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¡Ahí viene el lobo!

El momento político por el cual atraviesa Baja California es inédito y lleno de incertidumbre. Los diversos partidos políticos no terminan de definir quiénes serán los candidatos a gobernador, excepto dos de ellos, que únicamente esperan que se lleguen los tiempos para inscribirse ante la autoridad competente.

El momento político por el cual atraviesa Baja California es inédito y lleno de incertidumbre. Los diversos partidos políticos no terminan de definir quiénes serán los candidatos a gobernador, excepto dos de ellos, que únicamente esperan que se lleguen los tiempos para inscribirse ante la autoridad competente. Se trata de Marina del Pilar Ávila que va por Morena y de Alejandro Mungaray Lagarda quien ya ha dado entrevistas para declarar que él será el candidato por Movimiento Ciudadano. En el caso de la alianza entre el PAN, PRI, PRD se encuentran en plenas negociaciones para definir quién será su abanderado. En un principio se mencionó la posibilidad de que Jorge Hank la encabezara, sin embargo, sectores duros, ortodoxos del PAN impidieron su candidatura al argumentar que, cómo era posible una alianza con sus acérrimos adversarios, que esto atentaba contra los principios fundamentales de Acción Nacional.

Sin embargo, lo único que ha ocurrido es entrar en impase, ya que Hank quedó fuera de la coalición, este hecho trae de cabeza no solo a los priistas, sino también a los coaligados y hasta a Morena. Ya que se considera que es el único candidato que puede darle la pelea al partido en el poder. De Jorge Hank se dicen muchas cosas, es un hombre controvertido, muchos no lo quieren, pero otros lo adoran. En caso de registrarse por otros partidos vendrá a restarle votos a los demás partidos, además cuenta con el liderazgo necesario y la capacidad económica para realizar una buena campaña. Es probable que no gane la elección, pero se cotizará en las posibles negociaciones al momento de definir posiciones administrativas. Basta recordar que en el gobierno de Kiko Vega obtuvo varias posiciones para algunos miembros de su equipo. No hay duda, de que venderá caro su amor.

Por lo pronto, ya trae “acalambrados” al PRI, a la Coalición y al mismo Morena. En el caso del PRI es el partido que más perdería, ya que, si no obtiene los suficientes votos, es probable que pierda el registro en el estado. Y en el caso de la coalición PAN, PRI, PRD, se ha quedado congelada sin poder moverse porque los cuadros que se mencionan difícilmente le ganarían a Morena. La falta de cuadros es evidente y solo tienen en su reserva puros “cartuchos quemados”

En caso de que Hank se decidiera a contender por la gubernatura con el PBC, el PES u otra opción, estaría modificando la correlación de fuerzas con muchas posibilidades de triunfo tomando en cuenta la ascendencia que tiene en la ciudad de Tijuana. Hasta ahora, sus promotores han filtrado la posibilidad de registrarse e ir hasta el último momento. No hay duda, habrá escenarios nunca antes vistos, todos corren para donde apunten sus intereses. El problema que enfrenta y enfrentará el partido en el poder, es que sus cuadros provienen de distintos partidos muy heterogéneos que no alcanzan a embonar en la ideología de la 4T y solo los mueve el alcanzar el poder a costa de lo que sea, “el fin justifica los medios”. Tampoco existe un grupo hegemónico capaz de mantener el orden y la disciplina, ya que los actuales dirigentes a nivel nacional y estatal no pueden contener a los inconformes con las decisiones tomadas. Los operadores políticos de Hank están haciendo las veces del pastorcillo del cuento del niño que amenazaba y gritaba “el lobo, el lobo” y los partidos políticos incrédulos se mofaban, pero se divertían con la farsa. Otro día, nuevamente gritaban los operadores políticos “Ahí viene el lobo, ya viene el lobo” para asustar a los partidos que se revolvían de la risa e ignoraban el aviso. Cierto día, el lobo se apareció y aunque los operadores gritaban con todas sus fuerzas “llegó el lobo”, ningún partido acudió a recibirlo y a defender su rebaño. El lobo, se adueñó del rebaño y para terminar su hazaña, atrapó tantos votantes que pastoreaban tranquilamente en otros partidos políticos, al final el lobo se atragantó de borregos.

*- El autor es economista egresado de la UABC.

 

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