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Columnas

¿Así cómo pues?

Sabíamos que las elecciones del pasado domingo eran de suma importancia para nuestro país.

Por Anita B. de Ochoa

Sabíamos que las elecciones del pasado domingo eran de suma importancia para nuestro país, ya que con nuestro voto podíamos: consolidar nuestra Democracia o darle a López Obrador la anuencia para destruir instituciones, camino seguro hacia una dictadura, propósito claro de la 4T.

Los resultados ya los conocemos. A nivel nacional, aunque hubo logros, fueron más los fracasos. De quince gubernaturas en juego, Morena ganó doce, solo tres fueron para la oposición. En la cámara de Diputados Morena perdió cincuenta curules, pero aliados con el Verde, prácticamente quedaron igual que como estaban. Lo que López pretendía era mayoría calificada que gracias a Dios, no pudieron lograrla para cambiar la Constitución, pero el peligro de seguir aprobando leyes contrarias al bien del país sigue latente, ya que siempre hay quienes están dispuestos a vender su conciencia. Habremos de estar muy atentos.

En donde sí tuvieron una derrota contundente fue en las alcaldías de la Ciudad de México donde prácticamente la oposición les ganó la mitad de ellas, consecuencia del fatal accidente de la Línea 12, la irresponsabilidad de Claudia Sheinbaum, y la crueldad de López Obrador para las víctimas.

Aquí en nuestro Estado ganaron todo. Y nos preguntamos ¿Cómo puede ser posible, después del pésimo trabajo que ha hecho el gobernador Bonilla, dedicado prácticamente a extorsionar, no solo a empresas sino a muchos ciudadanos? ¿Cómo entender el triunfo de Marina, quien en estos casi tres años que estuvo como alcaldesa, demostró su ineptitud para gobernar nuestra ciudad? Un Mexicali que dejó con el más alto índice de inseguridad, asesinatos, secuestros, robos, infinidad de calles llenas de baches, un Centro histórico al que supuestamente iba a transformar, con unos arreglos por encimita, pero igual de sucio, mal oliente y deprimente….

Nos han preguntado de otros estados. ¿Qué les pasó a los bajacalifornianos? Un Estado que fue punta de lanza en hechos tan importantes como la primera credencial con fotografía, el primer Gobernador de oposición, líder en el auge de empresas y maquiladoras y por ende en empleos para miles de mexicanos, un Estado pujante, ejemplo de desarrollo para todo el país….

¿Cuál es la respuesta? Una de ellas fue la división. Nos faltó visión para unirnos. Si el objetivo era un NO a Morena, lo perdimos al no ser capaces de unir fuerzas. Por otro lado, se sabe hubo robo de urnas en varias casillas, acarreos, compra de votos, carrusel, pero la causa más importante por la cual se perdió fue que al 62% de los bajacalifornianos les valió un soberano cacahuate la elección, y por ende, el bienestar y desarrollo de esta tierra generosa, que los recibió con los brazos abiertos, dándoles más y mejores oportunidades para salir adelante. Irresponsablemente decidieron no acudir a ejercer el deber cívico que tienen como mexicanos, negando corresponsablemente a Baja California, el apoyo que requiere para su prosperidad y libertad.

Por esta razón, Baja California tiene hoy el vergonzoso primer lugar en abstencionismo de todo el país, salimos a votar solo el 38% de los registrados en la lista nominal de electores. ¿Así cómo pues?

Las consecuencias de su egoísmo y poco patriotismo, las pagaremos todos.

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

* La autora es consejera familiar.

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