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Columnas PUNTO DE INFLEXIÓN

Punto de inflexión

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Gana o pierde México IV "Lo que parece... es" Jesús Reyes Heroles Habiéndose llevado a cabo el tercer y último debate entre los candidatos a la Presidencia de la República, hecho que da paso a la recta final de las campañas rumbo a la elección del 1 de julio, al parecer las cosas están claras..., al menos por el momento. Sin duda alguna, López Obrador es quien sigue encabezando la intención del voto siendo su candidatura (misma que lleva más de 12 años) la que resume de mejor manera la inconformidad generalizada de los ciudadanos vs lo establecido. Lo anterior sin dejar de advertir que la enorme diferencia en esta ocasión es que no existe uno, sino dos adversarios que representan la propuesta y la idea antagónica ante AMLO y que de continuar este hecho hasta el final, definitivamente habrá sido el principal factor que terminó por llevarlo a la silla presidencial. Así las cosas, a continuación mi opinión respecto al desempeño de cada uno de los candidatos en el citado último debate: Andrés Manuel López Obrador: Una vez más, preocupa sobremanera su desconocimiento y falta de propuestas ante temas tan trascendentales. Más allá de que ciertamente supo librarse y escurrirse ante los ataques obvios que se le dirigen por ser el puntero, es evidente, incluso para sus seguidores aunque lo nieguen, que su perfil deja mucho que desear ante lo que implica la enorme responsabilidad que conlleva el ser presidente de una nación como la nuestra inmersa en el siglo XXI. Tal realidad sin duda alguna le restará muchos votos de indecisos que lo analicen con mayor objetividad y sensatez. José Antonio Meade: Por mucho el mejor de la noche. Mostró conocimiento, ideas y posturas concretas y de vanguardia sobre los distintos temas mostrando de nuevo que es el mejor candidato, pero que el peso de ser quien representa al partido en el poder, a la par de que ha asumido el que le endosen una y otra vez las fallas del gobierno de Peña Nieto, significan pesadas lozas que lo limitan. Asimismo, seguramente por ser la primera campaña que hace en su vida, es claro cómo su intelectualidad no logra conectar con la pasión y la emoción características de un candidato hecho y derecho en campaña. Ricardo Anaya Cortés: Tenso, visiblemente preocupado, su estrategia fue seguir doblando las apuestas con ataques y amenazas muy serias, irresponsables y sin fundamento ni prueba alguna en contra del Presidente de la República en funciones. En su desesperación al no poder haber dejado en claro las imputaciones, incluso ya demanda ante la PGR, por su presunto involucramiento en red de lavado de dinero, tiende una defensa que a todas luces lo único que demuestra es pretender desviar la atención de lo inevitable. Aún así bordó ciertas ideas y proyectos interesantes a la par de ciertos y efectivos ataques ante AMLO, sin embargo, pareciera ser que la sombra de la duda terminará por avasallarlo. Jaime Rodriguez Calderón en su papel de "Bronco": De nueva cuenta patético. De pena ajena. El autor es editorialista local/consejero CDEM.

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