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¿Esa será la clave?

Esta semana que pasó, Tecate se quedó durante unas horas sin el Director de seguridad ciudadana, debido a que renunció de forma sorpresiva. De ninguna manera nos quedamos abandonados pues esta ha sido la condición en la que nos encontramos desde hace ya varios años. La inseguridad en todos los órdenes ha sido la distinción que nos hace únicos.

Por Roberto Vázquez

Por el derecho a la libertad de expresión.

Esta semana que pasó, Tecate se quedó durante unas horas sin el Director de seguridad ciudadana, debido a que renunció de forma sorpresiva. De ninguna manera nos quedamos abandonados pues esta ha sido la condición en la que nos encontramos desde hace ya varios años. La inseguridad en todos los órdenes ha sido la distinción que nos hace únicos. Durante los regímenes priístas los robos de automóviles, de casa habitación, de transeúntes, los asaltos y los secuestros, parecían actividades de la delincuencia organizada, por lo comunes que se volvieron y por la enorme impunidad que disfrutaron. Ahora con la 4T nada de esto ha cambiado. Todo sigue igual. Las actividades alrededor del narcotráfico no han sido una excepción. Este es un problema de carácter estructural de la sociedad. No puede ser resuelto por los enormes vericuetos que tiene, por las implicaciones con las actividades político-partidarias y por el involucramiento social. Sin excepción, todas las familias mexicanas hemos sido golpeadas por el narcotráfico ya sea como consumidores de algún tipo de droga, o por tener familiares que la expenden o la distribuyen. Todos tenemos vela en este entierro.

                Las condiciones de violencia, delincuencia, narcotráfico, crimen organizado, ejecuciones, feminicidios y demás contextos peligrosos que padecemos, son las mismas en los seis municipios. Sufrimos más fallecimientos y situaciones de verdadera emergencia como producto de estos factores que por la pandemia que estamos experimentando. Existen zonas poblacionales en nuestras ciudades en las cuales no se atreven a entrar los organismos policíacos. La impunidad es casi absoluta, la aplicación de la justicia es inconcebible y las investigaciones policíacas son nulas. Los agentes investigadores no mueven un dedo, si las víctimas no les ofrecen pagos extras. Muchos ciudadanos hemos interpuesto demandas por diversos delitos y las autoridades competentes no nos han dado ni una sola explicación o información al respecto. No nos ven ni nos oyen.

                Por eso resultan ridículos los posicionamientos de los integrantes del Cabildo tecatense, cuando en sesión extraordinaria exponían los asuntos de la seguridad ciudadana, al momento de nombrar al nuevo director. Alegaban que el que renunció lo hizo porque fue incapaz de conservar la tranquilidad de la ciudad. Nada es más estúpido que este señalamiento. Tecate no ha estado tranquilo desde hace muchos años. Por si no lo sabían los integrantes del Cabildo, los asesinatos y/o ejecuciones en la ciudad son una constante. Se han encontrado hasta cinco cuerpos en una sola noche; ha habido enfrentamientos con armas de grueso calibre entre las bandas del crimen organizado, sin que se detuviera a nadie. Se puede asegurar que ellos están mejor organizados que las corporaciones policíacas; tienen mejor armamento y no les temen a los cuerpos oficiales.

                Al momento de ejercer su voto, los regidores, el síndico procurador y la presidente municipal, externaban sus anhelos de que este sí diera resultados y corrigiera todos los problemas de la delincuencia. En principio, tendrá que hacer negociaciones con los grupos de poder internos en la corporación policíaca municipal. Los mismos policías saben hasta donde pueden llegar y que es lo que van a hacer, pues existen límites difíciles de burlar. Ellos y los funcionarios de primer nivel son el principal problema de la inseguridad. Obviamente, nombrar a nuevo director no es la solución. Vale.   

* El autor es Lic. En Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

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