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Columnas Percepción política.

Percepción política

Por Gustavo Macalpin

¿Sirvió de algo la histórica manifestación de 2017? Hace un año, los mexicalenses salieron a las calles para protestar en contra de los malos gobiernos. Más de 50 mil ciudadanos reclamaron las políticas del gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, y del presidente de la República, Enrique Peña Nieto. Derivado de ello, a lo largo de 2017, fuimos testigos de marchas, plantones, bloqueos y el surgimiento de importantes movimientos sociales. Algunos aseguran todo fue en vano. A final de cuentas, el gobierno continúa siendo ineficiente, los funcionarios siguen siendo corruptos, y las políticas públicas se mantienen a favor de unos cuantos. ¿Será que las manifestaciones únicamente hacen ruido un par de días? ¿Será que pasa el furor, la gente vuelve a su rutina y las cosas permanecen igual? ¿Será que no sirvió de nada miles de mexicalenses se unieran aquel domingo 15 de enero de 2017? Un estudio realizado por la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, titulado “¿Importan las protestas políticas?”, concluye que las manifestaciones no producen cambios inmediatos, no generan una transformación en los gobernantes encargados de tomar decisiones. Sin embargo, las protestas activan políticamente a la ciudadanía, lo cual, evidentemente, puede llegar a generar grandes cambios futuros. Una ciudad donde miles de personas optan por salir de sus hogares y unirse para protestar, es un lugar que tiene grandes posibilidades de presentar una mayor participación en la próxima contienda electoral, comparado con aquellos sitios donde la ciudadanía permanece apática ante los temas públicos. Además, como bien se explica en la mencionada investigación, las protestas tienden a generar una mayor cobertura mediática de los temas políticos, lo cual permite la ciudadanía se encuentre más expuesta a recibir información sobre temas que no acostumbraba conocer. Efectivamente, aquella histórica manifestación no solucionó las cosas cual barita mágica, pero nos dejó lecciones sumamente valiosas: los mexicalenses podemos unirnos, y, si permanecemos involucrados en los temas políticos, trabajando juntos, alzando la voz, podemos pensar en un cambio serio a futuro. Lamentablemente, los actos violentos son cada vez más frecuentes en las protestas. La batalla campal entre manifestantes y elementos de seguridad, registrada el pasado martes a un costado de la planta Constellation Brands, se ha vuelto la regla y no la excepción. En Mexicali es común las manifestaciones terminen con destrozos y/o heridos. En 2019 habremos de elegir un nuevo gobernador de Baja California, un nuevo alcalde de Mexicali, y nuevos diputados del congreso estatal. Será la primera elección local tras aquella histórica manifestación. Si queremos cambiar las cosas hagámoslo en las urnas, encabecemos una agenda ciudadana, impulsemos candidaturas independientes de los y las mejores mexicalenses (académicos, activistas sociales, emprendedores), participemos como nunca lo hemos hecho. Con violencia no se logrará cambio alguno. Con violencia aquella histórica manifestación quedará en lo anecdótico. Con violencia hacemos justicia a la frase, atribuida al teórico político italiano Joseph de Maistre, “cada pueblo tiene el gobierno que merece”. * El autor es Abogado y conductor de televisión.

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