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La madre de California

Arthur North (Maryville, 1874-Nueva York, 1943) dio comienzo a su interés por Baja California a principios del siglo XX, al adentrarse en ella y explorarla, lo que produjo obras de envergadura como La madre de California (1908) y Campo y camino en Baja California.

Por Gabriel Trujillo

Arthur North (Maryville, 1874-Nueva York, 1943) dio comienzo a su interés por Baja California a principios del siglo XX, al adentrarse en ella y explorarla, lo que produjo obras de envergadura como La madre de California (1908) y Campo y camino en Baja California. Una bitácora de las aventuras de su autor mientras exploraba la península de Baja California (1910), que documentan un viaje que da inicio en diciembre de 1905 y que concluye en septiembre de 1906, a la vez que su narrativa se extiende a la crónica histórica peninsular. North, como explorador y como escritor, se fascina por esta región del mundo. En recompensa, el periodista mexicalenses Ricardo Souza traduce al español La madre de California y con el apoyo del gobernador del Territorio Norte, Agustín Olachea, la publica en 1934 para uso escolar de la niñez bajacaliforniana. Otra vez Arthur North se vincula a Mexicali, ese pueblo fronterizo que fue su puerta de entrada a Baja California, esa comunidad mexicana donde encontró a Francisca, su protagonista más pequeña, su personaje más carismático, su heroína más tierna y desafiante. La primera cachanilla en pasar a la literatura mundial.

El objetivo de North es, desde un principio, recorrer toda la península a pie, en caballo o burro. Este primer viaje lo concluye en septiembre de 1906 y todas sus experiencias acumuladas lo llevan a publicar una serie de artículos en la revista Sunset. Esta revista, junto con Desert Magazine, se dedican a glorificar las regiones de la costa del Pacífico y el árido suroeste del país vecino. North es el primero en hablar de Baja California como una región natural y humana con tesoros a la vista: sus pueblos, misiones, mares y desiertos. Al contar sus aventuras, North puso el énfasis en mostrar que era un deleite el explorar esta zona del mundo, que era un placer el conocer a sus habitantes, compartir sus alimentos y  escuchar sus pláticas.

Baja California se impone, en el imaginario americano, gracias a la labor de cronista de Arthur W. North, el peregrino que abre camino hacia una tierra ignota y que tiene la habilidad periodística de ofrecer sus hallazgos y descubrimientos a sus múltiples lectores. Pero North no oculta su verdadera motivación al interesarse sobre Baja California. En su presentación, él mismo asegura que su padre participó en la invasión filibustera de William Walker y que, al enterarse de los destrozos (destrucción y saqueo de importantes documentos históricos) ocasionados por estos soldados de fortuna en el puerto de La Paz, en Baja California Sur, se dio a la tarea de resarcir de algún modo estas pérdidas escribiendo La madre de California y las obras siguientes de su autoría. De ahí que su obra periodística es una forma de retribución frente a los actos vandálicos de su propio padre filibustero.

Cuando principia su travesía, Arthur ya se encuentra obsesionado por Baja California debido a los relatos de su progenitor. En Estados Unidos, no halla libros sobre esta región del mundo. Y después, cuando ya ha explorado toda la península, cuando ya ha platicado con centenares de bajacalifornianos, reconoce que en  Baja California “no hay tradiciones, sólo una historia corta, un presente activo y sin duda un gran futuro”. Como vemos, North establece aquí la visión que quedará en pie para muchos otros viajeros-escritores que aparecerán en las décadas subsecuentes siguiendo sus pasos: Baja California es una historia por contar, de cara al porvenir, antes que un relato rico en sucesos por recordar.

En La madre de California, North puso en marcha su visión romantizada de México en general y de Baja California en particular. Un mundo al margen del mundo, entre el sopor de los pueblos somonolientos y la intensa luminosidad de una naturaleza salvaje, indómita, milenaria. Como lo dice Cyrus C. Adams en la introducción de esta obra, “este es un libro pionero en un nuevo campo: el de preservar nuestro conocimiento actual y la historia de  de una región poco conocida y muchas veces mal entendida”. Sin la obra de Arthur W. North, la historia de Baja California, la madre, la parte más antigua históricamente hablando, no se podía entender a la hija, al estado de California, en la Unión Americana. En todo caso, La madre de California nos permite saber cómo nos ve un californiano desde su empatía viajera, desde su genuino interés por nuestros usos y costumbres, por nuestras remembranzas y anécdotas.

*- El autor es escritor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

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