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Columnas Percepción política

Percepción política

Por Gustavo Macalpin

Multar a los cochinos Hace unos días, el Cabildo de Mexicali aprobó que los policías municipales cuenten con facultad para elaborar multas en materia ecológica. Cualquier agente podrá multar al ciudadano que sea sorprendido tirando basura, desde un pequeño papel, como una bolsa de papas fritas o una lata de soda, hasta una tonelada de escombro. “Lo que estamos buscando es generar conciencia. Nuestra cultura como mexicalenses cambia cotidianamente, y cambia en veinte minutos, en lo que hacemos de línea para cruzar a Estados Unidos, ahí ya cambiamos nuestra cultura, y no tiramos basura porque las multas están muy caras”, me dijo Diego Echevarría Ibarra, regidor promotor de la iniciativa en el Cabildo. La opinión pública ha visto con buenos ojos la reforma, quizá porque la mayoría de mexicalenses sabemos la grave crisis de contaminación que atraviesa el municipio, principalmente luego del escandaloso artículo, por parte del prestigioso semanario inglés The Economist, que colocó a Mexicali dentro de las tres ciudades más contaminadas del mundo. “Mi madre vive en una colonia popular, alrededor de su casa tiene cinco terrenos baldíos que se han quemado dos veces, una vez estuvo a punto de quemarse la casa, todo porque esos baldíos están llenos de basura. Hemos limpiado los terrenos muchas veces y, al cabo de unos días, otra vez están igual de cochinos. Alguien está tirando la basura ahí, y te llena de impotencia limpiar los terrenos y que al día siguiente estén llenos de escombros y llantas”, expresó el regidor panista. Algunas voces, con justa razón, temen las famosas multas ecológicas se conviertan únicamente en una herramienta recaudatoria para el Ayuntamiento de Mexicali, y exigen transparencia para saber en qué será utilizado el futuro nuevo ingreso. “Es muy buena idea pedir que el ingreso se destine a una ampliación presupuestal para la Dirección de Protección al Ambiente. Por ejemplo, únicamente contamos con una patrulla ecológica que atiende a más de un millón de habitantes”, expresó el regidor Echevarría. Cuestionado sobre requerir una política transversal (salud, educación, comunicación, entre otros) para combatir efectivamente este tema, Echevarría Ibarra comentó la intención es acompañar la reforma con otras medidas. “Presenté un exhorto para crear una campaña que se llame ‘Ponle dedo al cochino’, en la cual cualquier ciudadano podrá subir una denuncia, con una fotografía o video, en la plataforma digital que el Ayuntamiento decida. Asimismo, estamos trabajando con la agrupación ‘Mexicali decide ser grande’ para premiar al limpio. Es decir, sancionar y/o evidenciar al cochino, pero también premiar al limpio”, concluyó el integrante del Cabildo. La intención no sólo es buena, sino necesaria. Cualquier ciudad moderna, digna del siglo XXI, debe ser capaz de sancionar a aquellas personas que se empeñan en dañarla. Ojalá que el alcalde Gustavo Sánchez Vásquez, quien ha expresado su deseo de construir ciudadanía, pueda llevar a buen puerto esta reforma. Y ojalá que nosotros los mexicalenses, independientemente del trabajo de nuestros políticos, aprendamos a ser mejores ciudadanos. * El autor es Abogado y conductor de televisión.

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