No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas No te creas mucho

Piensa

Por Octavio Ballesteros

"Los mitos no se convierten en mitos al vivirlos sino al contarlos" David Maraniss En 1979 los 49ers de San Francisco era el peor equipo de la NFL; la directiva contrató a Bill Walsh para que los dirigiera y en la década de los 80 éstos fueron los resultados que tuvieron: Ganaron tres Super Bowls y nueve campeonatos de división, todo un logro. Si Bill Walsh hubiera escrito un libro con sus memorias, sin duda hubiera sido muy tentador escribir que todo lo soñó, lo planeó, y lo ejecutó a la perfección, y que dicha proyección ya la tenía en mente al ser contratado. Sin embargo, Walsh afirma que para nada fue así. De hecho el año anterior a su llegada el equipo había ganado dos juegos y perdido 14, y en la primera temporada con Walsh volvieron a perder 14. En el segundo año casi renuncia por lo mal que seguían, pero en el tercer año alcanzan y ganan el Super Bowl. Cómo le hizo ¿Cómo fue posible que lograra voltear por completo el ambiente y la filosofía del equipo, llevarlo a una cultura ganadora? La respuesta que da Walsh es que no estaba obsesionado con ganar por ganar, sino en implementar “estándares de desempeño”. Y con esto se refiere a hacer lo que se debe de hacer, cuando y como debía ser hecho. Se concentra entonces en detalles aparentemente muy simples: Los jugadores no se podían sentar en el campo de prácticas, los entrenadores debían usar corbata y andar fajados; los vestidores limpios y ordenados. No se permitía lenguaje vulgar por parte de los jugadores ni pleitos entre ellos ni tampoco fumar. A los mariscales de campo les indicaban cómo tomar el balón, las defensas tenían que practicar 30 jugadas tácticas, los pases eran medidos y monitoreados, y los entrenamientos empezaban puntualmente. Los estándares de desempeño tenían que ver con imbuir prácticas de excelencia en el equipo más que medidas de control. Walsh no sabía cuándo llegaría el cambio positivo en el equipo, pero de los que estaba seguro es que dichos estándares ayudarían a mejorar la competitividad del mismo. Para su buena suerte, en el segundo año ya estaban llegando al juego de campeonato. Y esto aclara Walsh: No fue producto de una visión grandiosa, como se pudiera pensar. Bill Walsh entendió muy bien que estos estándares fueron los responsables de la transformación del equipo, pero es algo que no es muy atractivo y que no sirve para atraer los reflectores. Es por ello que Walsh prestó muy poca atención cuando le empezaron a llamar el genio. Conclusión Cuando tengamos éxito en algo es por las acciones que realizamos, y la perseverancia en las mismas, más que por un momento de “inspiración mágica”. Jeff Bezos, el fundador de Amazon, reconoce que lo único que deseaba era vender libros por Internet al inicio de su empresa, no se imaginaba el monstruo de organización que es hoy. Y a propósito de perseverancia, los primeros cinco años perdió dinero. Estimado lector, después de enterarte del éxito de Walsh y de cómo le hizo, nos parece que la incidencia en nosotros debe ser la siguiente: ¿Cuáles son los estándares de calidad con los que manejo mi vida personal, familiar y profesional? Cuando hay necesidad de mantenerme en ellos ¿lo hago, o en la primera dificultad los rebajo? Y cuando tengas éxito en algo, no te creas mucho, todo fue producto de tu trabajo e insistencia, hiciste lo que debías de hacer, eso es todo. Los 49ers cuando ganaron el primer Super Bowl perdieron el piso y se la creyeron, y fracasaron en la siguiente temporada, pero volvieron a lo básico y terminaron siendo el equipo de la década de los 80 en la NFL. Dejaron de creerse mucho y se convirtieron en los mejores. ¡Feliz domingo! El autor es socio del Despacho Ballesteros y asociados.

Comentarios