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Columnas PERCEPCIÓN POLÍTICA

Percepción política

Por Gustavo Macalpin

BRT: La década perdida Todo indica el presidente municipal del XXII Ayuntamiento de Mexicali, Gustavo Sánchez Vásquez, cumplirá con su promesa y, antes de que concluya su administración, echará a andar el polémico proyecto hoy llamado Sistema Integrado de Transporte (SIT). Hace más de nueve largos años comenzó la construcción del famoso Bus Rapid Transit (BRT), al cual se destinaron cientos de millones de pesos para luego dejarlo completamente abandonado durante varios años. “Por razones diversas, por circunstancias, algunas conocidas y otras desconocidas, pero ciertamente con la circunstancia de saber que no se avanzaba, sabíamos que esto no podía continuar así, porque, primero, ahí estaban ya aplicados más de 300 millones de pesos de los mexicalenses, en una obra que no podía quedar tirada y mucho menos ser un testigo mudo a la indolencia de otros gobiernos municipales”, dijo el alcalde al arrancar la obra final del SIT. Se debe reconocer la voluntad de Gustavo Sánchez Vásquez. Se debe reconocer el trabajo al revivir un proyecto millonario que había quedado en el olvido. Sin embargo, al darnos cuenta de que este megaproyecto de transporte urbano se inaugurará casi una década más tarde, natural es preguntarnos: ¿Qué fue lo que pasó? y ¿qué debemos hacer para que no vuelva a ocurrir? Es comprensible que cada administración traiga sus proyectos prioritarios y su visión de cómo gobernar. Sin embargo, deben existir proyectos de largo plazo. Se debe encontrar la manera de garantizar el seguimiento de aquellas obras que, por su naturaleza, no pueden concluirse en una sola administración. Hace unos días tuve la oportunidad de preguntarle a Gustavo Sánchez si no consideraba necesario voltear hacia atrás para ver por qué el camino del hoy Sistema Integrado de Transporte había sido un verdadero viacrucis. El alcalde me contestó que él prefiere voltear hacia adelante. Es decir, cumplir el compromiso de echar andar un megaproyecto que traerá diversos beneficios a los mexicalenses en materia de transporte urbano. Comprendo la respuesta del presidente municipal y aplaudo su decisión de retomar este proyecto; principalmente, a sabiendas de que Gustavo Sánchez pudo optar por no comprar el problema y dejar el BRT arrumbado, tal y como lo encontró. Pero los mexicalenses necesitamos certidumbre. Los cachanillas estamos hartos de que los proyectos de gobierno duren únicamente tres años. Los ciudadanos requerimos garantías para saber que nuestra inversión no quedará abandonada por un simple capricho. En Mexicali, tener un Sistema Integrado de Transporte nos tomó una década, cuando debió tomarnos únicamente la mitad de ese tiempo. Tristemente, nuestra ciudad camina dos pasos hacia adelante, luego dos pasos hacia atrás, después permanece inmóvil y luego repite el ciclo. El autor es abogado y conductor de televisión.

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