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Columnas

Dos años

Empezaré por comentar lo que dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando molesto dijo el viernes pasado en referencia a varios  de los ofendidos contra la esposa del presidente la trataron de forma muy crítica por la respuesta  de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller hizo a una familia que le preguntó, vía redes: cuándo les recibiría para lograr su apoyo  a los niños que padecen cáncer.

Empezaré por comentar lo que dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando molesto dijo el viernes pasado en referencia a varios  de los ofendidos contra la esposa del presidente la trataron de forma muy crítica por la respuesta  de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller hizo a una familia que le preguntó, vía redes: cuándo les recibiría para lograr su apoyo  a los niños que padecen cáncer. La respuesta de la señora Beatriz, fue ciertamente grosera, incluso torpe al contestar a esta madre de hijo con cáncer algo similar a esto: Yo no soy médico; busquen ustedes resolver su problema. – No fueron las palabras textuales de la señora, pero sí, fueron en extremo carentes de tacto. Después que fue atacada por los medios, pidió disculpa; una disculpa de nuevo muy seca.

Pero Obrador dijo: con mi familia no se metan. Una de tantas del presidente. No tiene perfecta conciencia de que él, el presidente genera sus propios críticos. Obrador y ningún otro presidente de México ha generado que sea el presidente más criticado.

En efecto, en el discurso del segundo aniversario de su triunfo, además de hacer una reiterativa repetición de sus mañaneras; nada nuevo en consecuencia, yo destaqué su lamento; su reclamo a los críticos de que ningún presidente había sido criticado como él.

Con ello, personalmente, lo digo de manera sentimentaloide, no lo soy, pero en este caso sí, estamos obligados a entender al residente. Él se debe sentir necesariamente triste preocupado. Sin duda pudiera afirmar que: “tanto esfuerzo para tan poco agradecimiento de los mexicanos”, los que le critican; y sin duda le debe asistir una buena dosis de razón. Que quede claro esta idea de mi parte, pero, volviendo al tema fundamental, de que: “Nunca un presidente de México había sido tan criticado como él”. Primero: el propio Obrador ha sido el causante directo de sus críticas. Y es que nunca antes un presidente había sido tan maniqueo: confrontar buenos y malos en sus letanías mañaneras. Nunca antes un presidente había sido tan ofensivo contra un sector de mexicanos que él llama conservadores. En el caso de lo que él llama una ofensa   a su familia, lejos de explicar y reconocer la dureza de su esposa en su respuesta a una familia con un hijo con cáncer reitera: “Dejen a mi familia en paz, no se metan con ella”, de nuevo un pretexto de confrontación con quienes les dice adversarios. Obrador debió responder en este caso, con prudencia de político inteligente; pero no fue así y debe reiterar: no permitir la instalación de la cervecera en Mexicali le provocó muchas críticas, mas Obrador mismo fue el causante. Tirar a la basura casi un millar de empleos formales para los pobres que tanto admira y protege el presidente, no es nada plausible; y menos aún con  su pretexto de su encuesta patito para ampararse en el pueblo su determinación. Nadie le cree sus encuestas patito; él lo sabe; él es el estratega, en consecuencia,  para qué tanto reclamo a sus críticos que   entre  paréntesis dice: bienvenidos; no le molestan; en su gobierno existe la libertad de expresarse. Y en verdad, sí ha respetado esta libertad con que se expresan sus críticos. Y termino: se multiplican los temas de su gobierno en los que ha sido permanentemente confortativo. Entonces, reitero: Para qué son tantos brincos estando el suelo tan parejo.

Una vez más mi comprensión al presidente; disiento de su afán confortativo.

* El autor es artista plástico.

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