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Columnas

La importancia de la ASF

La Auditoría Superior de la Federación, (ASF) fue creada en 1999 con objetivos claves: Supervisar la forma en que se realiza el gasto público, para que los recursos públicos, sean optimizados al máximo y avalados con los comprobantes legales correspondientes.

Por Anita B. de Ochoa

La Auditoría Superior de la Federación, (ASF) fue creada en 1999 con objetivos claves: Supervisar la forma en que se realiza el gasto público, para que los recursos públicos, sean optimizados al máximo y avalados con los comprobantes legales correspondientes.

Es tal la importancia de la ASF en la rendición de cuentas, que es considerada fundamental en cualquier democracia, por la confianza que esta Institución genera. Su función es auditar distintas dependencias gubernamentales, revisar cuentas, gastos y operaciones, para reportar irregularidades y malos manejos. No acusa de corrupción directamente, detecta indicios de malas prácticas y pide explicación. En casos extremos puede promover sanciones ante la Secretaría de la Función Pública, el SAT, o Autoridades Ministeriales. Por ello, esta Institución para la actual administración, al ser su principal bandera la lucha contra la corrupción, es muy peligrosa.

Hace unos días este organismo presentó un informe denunciando haber encontrado irregularidades de esta administración por más de 67,000 millones de pesos, en decenas de programas y proyectos, muchos de ellos emblemáticos: El Tren Maya, la Refinería Dos Bocas, el Aeropuerto de Santa Lucía, Jóvenes Construyendo el Futuro. Son tantas observaciones, de tantas instituciones que además revelan algo igualmente grave: Un absoluto desorden administrativo en los Gobiernos Federal y algunos Estatales. Incompetencia, negligencia, e ineptitud en el gasto con dinero de nuestros impuestos. Lo más relevante fue el costo por cancelar el NAIM, y la nula cooperación de la Secretaría de la Función Pública, a cargo de Irma Eréndira Sandoval y cuya función principal es precisamente, que no exista corrupción.

¿Cómo reaccionó López ante la evidencia de estas acusaciones por parte de la ASF?

Por supuesto negando todo, y diciendo como siempre tener “otros datos” y atacando a la dependencia tal como ha pasado cuando un organismo le notifica algo que no le conviene Fue tal la presión que ejerció que de inmediato él y la secretaria Eréndira Sandoval, salieron a revisar el informe, algo que nunca había pasado, como tampoco que la ASF, ese mismo día saliera a pedir disculpas y desmentirse. ¿Fue error o presión política?

Otro de los ataques que recibió la ASF fue acusarla de ser hoy muy crítica, pero antes complaciente, algo completamente falso. En la gestión de Peña Nieto la ASF denunció miles de millones de pesos desviados o mal ejecutados, así como malas prácticas. Nunca fue condenada por los que hoy gobiernan, entonces pedían que ésta tuviera más fuerza para ejercer su labor. Es gracias a la ASF que sabemos de la estafa maestra, o de las fallas y desvíos del tren interurbano México-Toluca entre otros desvíos. Al igual que el INAI ha sido un organismo crucial para visibilizar la corrupción de antes y de ahora.

Más que atacar a las Instituciones y denunciar las eternas campañas perversas de los “conservadores” el gobierno debe explicar las fallas, solventarlas y demostrarnos que realmente las cosas han cambiado. Pero hasta ahora, todo se reduce en: “Confíen en mí somos diferentes” Pero la diferencia no se demuestra con discursos y descalificaciones, sino con hechos, datos y acciones. Justo eso que este gobierno está muy lejos de querer hacer.

¡Mujer mexicana forja tu Patria !

* La autora es consejera familiar.

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