No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas

¿Cuál combate a la corrupción?

La principal bandera que López Obrador enarboló, razón por la cual muchos mexicanos le dieron su voto y confianza.

Por Anita B. de Ochoa

La principal bandera que López Obrador enarboló, razón por la cual muchos mexicanos le dieron su voto y confianza, fue el combate a la impunidad y corrupción en su gobierno. Sin embargo esto se ha quedado solo en palabras, los hechos lo contradicen.

La llamada “Cuarta Transformación” sigue asegurándonos que la corrupción loque más daño hace al país. Se lo escuchamos repetidamente a López Obrador, utilizándola eso sí, como pretexto para cancelar obras y servicios importantes sin ninguna prueba.

Prometió que con la “mafia del poder” habría cero impunidad, sin embargo para poder juzgarla, no aplica la ley, sale con el absurdo de otra de sus “consultas” para que el pueblo sabio y bueno decida si se juzgan o no, a los ex presidentes, que en éste caso serían solo Calderón y Peña Nieto, ya que con los anteriores no procede, prescribió el tiempo de hacerlo.

Pero vayamos a cosas concretas: las cifras que “Mexicanos contra la corrupción” tienen al respecto: El 79.3% de los contratos que el Gobierno Federal ha otorgado, lo han hecho a través de adjudicaciones directas, es decir sin licitaciones como lo marca la ley, algo que provoca mucha corrupción, que en su momento López rechazó se haría en su administración. Así mismo, la “Encuesta Nacional de Calidad de Impacto Gubernamental del INEGI” reveló que, entre 2017 y 2019, las víctimas de actos de corrupción en la prestación de servicios básicos aumentaron en 7.7% y que la tasa de incidencia pasó de 25,541 casos de corrupción por cada 100 mil habitantes, a 30,456 casos. ¿Dónde está en los hechos el combate a la corrupción tan cacareado?

Si a esto le sumamos los escándalos en los que se han visto envueltos Manuel Bartlett, su hijo León, Pío López Obrador, Ana Guevara, Carlos Lomelí, Zoe Robledo, Irma Eréndira Sandoval entre otros muchos, lo único que obtenemos es una evidencia contundente de que la corrupción no ha salido del gobierno con la llegada del líder mesiánico al Palacio Nacional, sino que está presente enraizada, con la complacencia de López, quien siempre tiene “otros datos “ y convence con su verborrea simplona a sus ciegos seguidores.

Esta semana Estados Unidos, pone el ejemplo a México de lo que es combatir la corrupción: No por “consulta”, sino por investigación, detienen en Los Ángeles California, al general Salvador Cienfuegos, por supuestos delitos de lavado de dinero y narcotráfico. Y por lo que se puede ver hasta ahora, en esa investigación no participó el gobierno de López, ¿Sería porque no tuvieron confianza en él para decírselo? Este se enteró cuando el embajador Cristopher Landau se comunicó con su homólogo Marcelo Ebrad informándole.

Una prueba más de que el combate a la corrupción es falsa, son las detenciones de Tomás Yarrington, Moreira, Edgar Veytia, Javier Lozoya y Genaro García Luna hechas también por autoridades extranjeras. Así, gracias a la 4T, México se ha convertido vergonzosamente en el paraíso impune de los delincuentes.

¿Aún alguien cree que López combate la corrupción? ¡Por favor abran ya los ojos !

¡Mujer mexicana forja tu Patria !

* La autora es consejera familiar.

Comentarios