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Gandallas

Aprovechándose de la posición que detentan en el Congreso del Estado y sin consultar al electorado, los diputados de Morena aprobaron su reelección al cargo sin renunciar al mismo, en un momento en el que nadie debería estar pensando en este tipo de asuntos.

Por Roberto Vázquez

Por el derecho a la libertad de expresión.

Aprovechándose de la posición que detentan en el Congreso del Estado y sin consultar al electorado, los diputados de Morena aprobaron su reelección al cargo sin renunciar al mismo, en un momento en el que nadie debería estar pensando en este tipo de asuntos. Dentro de la tragedia que estamos viviendo en el país y el mundo entero producida por el Covid-19, y la preocupación de cómo controlarlo o cómo lidiar con una fatalidad que nos mantiene atemorizados y en plena incertidumbre, los diputados insensibles votan una ley innecesaria como lo es esta. La pandemia no fue suficiente para que estos diputados gandallas se aprovecharán de las circunstancias en su propio beneficio. Lo grave de este dictamen que fue votado en comisiones y que deberá pasar al pleno para su aprobación, es que tiene grandes posibilidades de ser aprobado, dada la liviana forma de pensar de la actual legislatura. También debe ser aprobado en tres de los municipios del estado cosa que será casi automática. Por cierto, dentro de esta marea de beneficiados de unos pocos en contra del electorado, también resultarán favorecidos los presidentes municipales, los síndicos procuradores y los regidores de los ayuntamientos.
                Esta movida de tratar de permanecer en el cargo y hacer campaña política, es altamente benéfica para ellos. Significa que, además de la capacidad financiera que tendrían a su favor por los enormes recursos con que cuentan, disfrutarían también la ventaja de la capacidad de movilización dentro del distrito al que pertenecen con un escaso esfuerzo. Las prerrogativas obvias de ellos, contra las reducidas posibilidades de los otros candidatos, los llevaría al triunfo casi de manera automática. Pero, cuál es el fin de esta actitud gandalla, obviamente seguir disfrutando de los enormes ingresos y del escaso compromiso que han mostrado con la ciudadanía. Solo para poner como ejemplo uno de tantos problemas que tenemos, la actual legislatura y todas las anteriores que se quieran tomar como referencia, no han hecho nada en contra de la corrupción. Todos los diputados actuales y los anteriores han salido millonarios de sus administraciones. Si se les practicara una investigación financiera, partiendo de su declaración patrimonial inicial y final, todos estarían en graves problemas y tendrían dificultades para demostrar la legalidad de sus fortunas. Esto lo saben todos los que han sido y son diputados.
                No hay forma de que nuestro estado y en general nuestro país puedan salir del atraso y de la corrupción gubernamental, con sujetos que anteponen sus intereses personales contra los de la ciudadanía en general. Las grandes luchas que sean dado en Baja California no fueron promovidas por funcionarios públicos ni de elección popular, sino por el pueblo cansado de las injusticias. Los legisladores como muchos funcionarios de primer nivel siempre bailan al ritmo de los poderosos. Los diputados de morena que pertenecen a la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales del Congreso del estado, ya le pusieron música al festival de la reelección, los ayuntamientos ya están practicando los pasos, solo falta que prendan el sonido y comenzarán a danzar como locos. Como ciudadanos conscientes debemos de buscar la forma de detenerlos. No pueden hacer lo que les dé la gana. ¡Vamos tras ellos! Vale.    


* El autor es Lic. En Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

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