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Columnas TECLEADO

Tecleado

Por Cosme Collignon

¿Para quién trabaja la justicia? Tal vez me critiquen muchos jueces, magistrados e incluso abogados, pero por lo que se ve, se escucha o lee, la justicia beneficia a unos cuantos y a miles los deja en la indefinición. La llamada “justicia garantista”, del nuevo sistema penal, nos muestra otra cara de la justicia que no queremos ver. Hace semanas fue absuelta la profesora Elba Esther Gordillo Morales de todos los cargos que se le imputaban: desvíos millonarios de dinero de profesores "agachones" que nunca protestaron, porque cómo con un sueldo de maestra puede comprar propiedades como las que ella posee, mercancías en las más caras tiendas de San Diego. Increíble, pero es cierto. ¿Qué tanto poder o dinero tiene la maestra que logró que se le hiciera justicia? Está fuera de la cárcel, bueno ya estaba afuera y vivía en su lujoso departamento. No conforme, se casó con su abogado, Luis Lagunes, de 33 años de edad, claro que era el abogado de enlace con su defensor, Marco del Toro. Este joven ya aseguró su futuro. ¿Y la PGR? Como la carabina de Ambrosio. Ahora nos vamos a la historia de Javidú, ¿qué quién es Javidú? Nada más y nada menos que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, un pillo, que digo pillo, un pillazo detenido en Guatemala y confinado al reclusorio Norte de la Ciudad de México. De nuevo las pifias de la PGR, más bien le allanaron el camino a este criminal, muchos niños veracruzanos murieron porque en vez de administrarles el medicamento para el tratamiento de cáncer les dieron agua. Ah, también gracias al nuevo sistema de justicia penal, el juez de control de Justicia Penal Federal, con sede en el Reclusorio Preventivo Norte, Marco Antonio Fuerte, de quien debería de desconfiar la PGR pero no lo hace porque todo parece está arreglado, sentenció a Javier Duarte de Ochoa a 9 años de prisión y le impuso una multa de 990 días de salarios mínimos que serían 58 mil 890 pesos. No lo podía creer, miles de reclusos en cárceles de México, por menos tendrán que purgar más años en prisión y si se porta bien Javidú podría salir en 3 años y le tendría que devolver sus propiedades con valor superior a los 800 millones de pesos. Sí, amigos, esta es la justicia en nuestro país, garantista para los pillazos como Javidú, mientras la esposa, Karime Macías, sigue gastando millones de euros en Londres sin que se pueda hacer nada en su contra. ¿De quién es la culpa? Por un lado del fiscal federal que no hizo bien su trabajo; los compromisos políticos que haya adquirido el presidente Enrique Peña Nieto con el propio Javidú y el Nuevo Sistema de Justicia Penal, que más que culpables, simplemente aplicaron la ley como está. Finalmente, el caso de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, quien salió libre después de haber sido acusado del presunto desvío de 250 millones de pesos de recursos de Chihuahua a campañas del PRI, ya que fue secretario general del PRI nacional. A esta salida de prisión el gobernador de Chihuahua, el panista Javier Corral, calificó como: “El cierre vergonzoso y cínico de un gobierno corrupto”. Creo que no necesita más explicación. El autor es periodista independiente.

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