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Columnas REFLEXIÓN UNIVERSITARIA

Reflexión Universitaria

Los políticos y la ciudadanía Cada vez que hay una elección se vota por el más guapo, el carismático, el más bueno, por el que más ayuda a las personas. Pero se equivocan porque el gobierno no está o no debería de estar para ayudar, sino por el contrario, para crear las condiciones para que todos los ciudadanos y todos los sectores de nuestro país puedan progresar en sus empresas, en sus trabajos, para que los ciudadanos podamos trabajar, estudiar, tener transporte salud y vivienda digna, fruto de nuestro propio trabajo. Si el gobierno o los políticos apoyan a los ciudadanos con dadivas dándoles tarjetas con dinero o si ayudan abasteciendo los tanques de agua por carecer de ese vital liquido en la colonia, se estaría apoyando a siempre vivir de lo que les dan y no del producto de su trabajo. Lo que ocurre es que el gobierno y la sociedad deben entender que el que te ayuda a comer hoy, el que te ayuda a poner un techo en tu casa o el que te ayuda a llenar tus cubetas de agua, estará hipotecando tu futuro, esclavizándote para ser pobre, entonces, por eso votas por esa persona. Pero los ciudadanos tenemos derecho a alcanzar el mismo nivel económico, el mismo progreso que los políticos, que hoy se exhiben delante de todos nosotros como nuestros salvadores de todos los problemas que nos aquejan. Todos tenemos derechos y necesitamos que sepan que no estamos de acuerdo con ellos, porque participan en la creación de instituciones como sistema de salud y ninguno de ellos va a un hospital público. Hacen escuelas públicas, pero sus hijos no estudian en esas escuelas que construyen, no están en el sistema educativo. Participan en la creación de un sistema de seguridad social, pero ninguno de los políticos utiliza el sistema de salud pública. Construyen sistemas que no funcionan para la población. Los políticos se hacen ricos con nuestro dinero y edifican instituciones que no utilizan. En consecuencia tenemos un país para nosotros y otro para ellos. Hay que hacérselos notar a los políticos. Nosotros no somos políticos, pero somos ciudadanos y tenemos derechos a que los políticos sepan que no pueden seguir engañándonos y abusando del pueblo. Los ciudadanos tenemos derecho a usar la palabra, los medios y la protesta pacífica para decirles a nuestros gobernantes que tienen la obligación de actuar, no es un favor, no tenemos por qué aplaudir cuando una autoridad electa hace algo, ya que están obligados a hacerlo. Se comprometen ante la ley a servir a la comunidad, deben saber que los ciudadanos sabemos elegir y sabemos por quién votar, pero hay una gran cantidad de ciudadanos que está eligiendo porque fulano me da una despensa o una tarjeta con dinero o le ayuda a conseguir algún medicamento. Los ciudadanos no tenemos por qué andar mendingando y los políticos no tienen por qué abusar de la ignorancia del pueblo. La danza de los 'chapulines': Se inicia el proceso de registro de candidatos a puestos de elección popular en el PAN y observados puros cartuchos quemados, anote usted a Gina Andrea Cruz Blackledge y Luz Argelia Paniagua Figueroa para la senaduría; para la diputación federal del primer distrito a Osvaldo Ríos Durazo, David de la Rosa Anaya y Francisco Javier Orduño Valdez. Nepotismo y viejas caras es lo que se observa en estas primeras propuestas, la pregunta que muchos se hacen es: ¿Qué no hay más personas capaces en el PAN? El autor es académico de la Facultad de Ciencias Administrativas de la UABC.

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