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Tremolina

¿Tere Molina? No: tremolina, palabra que quedó capturada para siempre en la letra del chotis que le compuso Agustín Lara a Madrid, la que en sus dos últimas estrofa en forma entusiasta promete: “Y ya verás lo que es canela fina / y armar la tremolina cuando llegues a Madrid”.

Por Miguel Ángel Lino

¿Tere Molina? No: tremolina, palabra que quedó capturada para siempre en la letra del chotis que le compuso Agustín Lara a Madrid, la que en sus dos últimas estrofa en forma entusiasta promete: “Y ya verás lo que es canela fina / y armar la tremolina cuando llegues a Madrid”.

Bueno, decidí rescatar la palabra tremolina para calificar de manera alegórica y benevolente el alborozo inconsciente de un buen número de mexicalenses al reabrirse varios casinos y ahora, “poder echar a la suerte” si se contagian o no de coronavirus.

¡Que nadie se engañe!, en tales locales de pasivo ocio la mayoría de los que apuestan, a la larga, pierden. Porque en los casinos, los ganan son los dueños.

Se aduce que el propósito fue “reactivar la economía”; pero, sin poder evitar que la virulencia del COVID-19 haga de las suyas con todas las medidas de protección que gusten y manden, las que serán insuficientes sobre todo para los intrépidos de la tercera edad.

Aun y cuando el ejemplo lo haya puesto el gobernador Bonilla, quien celebró (dijo él) su aniversario de bodas en un casino, aunque fuera “del otro lado” y haya ganado. Lo cierto es que, pocos como él, ¡saldrán tan afortunados! 

Será como jugar a la ruleta rusa y, le toque a quien le toque, el contagio se podrá registrar entre quienes arriesgan el pellejo por la vana ilusión de ganarse unos cuantos pesos mientras dizque matan al aburrimiento.

¿Y el semáforo epidémico? Pues se ajusta comprometiendo la vida de médicos y enfermeras que a diario se la rifan en clínicas y los hospitales; mientras los desalmados arman tremolinas en casinos y en plazas comerciales.   

           

LA PALABRA DE HOY: TREMOLINA

Sustantivo femenino que significa “movimiento ruidoso del aire”; y, de modo figurativo, alboroto, bulla y hasta relajo. En forma semántica, tremolina está relacionada con trémula / trémulo: “lo que se agita ligeramente”, como el vaivén de la llama de una vela”. Así mismo, está emparentada con tremor, tremolar, tremolante que en términos sismológicos alude a los temblores y terremotos; y, en el lenguaje médico es sinónimo de las temblorinas que padecen algunos pacientes.

DE UN X CANCIONERO: Madrid, Madrid, Madrid…

Escrita por Ángel AGUSTÍN María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús LARA y Aguirre del Pino: “Cuando llegues a Madrid, chulona mía / voy a hacerte emperatriz de Lavapiés; / y alfombrarte con claveles la Gran Vía / y a bañarte con vinillo de Jerez. / En Chicote, un agasajo postinero / con la crema de la intelectualidad / y la gracia de un piropo retrechero / más castizo que la calle de Alcalá”.

“Madrid, Madrid, Madrid, / pedazo de la España en que nací / por algo te hizo Dios / la cuna del requiebro y del chotis. / Madrid, Madrid, Madrid, /en Méjico se piensa mucho en ti / por el sabor que tienen tus verbenas / por tantas cosas buenas / que soñamos desde aquí; / y vas a ver lo que es canela fina / y armar la tremolina cuando llegues a Madrid”.

*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

 

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