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Mundo de chocolate, una fábrica especial

Son nueve los jóvenes con síndrome de Down que colaboran en este proyecto que busca cambiar vidas.

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Por Juan José Solano

(Daniel Reséndiz)

| Daniel Reséndiz

“Mas feliz, de yo trabajar en la fábrica de chocolate, por la falta de dinero y en carne en su jugo. Feliz, aquí, mi mamá y mi papá. Yo estoy feliz aquí de tener una hermana mía y a una mamá mía”, mencionó Paola una joven con síndrome de Down que labora en este proyecto.

Mundo de chocolate se ha convertido en una oportunidad para que los jóvenes con síndrome de Down puedan tener una experiencia laboral, social y sobre todo generar un aporte económico para sus familias.

Todo inició hace doce años con un club de actividad física. Conforme los muchachos fueron creciendo surgió la idea de introducirlos al mundo laboral con un negocio llamado “carne en su jugo”, que se vio obligado a cerrar por la obra que se está realizando en paso desnivel.

Esta fábrica se encarga de la producción, empaque y venta de tabletas de chocolates. Sin embargo, el apoyo de los padres hacía sus hijos y el proyecto se convirtió en un punto importante para lograr la venta de este producto que se hace con amor y cuenta con un agradecimiento en su envoltura.

Los puntos de venta se realizan en diferentes empresas y escuelas que le han abierto las puertas a todos estos jóvenes para que puedan seguir trabajando y obtener un ingreso económico que les permita seguir creciendo.

Estas tabletas de chocolate también se pueden comprar en treinta establecimientos que son los que actualmente colaboran con este proyecto. Además, Mundo de chocolate cuenta con otro método de venta que es entregar el producto directo hasta la puerta de la casa una vez que se los soliciten por las redes sociales.

“Tenemos una jornada de un día por ellos en donde buscamos que las escuelas públicas o colegios o directores de recursos humanos nos abran la puerta. Esta jornada nos permite que una madre de familia y tres colaboradores nuestros, jóvenes especiales tengan un espacio  para vender un producto y dar un mensaje”, mencionó David Rangel quien ha impulsado el proyecto.

Los sabores de los chocolates se dividen en Crunch que es de arroz inflado, el de frutos rojos  y el de almendras, todos con un costo de veinticinco pesos cada tableta.

En la fábrica en donde se producen los chocolates se encuentran tres jóvenes apoyados por adultos. Mientras que, en los puntos de venta son seis los muchachos colaboradores que se encargan de las entregas.

“Recibimos gratas llamadas para que en los establecimientos, llámese una peluquería , llámese una pastelería, un taller mecánico, una refaccionaría, de forma voluntaria nos ayuden a estar vendiendo en su establecimiento y desde luego recaudando sin que nosotros tengamos que estar”, mencionó David.

A pesar de que las altas temperaturas han afectado un poco en los ingresos y sumando el periodo vacacional. En un mundo de chocolate siguen trabajando y esforzándose para que todos puedan seguir llevando dinero a sus familias.

Hoy en día, sigue siendo un proyecto pequeño, pero los planes a futuro y las esperanzas de algo mejor siguen ahí. El sueño de todos los miembros es poder realizar la creación de un establecimiento.

En esta tienda especial estaría la fábrica para consumo inmediato de todo tipo. Desde tabletas, nieves, malteadas, además de contar con un anaquel de regalos para que los clientes puedan llevarse otros productos. 

Para estas personas especiales el impacto que ha generado este proyecto en ellos modificó tanto su vida social, el sentirse útiles y sobre todo tener un ingreso económico con el que puedan apoyar en sus hogares.

“Agradecerles su confianza, que nos estén ayudando a ser parte de una identidad a toda proporción de este movimiento social, laboral y de inclusión. Mexicali forma una sociedad que le apuesta y apoya a este sector, eso es evidente”, comentó David

David Rangel comenzó con la idea de apoyar a los jóvenes con síndrome de Down desde hace muchos años. Invitó a la sociedad a que los apoyen, a los directores de las escuelas para que les abran un espacio junto con las fábricas para instalarse y llevar tanto los productos como los mensajes y la cultura que buscan promocionar.

Si están interesados en comprar y ordenar estos chocolates para ayudar a miembros de este proyecto como Paola, Vanessa y Ángel. Pueden entrar a la página de facebook de mundo de chocolate, una fábrica especial y pedir por mensaje al numero 686 262 0500.

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