No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas

El liberalismo económico y Obrador

El título de esta columna, no lo puedo evitar, me hace recordar los apasionados discursos de Fidel Castro ante los miles de seguidores en sus concentraciones multitudinarias en la Habana, Cuba.

El título de esta columna, no lo puedo evitar, me hace recordar los apasionados discursos de Fidel Castro ante los miles de seguidores en sus concentraciones multitudinarias en la Habana, Cuba.

A la vez, Andrés Manuel López Obrador en su campaña por la presidencia alertó en diferentes ocasiones a sus simpatizantes que no se dejaran engañar por la propaganda de sus adversarios, quienes advertían a la población que no votaran por Obrador ya que de llegar a la presidencia convertiría a México en otra Venezuela.

De hecho, con esta advertencia anunciaba que él no sería un Hugo Chávez o un  Nicolás Maduro y menos aún un Fidel Castro. Y lo cumplió. Al asumir la presidencia ante una parte del sector empresarial del País, incluso con Carlos Slim a la cabeza de este grupo, los convocó para lograr apoyos a su gobierno y a la vez, indicaba que él no era enemigo de los empresarios. Estas declaraciones y hechos han sido parte de su política empresarial, pero a la vez, siembra desconcertantes incertidumbres en el caso de la CFE y su estatismo nacionalista al respecto. Siembra la duda. Le cierra el paso de forma brutal al liberalismo económico. En el caso de la cervecera Constellation Brands que se quiso establecer en Mexicali provocó un golpe muy duro a la libertad empresarial, evitando con su manipulada consulta al pueblo, la creación de unos mil empleos de planta y permanentes para los obreros de Baja California y otras regiones. Esta democracia que Obrador pregona y sus seguidores lo apoyan está cargada de incertidumbre, reitero, y de manipulación política. Es decir, el cerrado nacionalismo se impone. Vea usted amable lector: tuve la fortuna de escuchar en entrevista por televisión a un experto, a un técnico académico en torno al uso del agua en El Valle de Mexicali. Su explicación al respecto fue clara: el Valle de Mexicali cuenta con agua suficiente, dijo el entrevistado. Además agregó que México además, cuenta con una reserva muy importante en presas de los Estados Unidos, reserva que no hemos estado utilizando. Estas palabras de un especialista en torno al manejo del agua en el Valle de Mexicali, ponen al descubierto la mentira, la manipulación de la gente, de los campesinos en referencia a este problema. Si es verdad las palabras de este, reitero experto (no recuerdo su nombre ya que de esta entrevista han transcurrido dos años), se deduce en consecuencia que la manipulación de la consulta al pueblo es obvia, e incluso agresiva contra el liberalismo económico.

El presidente Andrés Manuel López Obrador lo sabe, lo conoce sin duda. Resulta en extremo difícil que el presidente de México no esté enterado del uso del agua en nuestro país; mucho más desconcertante me parece siendo Obrador un político sagaz, en extremo cuidadoso y  hábil para manejar, para manipular diría yo (con todo respeto al mandatario) todos los conflictos  políticos que surgen en su administración. No se le escapa nada. Todo bajo su control. Como ningún otro mandatario del pasado, rebasa con creces su intuición política, se impone, lo controla todo.

Lo de Constellation Brands es parte fundamental del liberalismo económico que la mayoría de los mandatarios de aquí o de allá apoyan y protegen, por representar estas empresas untes de riqueza y de empleos duraderos, permanentes, pero Obrador ha preferido, como en múltiples ocasiones, manipular al pueblo sabio dándoles la razón a los campesinos del valle simplemente porque a Obrador le conviene estar siempre con el pueblo sabio. Su cuarta transformación ha sido siempre manejar a su conveniencia y a la de Morena, votos para ellos; dominio en el Congreso. Así de simple. De hecho, estos es parte fundamental de la 4T que tanto les gusta a Jaime Bonilla, a Marina del Pilar Olmeda, a Mario Delgado y al en extremo fanático, un tal Antoline.

*- El autor es artista plástico.

Comentarios