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Columnas PERCEPCIÓN POLÍTICA

Percepción política

Por Gustavo Macalpin

Criticar a AMLO Hoy en día es muy complicado comentar algo negativo sobre Andrés Manuel López Obrador. No importa si el Presidente electo dice una incongruencia. No importa si el líder de Morena comete una clara equivocación. Para gran parte de la opinión pública, criticar a AMLO automáticamente significa formas parte de la mafia del poder. Hace unos días, en Ciudadano 2.0, programa de televisión que tengo la oportunidad de encabezar en Canal 66, recibí un mensaje por parte de un televidente que decía: “si no tienes nada bueno que decir de López Obrador, mejor no digas nada”. No termina de sorprenderme el mensaje. Son varias las personas que consideran plausible que se critique el trabajo de Gustavo Sánchez Vásquez, "Kiko" Vega, Enrique Peña Nieto, entre otros, pero que no toleran que el futuro mandatario nacional también reciba señalamientos. Cada semana, una parte de la audiencia se alegra si critico al presidente municipal de Mexicali por la gigantesca grosería de recibir un premio en materia de seguridad pública; reconocen si menciono las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación al gobierno de Baja California; aplauden si señalo el último escándalo de desvío de recursos del gobierno federal. Sin embargo, ellos mismos se molestan cuando, con argumentos, explico que el Presidente electo de México cometió un error al decir que nuestro país está en bancarrota, que la consulta popular respecto al nuevo aeropuerto de la Ciudad de México es una mera simulación o que la gira de agradecimiento de Andrés Manuel López Obrador es completamente innecesaria. Queremos criticar a los políticos que nos caen mal. Pero no queremos escuchar ningún señalamiento hacia aquellos personajes políticos que nos agradan. Muestra inequívoca de nuestra enorme inmadurez como ciudadanos y nuestra pobre participación política. Andrés Manuel López Obrador ya no es candidato. Desde el día después de la elección se apoderó de la agenda pública y en unas cuantas semanas será Presidente de la nación. Por ende, ya es tiempo de que él también reciba señalamientos y, sobre todo, exigencias por parte de sus futuros gobernados. “México necesita urgentemente nuevos parresiastés: voces que le digan al ahora poderoso AMLO “las cosas como son”, sin importar las consecuencias de hablar con la verdad; voces que actúen por un interés superior…Sin duda, será una tarea que exigirá valor, inteligencia, elocuencia y mucha, pero mucha paciencia”, escribió Luis Antonio Espino en Letras Libres. En mi trabajo como comentócrata político en Ciudadano 2.0, resulta cómodo y sencillo criticar al PRI, al PAN, al gobernador, al alcalde, a los diputados, etcétera. Principalmente por dos razones. La primera es que hay mucha tela de donde cortar. La segunda es que el aplauso del público está prácticamente garantizado. En cambio, criticar a López Obrador lo único que garantiza es el enojo y desprecio de una parte de la audiencia. Sin embargo, me gusta pensar es el precio a pagar por buscar un interés superior. Aunque, efectivamente, exige mucha, pero mucha paciencia. El autor es abogado y conductor de televisión.

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