Columnas TECLEADO

Gobierno de transición de dos años

Quién se podría imaginar que 21 diputados del Congreso de Baja California que modificaron la Constitución del Estado Libre y Soberano de Baja California para ampliar el período del gobierno entrante.

Por Cosme Collignon

Quién se podría imaginar que 21 diputados del Congreso de Baja California que modificaron la Constitución del Estado Libre y Soberano de Baja California para ampliar el período del gobierno entrante de dos a cinco años, provocaría una serie de descalificaciones a su actuación e incluso pretender eliminar los poderes en el Estado.
Se ha iniciado una guerra de declaraciones entre morenistas del centro del país y de Baja California, unos haciendo acusaciones severas a los legisladores bajacalifornianos; otros defendiendo la decisión. Incluso a esta reforma la han llamado “Ley Bonilla”, en alusión del gobernador electo, Jaime Bonilla Valdez.
Personajes como Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados, pedía la disolución  de los poderes, otros más han pedido juicio político a los 21 diputados locales. También, esta semana, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión se manifestó en contra de la ampliación del mandato de 2 a 5 años, del gobernador electo, Estado a dejar sin efecto el decreto “para garantizar el orden constitucional y el respeto al pacto federal”.
Claro que el próximo Secretario General de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano ha defendido la decisión de los integrantes del Congreso y asegura que no fue un acto de inconstitucionalidad. Lo curioso es que el diputado federal de Morena, Raúl Bonifaz Moedano, en tribuna, afirmó que se violó la ley y dijo que para evitar se judicialice se tiene que dar marcha atrás a la reforma cono un acto de responsabilidad y sensibilidad política.
Bonilla se registró como candidato a sabiendas de que la elección era para gobernador con un período de dos años, hizo la lucha para cambiarlo “convenciendo” a los magistrados del Tribunal Electoral de Baja California en dos ocasiones, mismas que fueron desechadas por la instancia federal. Ahora dice que no es su culpa, ya que fueron, en su mayoría, diputados de la oposición quienes votaron a favor de la reforma. 
Así lo afirmó Andrés Manuel López Obrador, presidente de México: “Entiendo que hay denuncias sobre esto que se considera inapropiado o antidemocrático para no decir ilegal, porque no olvidemos que fue el Congreso local de Baja California; legisladores de todos los partidos, inclusive los que están protestando más fueron los que votaron para la modificación legal”.
Incluso el controvertido Gerardo Fernández Noroña, quien era tan querido en Baja California por los morenistas, reprobó este acto de diputados, claro que ahora odian a Fernández Noroña, ya no les resultó simpático.
Bonilla explotó en contra de los políticos del centro del país, “el Congreso del Estado es la máxima autoridad del Estado, vale más que lo entiendan en el centro”. En entrevista con Carlos Linaldi, el gobernador electo agrega: “Siempre han hecho lo que han querido con nosotros, ¡ya basta! No los necesitamos”.
Morena y sus aliados ya sabían que la gubernatura era por dos años, pero a Bonilla Valdez no le conviene. Debieron de entender que este gobierno de dos años, en mi opinión, es un gobierno de transición, podría decir como si se eligiera a un interino para que en dos años se elija a quien gobernará seis años. Pero el único órgano que tiene la última palabra en México es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por lo pronto el Norte y el Centro enfrascados en guerra de declaraciones y descalilficaciones.


* El autor es periodista independiente.
 

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