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Zona Sísmica

A menos de dos días de terminar el año 2019, las autoridades federales, estatales y municipales, ya deben estar pensando en la estrategia a seguir para afrontar uno de los mayores retos en Baja California: Disminuir la inseguridad y los homicidios violentos.

Por Zona Sísmica

Reto mayúsculo

A menos de dos días de terminar el año 2019, las autoridades federales, estatales y municipales, ya deben estar pensando en la estrategia a seguir para afrontar uno de los mayores retos en Baja California: Disminuir la inseguridad y los homicidios violentos.

Este año México, ya con la "Cuarta Transformación" del presidente Andrés Manuel López Obrador a la cabeza, se ha llevado el nada grato récord de asesinatos en la historia reciente del País, algo así como 35 mil asesinatos. Es decir, 2 mil 916 al mes, 97 diarios o 4 cada hora.

Aparte de lo lamentable y preocupante de los asesinatos, es que en la lista de estados con más asesinatos a nivel nacional se encuentra Baja California y sobre todo la ciudad de Tijuana.

Nada más como botón de muestra, las estadísticas de la Fiscalía General del Estado, donde firma como titular el abogado tijuanense Guillermo Ruiz Hernández, precisan que en diciembre ya se han acumulado 140 asesinatos en la coqueta ciudad, con lo que para cerrar el año alcanza la nada grata cifra de 2 mil 177 muertes violentas.

Sin duda alguna, la tarea de "pacificar" al País no se ha logrado ni con la creación de la Guardia Nacional, porque esta aún anda dando palos de ciego en el combate a la delincuencia.

Independientemente del apoyo del Gobierno federal para el combate a la delincuencia, las autoridades estatales tienen un reto enorme, sobre todo los de las áreas involucradas en la procuración de justicia y seguridad estatal, precisamente a cargo de Ruiz Hernández, así como en los municipios la tienen los cinco alcaldes morenistas, Marina del Pilar Ávila Omleda (Mexicali), Arturo González Cruz (Tijuana), Armando Ayala Robles (Ensenada), Araceli Brown Figaredo (Rosarito) y Olga Zulema Adams Pereyra (Tecate).

Armas

Como cada año, se espera para mañana la peligrosa "tradición" de disparar armas de fuego durante las celebraciones de fin de año e inicio del nuevo.

Ya en repetidas ocasiones ese tipo de "celebración" ha causado muertes y lesiones a inocentes, que son alcanzados por los proyectiles sin siquiera saber de dónde fueron disparados.

Cada año las autoridades recomiendan no realizar disparos al aire, pero siempre se escuchan las detonaciones y rafagazos durante las fiestas de fin de año.

Las advertencias sobre sanciones y castigos parecen no dar resultado.

Parece que las personas no entienden que, en estas fechas, como dice López Obrador, sí deben ser "abrazos, no balazos".

Pendiente turístico

Uno de los grandes atractivos turísticos de Baja California son sus playas y de entre todas las del Estado, seguramente destacan las de Ensenada, el Municipio más extenso de los cinco que lo conforman. Es precisamente en su puerto en donde cada año atracan decenas de cruceros con miles de turistas extranjeros que, potencialmente, representan una importante derrama económica para el estado y en particular para los ensenadenses.

Sin embargo, las autoridades turísticas reportan que alrededor de un 40% de los viajeros que llegan en estos gigantescos hoteles flotantes no se sienten lo suficientemente motivados para bajar a explorar el territorio local y todo lo que tiene para ofrecerles.

Tal parece que la bien ganada fama de la oferta gastronómica de Baja California y más puntualmente la de la llamada "Cenicienta del Pacífico", no ha llegado a oídos de la totalidad de los viajeros de crucero, o al menos, no ha logrado persuadirlos de adentrarse en las calles del puerto y disfrutar de lo que ahí tienen para ofrecerles. Tal parece que las autoridades estatales ya se dieron cuenta de esto y empiezan a tomar cartas en el asunto.

La subsecretaria de Turismo, Ivette Casillas Riviera, señala que entre las observaciones realizadas por las navieras que tocan tierra en Ensenada está la imagen urbana del puerto, principalmente en la zona de desembarque y en el propio Centro de la ciudad, así como la necesidad de mejorar los atractivos turísticos que la región ofrece.

Una de las propuestas es trabajar con las comunidades indígenas y las reservas que se tienen en Ensenada como los Kiliwas, Kumiai y los Cucapá, en la zona de San Felipe, para que se desarrolle un turismo más enterado de la historia y costumbres de las etnias locales.

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