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Columnas PUNTO DE INFLEXIÓN

Punto de inflexión

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José Antonio Meade "Tiene una visión clara sobre el México del futuro. Hemos podido construir con él una visión compartida. Se envía un mensaje de tranquilidad a las inversiones nacionales y extranjeras en el país" Juan Pablo Castañón, presidente nacional del CCE Los hechos, el perfil y la trayectoria son contundentes. Ciudadano sin filiación a partido político alguno y servidor público intachable que ha colaborado tanto para gobiernos federales emanados del PAN como del PRI. Unico mexicano cinco veces Secretario de Estado (Energía, Hacienda dos veces, Desarrollo Social y Relaciones Exteriores). De 48 años, abogado por la UNAM, economista del ITAM y Doctor en Economía por Yale de igual manera desempeñó cargos directivos en la Consar, Ipab, Banco de Crédito Rural y Financiera Rural que terminan por configurar una carrera exitosa en la administración pública de más de 20 años. El mismo que ante su nuevo reto, ganar la confianza de los mexicanos para ser su presidente a partir del 2018, expresa con sensatez y madurez sus primeras ideas: "vamos a cuidar lo mucho que hemos hecho bien para que sigamos construyendo un mejor futuro para nuestros hijos"; "si seguimos pensando que en la política los adversarios son las personas y no los problemas vamos a seguir en el entorno de la división"; "México debe tener mucha más fuerza interna para prepararse a los distintos entornos, si lo hacemos seremos exitosos con o sin TLC". Sin duda alguna reconforta y anima, mucho más allá de las muchas veces inconsecuentes filias y fobias partidistas, saber que un personaje público de esos tamaños, capacidad técnica y visión de largo plazo pueda llegar a ser una de las alternativas que tengamos a la hora de ejercer nuestro voto, con objetividad y amor a nuestra nación, para elegir a quien verdaderamente tenga el aval y las cartas credenciales para dirigir los destinos de México en el concierto de las naciones en donde queda claro que la competitividad y la productividad marcan la pauta de las economías en un contexto de incertidumbre que amerita saber tomar decisiones que impliquen cambios con rumbo partiendo de fortalecer lo que hemos logrado como plataforma de despegue (reformas estructurales), lo anterior a la par de que con toda objetividad se revisa lo que no ha funcionado y amerita cambios drásticos. En este contexto, queda claro ante la opinión pública que ha sido el PRI, desde su perspectiva de partido en el poder, quien supo arropar y decidir ir por un candidato externo y ciudadano no militante a dicho partido. Lo anterior como claro ejemplo de saber reconocer lo que los ciudadanos exigimos a gritos: gobernantes que puedan moverse bajo sus propios criterios a la par de obviamente respetar y hacer suyas las genuinas demandas de las instituciones políticas, que, como es el caso, les abren la oportunidad de contender procurando sentar el precedente de lo que sin duda alguna deberá ser el cambio de régimen político que propicie una nueva, moderna y operativa gobernanza (gobiernos de coalición) a una nación cuya pluralidad de ideas llegó para quedarse debiendo ser el mejor mosaico por donde crecer privilegiando los intereses de Estado Nacional en donde debemos caber en mayor o menor medida sin dejar de disentir a sabiendas de que ese es el camino correcto que de voz a todos. Así las cosas, Pepe Meade, con toda certeza, es un magnífico perfil para ser Presidente de México. El autor es editorialista local/consejero CDEM.

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