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Columnas

¿Somos cristianos?

Hace más de dos décadas, a varios grupos en coalición, nos preocupaba ver cómo se empezaba a promover la Ideología de Género.

Por Anita B. de Ochoa

Hace más de dos décadas, a varios grupos en coalición, nos preocupaba ver cómo se empezaba a promover la Ideología de Género, dedicándonos desde entonces a difundir sus perversas consecuencias: la legalización del aborto, eutanasia, las uniones homo parentales, la educación erotizada para niños en las escuelas por medio de los libros de texto, la violación a nuestras libertades fundamentales, etc.

Cuál era la reacción de muchas personas? Tirarnos de locos, asegurando que esto nunca sucedería en nuestro país. Recuerdo una legisladora que al explicarle estos peligros se rió y me dijo tajantemente: ¿Cómo crees que el aborto se vaya a legalizar donde el 90% somos católicos o cristianos ? Pero la realidad fue otra. Se legalizó el aborto en la Ciudad de México, se erotizaron los libros oficiales, se aprueban leyes violatorias a la patria potestad de los padres, etc.

Y lo más contradictorio: Más de 30 millones de mexicanos, la mayoría bautizados en la fe católica o cristiana, le dieron su voto a un hombre y un partido contrario a sus creencias, ¿Por hartazgo? ¿Por ignorancia? Y todavía algunos, viendo en lo que se está convirtiendo México siguen confiando en su “líder”.

Por algo Jesús advirtió: “Maldito el hombre que confía en el hombre” Quienes piensan que ser católico es vivir la fe de dientes para adentro, o de la puerta del templo para adentro están equivocados, ya que no solo estamos obligados a ser coherentes, sino además, ser parte activa en la política, vigilar, exigir, participar ¿ O acaso un cristiano no es mexicano? Este razonamiento de separar la fe y la política es la causa de que no haya verdaderos cristianos en los ámbitos políticos y que las decisiones que se toman y nos afectan a todos, sean contrarias a la verdad, la justicia y la libertad.

Hemos dejado el poder político, en manos de hombres y mujeres sin conciencia, en un grupo de personas que no quieren agradar a Dios ni servir a su Patria, que solo ven por sus intereses y esto ha llevado a nuestra sociedad al caos, a la miseria, a la idolatría y a la división. Cuando vemos que el país se hunde en la pobreza, la corrupción, el ilícito, el arrebato de las libertades, en una terrible violencia jamás vivida en nuestra Nación, siendo bautizados y no nos involucramos, estamos fallando gravemente, convirtiéndonos en un pueblo de cobardes, esos tibios a los que se refirió Cristo : “ Se caliente o frío, porque a los tibios los vomitaré de mi boca”. Amigos: ¡ Basta de simulaciones! ¿Somos cristianos? La Nación nos necesita. Tengamos la valentía y el amor a México que tuvieron nuestros antepasados luchando hasta dar la vida con la consigna ¡ Por Dios y por la Patria! Termino con las palabras del líder de los laicos el Beato Anacleto González Torres, mártir cristero: “Reducir el catolicismo a plegaria secreta, a queja medrosa, a temblor y espanto ante los poderes públicos cuando éstos matan el alma nacional y atasajan en plena vía la Patria, no es solamente cobardía y desorientación disculpable, es un crimen histórico religioso, público y social, que merece todas las execraciones”.

* La autora es consejera familiar.

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