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Columnas

Igual que ayer

Recuerdo como la opinión pública, los partidos de oposición y parte importante de la sociedad hizo mofa y escarnio público del resultado de la investigación que Virgilio Andrade.

SOMOS LO QUE HACEMOS

Recuerdo como la opinión pública, los partidos de oposición y parte importante de la sociedad hizo mofa y escarnio público del resultado de la investigación que Virgilio Andrade, en aquel entonces secretario de la Función Pública hizo del caso conocido como Casa Blanca, esa en la que uno de los principales constructores, cuando Peña Nieto fue gobernador del Estado de México, financió sin cobro alguno de intereses la construcción una mansión para su familia, ubicada en Lomas de Chapultepec.

Las declaraciones de aquel entonces de López Obrador fuero lapidarias y durísimas. El dictamen por el cual se exoneró al Presidente Peña, ha sido prácticamente el mismo con el cual, 5 años después la hoy secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, ha exonerado a Manuel Bartlett, he tenido la oportunidad de leer ambos trabajos, no le miento al decirle que el segundo es una modesta copia del primero, la actual Secretario no tuvo empacho alguno en ni siquiera investigar el originen de la fortuna del ex gobernador del estado de Puebla, ni como secretario de Gobernación, ni como senador, ni como actual director general de la Comisión Federal de Electricidad es posible hacerse, con recursos procedentes de su sueldo, de la cantidad de inmuebles que son de su propiedad; el motivo de dejarlos fuera de cualquier declaración es obvio, no hay forma alguna de poder justificar su adquisición a través de los ingresos declarados.

Así como con Peña Nieto no se encontró responsabilidad alguna, ni conflicto de interés que sancionar debido a que él no era funcionario público en el momento en que Grupo Higa financió el inmueble, ahora resulta que, por acreditar con una credencial de elector un domicilio diferente, Bartlett puede presumir que 20 años de concubinato no son prueba sólida al haber beneficiado a su concubina con contratos multimillonarios para proveeduría a empresas del estado.

Lo verdaderamente grave es la forma en la que el presidente ha renunciado, en los hechos, a perseguir la corrupción y convertirse tan pronto en lo que tanto ha criticado, sin importarle que ello haya sido el principal motivo por el cual 30 millones de mexicanos le otorgaron el voto para convertirlo en el presidente de México. Hace dos semanas Andrés Manuel enterró la posibilidad de darle a los hechos la dignidad necesaria para respaldar sus dichos, no es obra menor que lo haya hecho con un connotado personaje que bien resume las peores condiciones de la peor época del PRI.

El mensaje es demoledor para todos aquellos que pensamos que éste sería un gobierno diferente: no importa que mientas en tu declaración patrimonial y que una investigación periodística dé a conocer una fortuna que no es equiparable a tus ingresos, no es relevante que tus hijos sean proveedores de la empresa propiedad del estado que alguien dirija y que tampoco sea dado a conocer públicamente, por supuesto el mensaje del presidente es el de A mis amigos: justicia y gracia, a mis enemigos justicia a secas, tal y como parece contrastarse con los casos de Medina Mora y Rosario Robles.

Triste realidad la de nuestro país, por un lado, un pueblo apático que se conforma con lamerse las heridas y rumiar sus penas, por otro, políticos de quinta, no importa si son panistas en nuestro estado o ex priistas en Morena a nivel nacional.

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