No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Titipuchal Un titipuchal es un montón “de algo” endemoniadamente grande. Muchísimo más que un chorro o un guato como dicen en Chihuahua. Sin embargo, por abundante que sea, un titipuchal a veces es calculable… Por ejemplo: ¡36 mil 261 millones de pesos en publicidad oficial! Cifra que solo abarca los primeros cuatro años del sexenio de Enrique Peña Nieto, de 2013 a 2016. Dispendio que sobrepasó el presupuesto autorizado en 71%; pero –a ojos vistas– de poco o nada les sirvió para lustrar una imagen que hoy está más opaca que el agua de un lodazal. No sé si “La Cuarta Transformación” se vaya a hacer de la vista gorda y no saque los trapitos al sol del gobierno despeñado, como éste y otros muchos rubros en donde se gastó a troche y moche. En el último tramo del mandato priista, las dependencias que más gastaron en promover sus logros y actividades, fueron: El Seguro Social, la Secretaría de Educación, la Secretaría de Desarrollo Social y Pronósticos Deportivos… ¡Pero no se sacaron el Melate ni la Revancha y menos, la Revanchita! Los expertos tienen el ojo avizor en la perversa combinación del excesivo gasto en propaganda en TV Azteca y Televisa frente a la audiencia de menores recursos que más horas pasan frente al televisor… Pero, les falló el numerito. Hartaron a la gente con tanto mensaje balín, con un gastadero desaforado que muchos repudiaron liberándose de la enajenación. LA PALABRA DE HOY: TITIPUCHAL Claro nahuatlismo que se forma de 'tlíltic' que significa “cosa negra” y 'putzalli', montón o amontonamiento de tierra. En México, se utiliza para referirse a un número grande e indeterminado de personas: “Un titipuchal de gente en el Zócalo”, en lugar de una muchedumbre. El sensacional Chava Flores compuso la canción “Mi chorro de voz”, cuyas primeras líneas dicen: “Yo tenía u chorro de voz, / yo era el amo del falsete / Ay, laralai… / pero del canto me di al “cuete” / y por fumar me dio tos, / y de aquel chorro de voz / sólo me quedó un chisguete. // Cantaba un titipuchal… NOTICIA LITERARIA: PREMIO IBEROAMERICANO DE NARRATIVA Con el nombre y en honor del escritor chileno Manuel Rojas, el Premio Iberoamericano de Narrativa 2018 le fue otorgado a Juan Villoro. Reconocimiento acompañado de una medalla, un diploma y un titipuchal de dólares, ¡tantos como 60 mil! Por su obra en general integrada por cuentos y novelas como El Testigo, La noche navegable y La casa pierde, Villoro se hizo acreedor en forma unánime de tan prestigioso y a la vez cuantioso premio. Bien por Villoro que reiteradamente ha dicho que nació en México pero que volvió a nacer en Santiago cuando sobrevivió al terremoto de 2010, durante el Congreso Iberoamericano de la Lengua en la capital chilena... Este premio se suma a lo que contaré de Villoro el próximo 8 de octubre cuando presente su obra en Los Imprescindibles del ICBC en el Café Literario. Departir con usted que me lee, me dará un titipuchal de gusto. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

Comentarios