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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Ciscar Al estar releyendo 'El Testigo', novela por la que Juan Villoro recibió el Premio Herralde en 2004, me topé con la palabra cisco. Cito el párrafo de mi hallazgo: “Los agraristas nos hicieron cisco; destruyeron los espejos porque nunca habían visto algo que los reflejara; les dio miedo ver sus caras de bestias. Quemaron altares, violaron mujeres, inundaron las minas…” Y, al desmenuzar la palabra cisco, se desató la persecución de significados y derivaciones que me llevaron a recordar la mexicanísima expresión ciscar. Los niños de mi generación (cerca de la prehistoria) invocábamos a un travieso diablo para que el contrincante futbolero fallase el tiro penal, profiriendo la inocente consigna: “Císcalo, císcalo, diablo panzón”. A veces funcionaba y otras no, quizá por falta de fervor. Ciscar es un verbo transitivo cuya acción provoca que alguien pierda la concentración y se equivoque. También cuando se alarga el efecto de una amenaza, miedo o susto: “Juan está ciscado con todos lo perros, porque hace años uno –de mansa apariencia– lo mordió”. En general, los temblores, las devaluaciones y los malos gobiernos nos tiene ciscados a los mexicanos y no es que la burra fuera arisca. A los movimientos telúricos ni quien los pare, pero las devaluaciones y los malos gobiernos pueden ser evitados. Hoy, percibo en la calle y en las redes sociales gran ánimo en todos los estratos, con énfasis en los más vulnerables, para que se logre una mejoría sustancial en nuestro país. Un enorme bono de legitimidad respalda al nuevo gobierno que desde ya empieza trata de incidir en tal mejoría. Entre los millones que esperan que ello suceda, estoy yo. ¡Ojalá muchas de las promesas se conviertan en beneficios reales! De lo contrario quedaremos más ciscados sobre todo habiendo padecido años de neoliberalismo, de la inútil guerra contra el narco y de la corrupción imperante. LA PALABRA DE HOY: CISCAR Me remonto al término cisco que antiguamente designaba al carbón vegetal muy picado que se utilizaba en los hogares como combustible para cocinar. De ello surgieron acepciones para nombrar a cualquier residuo para la combustión, para la basura y hasta para el excremento. Por ello y de modo figurativo, “estar hecho cisco” significaba triturado, molido, hecho polvo o mier… De acuerdo con el diccionario etimológico de Joan Corominas, cisco es una alteración expresiva del latín 'ciccum' que significa cosa pequeña, menuda e insignificante; más un cruce semiótico con la voz 'scissus' / cortado, dividido, desmenuzado. Y así, hasta llegar a ciscar, ciscado… císcalo diablo panzón, DE MI LIBRERO: 'EL TESTIGO' Cito de la contraportada: “Julio Valdivieso, intelectual mexicano emigrado a Europa, vuelve a su país después de una larga ausencia. El PRI ha perdido al fin las elecciones y se inicia un peculiar período de transición… en este retorno se enfrenta a las claves de un amor perdido, la leyenda viva del poeta Ramón López Velarde, un episodio de la guerra cristera… un México de tragicomedia”. El próximo 8 de octubre, a las 19:00 horas, en el Café Literario, dentro del programa de fomento a la lectura de Los Imprescindibles, platicaré sobre la vida y obra de Juan Villoro. Vaya o no me quedaré ciscado. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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