estas mismas fuentes, el objetivo central de los proyectos es detener la caída en la producción de petróleo y gas en los próximos 10 años, uno de los principales retos que enfrenta Pemex y el sector energético nacional.
¿Qué petroleras están interesadas en participar en nuevos campos en México?
Las conversaciones involucran a tres de las petroleras más grandes del mundo:
- Chevron
- Exxon Mobil
- BP
A ellas se suman empresas mexicanas con presencia en el sector energético:
- Diavaz
- Opex
- Jaguar Exploración y Producción
Las fuentes citadas por EL CEO señalan que las compañías han manifestado interés en campos ubicados principalmente en aguas someras, donde el desarrollo técnico es más viable y los tiempos de producción pueden ser más cortos que en proyectos de aguas profundas.
¿Cuánto petróleo podrían producir estos proyectos?
Las propuestas planteadas ante Sener contemplan distintos campos, no todos con el mismo potencial. Sin embargo, los rangos estimados son claros:
- Cada campo podría producir entre 22,000 y 50,000 barriles diarios.
- La producción conjunta podría acercarse a 200,000 barriles diarios.
Este volumen es relevante porque se acerca a lo que se espera del campo Zama, uno de los mayores descubrimientos petroleros en aguas someras del Golfo de México, cuya producción estimada es de 180,000 barriles diarios una vez que entre en operación.
¿Por qué México busca atraer de nuevo a petroleras privadas?
De acuerdo con las fuentes del sector citadas por EL CEO, el propósito principal de estos proyectos es frenar el declive de la producción de hidrocarburos que México ha registrado en los últimos años.
Pemex enfrenta retos financieros y operativos importantes, y el gobierno federal ha señalado que necesita nuevas inversiones para sostener la producción de petróleo y gas en el mediano y largo plazo.
Estos posibles acuerdos se inscriben en el marco de la reforma energética que entró en vigor el año pasado, con la cual el gobierno abrió la puerta a una mayor participación privada, aunque bajo esquemas donde el Estado mantiene un papel central.
¿Bajo qué tipo de contratos podrían operar estas empresas?
Hasta ahora, no se ha definido públicamente bajo qué modalidad participarían las compañías, en caso de recibir el visto bueno de Sener y Pemex.
Lo que sí se sabe, según las fuentes consultadas, es que estarían sujetas a los tipos de contratos previstos en la reforma energética vigente, la cual busca combinar inversión privada con control estatal.
Este punto es clave, ya que el diseño de los contratos ha sido uno de los factores que más ha influido en el interés —o desinterés— de grandes petroleras por operar en México.
¿Qué está pasando con los contratos mixtos impulsados por el gobierno?
La posible llegada de Chevron, Exxon y BP contrasta con los resultados iniciales de los contratos mixtos promovidos por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Estos contratos forman parte de la estrategia gubernamental para que, a partir de 2027, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) deje de respaldar financieramente a Pemex y la empresa productiva del Estado alcance una mayor autosuficiencia.
Sin embargo, la primera ronda de adjudicación tuvo un alcance limitado:
- Solo se asignaron cinco contratos.
- Los ganadores fueron Consorcio Petrolero 5M del Golfo, Geolis, Petrolera Miahuapan y CESIGSA.
- Su aportación conjunta se estima en alrededor de 40,000 barriles diarios.
Esa cifra representa apenas 2.2% de la meta nacional de 1.8 millones de barriles diarios fijada por el gobierno federal.
¿Por qué estos contratos no han resultado atractivos para grandes petroleras?
Especialistas citados por EL CEO señalan que el bajo interés de grandes jugadores internacionales se explica, en buena medida, por el nivel de riesgo de los contratos mixtos.
Bajo estos esquemas, las empresas privadas no tendrían el control del proyecto, lo que limita su capacidad de decisión sobre inversión, operación y recuperación de capital. Esto, de acuerdo con analistas del sector, reduce el atractivo financiero frente a otros países donde las condiciones contractuales son más flexibles.
¿Qué implicaría para México que entren Chevron, Exxon y BP?
Si las negociaciones avanzan y se concretan proyectos, México podría:
- Recibir capital fresco para exploración y extracción.
- Aumentar la producción de crudo en aguas someras.
- Aliviar parte de la presión sobre Pemex.
- Ganar tiempo para enfrentar el reto estructural de su industria petrolera.
No obstante, cualquier acuerdo dependerá del diseño final de los contratos, de la evaluación técnica de los campos y del aval formal de Sener y Pemex.
Lo que sí está confirmado y lo que aún no
Información confirmada por fuentes del sector y por EL CEO:
- Existen pláticas en curso con petroleras internacionales y mexicanas.
- Las propuestas ya fueron presentadas a la Secretaría de Energía.
- El objetivo es detener la caída de la producción en los próximos 10 años.
Información que aún no es pública o definitiva:
- El esquema exacto de participación.
- Los campos específicos que serían desarrollados.
- Las condiciones finales de los contratos.
Un intento por redefinir el futuro petrolero
México se encuentra en un momento clave para su política energética.
La baja respuesta a los primeros contratos mixtos y las conversaciones con petroleras globales reflejan un mismo problema de fondo: la urgencia de sostener la producción sin que Pemex cargue solo con el costo financiero y operativo.
Las próximas decisiones de la Sener y del gobierno federal serán determinantes para saber si estas negociaciones se convierten en proyectos concretos o quedan solo como intentos en un entorno energético cada vez más competitivo.
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