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Columnas

La ‘visceral’ intolerancia de Trump contra la migración a EE. UU.

Cualquier cosa que huela a emigración para Donald Trump apesta. No solo arremete contra los inmigrantes que cruzan los desiertos y ríos en busca del engañoso “sueño americano”, sino que ahora va con todo contra la migración legal.

Por Beatriz Limón

Cualquier cosa que huela a emigración para Donald Trump apesta. No solo arremete contra los inmigrantes que cruzan los desiertos y ríos en busca del engañoso “sueño americano”, sino que ahora va con todo contra la migración legal.

El reciente anuncio de la exorbitante alza en los costos para los trámites migratorios, anula la posibilidad para muchos que se encontraban en el proceso de obtener la tan ansiada “Green Card”, o aspiraban a completar su ciudadanía estadounidense. Esto debido a que nos encontramos en medio de una pandemia y la crisis económica es devastadora para miles de familias en Estados Unidos, algunos de ellos desempleados y con adeudos en rentas, hipotecas y recibos.

Las autoridades de inmigración anunciaron recientemente el cuantioso aumento en las tarifas, un incremento hasta del 83 por ciento en el costo de la solicitud de la naturalización, un duro golpe para la economía de los inmigrantes que tendrán que decidir entre sobrevivir o arreglar “papeles”.

Ahí les va el primer revés, el formulario para la ciudadanía a partir del 2 de octubre tendrá un costo de 1,170 dólares, anteriormente valía 640 dólares. Otra cachetada, es para las personas que buscan asilo por violencia o persecución en sus países, tendrán que pagar una tarifa de 50 dólares, convirtiendo a Estados Unidos en uno de los vergonzosos cuatro países en el mundo que cobran por ofrecer protección humanitaria. Cabe señalar que las condiciones de los refugiados son sumamente precarias, muchos llegan a las fronteras ultrajados, y sin sustento siquiera para comer.

El otro “descontón”, es que el permiso de trabajo (Formulario I-765) costará 550 dólares, un aumento de 34 por ciento. Y quienes obtuvieron la residencia a base de matrimonio, tendrían que pagar 760 dólares para remover las condiciones en su estatus de residente permanente, 28 por ciento más del precio actual.

Tomen esta, las autorizaciones de trabajo y los documentos de viaje de libertad condicional anticipada ya no se incluyen con las tarifas para el ajuste de estado, ahora costará 2,860 en lugar de 1,760 dólares. Y ya no hay una tarifa con descuento para los menores de 14 años. Además, cada año que el solicitante renueve la autorización de trabajo y el permiso de viaje, tendrá que pagar las tarifas de presentación de 1,170 dólares.

Pero sin duda los doblemente aporreados, son los inmigrantes víctimas de violencia en este país, ya que además de sobrellevar el trauma por haber sufrido un crimen, tendrán que pagar los incrementos “excesivos” para poder iniciar el trámite para la Visa U, la que es otorgada a las víctimas de agresiones o delitos.

Juanita Soto gastó en total cerca de 10 mil dólares entre ella y su hija solo por mandar los documentos de la Visa U, y para poder recabar el dinero, vendió sus televisores y sacó préstamos, como me señaló “me quede embarcada”. Para esta inmigrante mexicana hubiera sido imposible pagar el doble.

El caso de Soto fue asistido por la organización Padres y Parientes de Víctimas de Crimen, que dirige José Guzmán en Phoenix, quien se encarga de ayudar a “arreglar papeles” a cientos de inmigrantes que fueron asaltados, violados, abusados o sufrieron violencia doméstica.

Guzmán me contó que ha recibido cientos de llamadas de familias preocupadas, las personas tienen una fecha de prioridad, y si no pagan pierden sus permisos de trabajo, o la oportunidad de legalizar su estadía en el país.

Ayensa Millán, abogada de inmigración y miembro de la filial en Arizona de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA, en inglés), me dijo durante una larga entrevista que los incrementos obedecen a “una artimaña más de Trump para frenar la migración legal”.

Por lo pronto Soto, madre de tres niños de 5,7 y 10 años, ya no espera justicia ante el intento de violación de una de sus hijas, sino que los trámites para la Visa U les permitan tener un status legal en el país al que emigró hace casi veinte años.

El sueño que, para muchos, debido a los altos costos, será casi infranqueable, como el muro que cada vez levanta más Trump.

*Corresponsal en Arizona y Nuevo México de la Agencia Internacional de Noticias Efe.

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