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Columnas

De la razón pura

Comes muy sintomático de las dictaduras. El poder de un solo hombre. La fuerza de su sermón rebasa con mucho en las multitudes el poder de la razón. Así de simple. El presidente Donad Trump no tiene la menor idea de lo que estoy diciendo.

Comes muy sintomático de las dictaduras. El poder de un solo hombre. La fuerza de su sermón rebasa con mucho en las multitudes el poder de la razón. Así de simple. El presidente Donad Trump no tiene la menor idea de lo que estoy diciendo. Sus seguidores mucho menos. Existe un paralelismo fácil de entender, si se quiere entender, entre la grey aleluya; no los católicos y su fanática creencia en Dios. Nunca el presidente Trump pudo imaginar el poder de su discurso en favor de los privilegios de la raza blanca en su país, y su rechazo a latinos y negros.

Lo que ha sucedido en Estados Unidos, incluso está sucediendo en este momento de arrancar esta nota, estadounidenses, raza privilegiada, dispuestos a apoyar a Trump hasta el extremo de ir contra los muros de Washington o de la Casa Blanca, de lo que él mismo se sorprendió, y quiso dar marcha atrás, convocando a sus seguidores a retirarse o dar marcha atrás a sus desmanes. Pero el fanatismo de los blancos a favor de la múltiples cantaletas de Trump rebasó por mucho la fuerza de la razón. Estados Unidos el país de razas múltiples, imposible evitarlo, y más aún, por ser ni más ni menos el imperialismo económico y también en su democracia. Incluso, que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador debiera tomar ejemplos de lo que puede representar un  montón de adoradores, de seguidores de los cuales sin duda Obrador está orgulloso.

Es decir, la conducta, la razón de ser razonables no existe entre los admiradores del presidente Obrador y solo predomina en sus mentes el incondicional seguimiento al discurso de la Cuarta Transformación. Ya en sus mentes no existen los otros partidos de México. Incluso mofarse de ellos, criticarlos con una risita escondida, es parte de esta sinrazón. El único camino que tenemos es la democracia, que mal que bien es lo único que tenemos no solo México, sino los pueblos todos de la tierra. Pero debe reiterar una vez más el peligro de las multitudes en favor de su líder. Quienes vemos esto con limpieza de razón tenemos el deber de denunciarlo, de mandar un alerta. Que el mismo fanatismo de los seguidores de Trump nos ha mostrado la virtud de la razón y lo negativo de líderes que propalan el odio o la menos la división entre los habitantes de una nación cualquiera, razón esta que a los de Morena los tiene sin cuidado. Ellos juran y perjuran que tienen la razón y que el único camino es la cuarta transformación. Cuidado, aun sabiendo las virtudes de esta administración obradorcista. Que el fanatismo de los blancos en Estados Unidos les sirva de ejemplo. Estos güeros bien pidieron ir a las armas o iniciar la revolución civil. Exagero, pero es posible. El hombre por su fanatismo es capaz de destruir.

Mucho cuidado señores de Morena. Mucho cuidado con su incondicionalidad y su firme convicción de su seguimiento. Donald Trump, Fidel Castro, Hugo Chávez  y Adolfo Hitler son ejemplos vivos a seguir. Naturalmente, en México contamos con la democracia que llevó a Obrador a la presidencia, mas el asunto es la semejanza de la sin razón. Esta sin razón: seguimiento casi religioso del liderazgo de nuestro Presidente es la semejanza existente entre los güeros seguidores de Trump y nuestro país en este momento de elecciones. La fuerza de Morena es ciertamente del pueblo pero lo importante de citar es el seguimiento fanático de su liderazgo. Así de simple.

*- El autor es artista plástico.

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