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Columnas REFLEXIÓN UNIVERSITARIA

Reflexión Universitaria

"Kiko" Vega y el PAN Actualmente, los partidos políticos en el país sufren desgastes derivados del incumplimiento de sus promesas de campaña y sobre todo por la mala aplicación de políticas públicas en el ejercicio de gobierno. En nuestro Estado, tanto el PRI como el PAN han resentido las consecuencias de estas acciones erráticas. El PRI, por ejemplo, se desgastó por la corrupción de la clase política, sobre todo con los ex gobernadores que ahora siguen siendo investigados y que a la fecha no ha concluido con el encarcelamiento de todos estos rapaces funcionarios, como la sociedad lo ha demandado. Los casos de corrupción en el PAN han sido menores si los comparamos con el PRI, no obstante, en solo dos sexenios el PAN se ha erosionado de manera exponencial a pesar de ser el partido más viejo en nuestro país. Aquí en Baja California en 1989 se cristalizó la alternancia, al obtener el PAN su primera gubernatura en el siglo XX para continuar con triunfos en el resto del país y los refrendos en Baja California en senadurías, diputaciones federales, presidencias municipales y diputaciones locales. El carro completo había favorecido a los albiazules durante años. El panorama ha cambiado, después de la estrepitosa derrota sufrida el pasado 1 de julio por estos partidos que no encuentran cómo salir de este embrollo; en la sede del PRI las discusiones subirán de tono y finalmente se enfrentarán dos corrientes que ya se empiezan a perfilar, las de los priistas de base conformado por políticos profesionales y los tecnócratas que irrumpieron en tiempos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas. Hoy los políticos habrán de pagar el costo de no haberse opuesto en su momento a Peña Nieto al imponerles un candidato externo y por haber permitido quitar los candados que le daban certeza a los militantes de aspirar a una candidatura. En el PAN ocurre algo similar, se encuentran en este momento dos corrientes, una representada por el candidato perdedor Ricardo Anaya, que no quiere soltar la presidencia, y la otra encabezada por el ex presidente Felipe Calderón. Hasta ahora y después de la reciente reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PAN no ha habido gran discusión ni enfrentamiento verbal significativo. Finalmente, PRI y PAN tendrán que regresar al origen, a través de la autocrítica (que mucho desdeñan) a recuperar aquellos principios ideológicos y pragmáticos que les dieron vida. Se requiere el diálogo, la confrontación de ideas, mas no el reclamo de quién fue el culpable de la debacle en ambos partidos. Aquí en nuestro Estado empezará la discusión acerca de lo que se ha hecho bien o mal; un análisis crítico de la forma en que el actual gobernador ha ejercido el poder es imprescindible, pero se tendrá que hacer a “toro pasado”, porque los actuales dirigentes en lugar de hacer una crítica para recomponer las cosas, se han dedicado a hacer una “apología de Kiko”, de que todo está bien, que se ha gobernado con honestidad y a favor del pueblo. La previsible derrota del PAN está a la vuelta de la esquina y no lo quieren ver, están cegados de soberbia. El barco está a la deriva, navega sin rumbo, perdieron la brújula, el capitán abandonó el timón. Pero no solo eso, perdieron la ética, la moral, perdieron la elección y perdieron el partido. "Kiko" Vega entregará el gobierno al candidato de Morena, de acuerdo con recientes encuestas que circulan en las redes sociales. ¡Pronto habrá un cambio Veloz! El autor es economista egresado de la UABC.

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