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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Embotado ¡Qué bueno que ya nomás falta un pelo para el día de las elecciones! Lo digo porque llegaré a emitir mi voto medio embotado. Enervado con los millones de spots que nos atosigan mañana, tarde y noche. En la mayoría de los mensajes se vociferan defectos y vicios de contrincante a contrincante; en lugar de resaltar como habrá de resolver cada cual los graves problemas de inseguridad, impunidad y deficiente educación. Dimes y diretes para acusarse de ineptos, mentirosos y corruptos. La paradoja tal vez será que ganará el que menos torpe o transa parezca. Qué bajo hemos caído que tenemos que ir a buscar al futuro presidente de México en medio del lodazal en donde se acusan unos a otros de estar metidos. No se me vaya a pasmar, pero en estas estas elecciones federales se van a gastar más de 28 mil millones de pesos. Sí, leyó bien: ¡Un insolente dineral! Para elegir presidente, 500 diputados federales y 128 senadores: Así se las gastan el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial (Tepjf) y los dichosos e injuriosos partidos. Quienes no cobran ni un peso son el millón 400 mil funcionarios que -en 157 mil casillas- recibirán y contarán los votos de los ciudadanos en un proceso electoral exageradamente publicitado de la costosa e inacaba democracia mexicana. Menos mal que tendremos tres días de descanso en una veda de propaganda y resultados de de ecuestas para reflexionar e ir a votar menos embotados. LA PALABRA DE HOY: EMBOTAR En sentido denotativo o directo, embotar es poner “algo” dentro de un bote o de una vasija. Ahora bien, en sentido connotativo o figurativo, embotar también puede significar atontar, ofuscar e insensibilizar. Uno queda embotado cuando se debilitan y entorpecen los sentidos restándoles agudeza. Sin duda, el alcohol embota la sensibilidad. Nos marea y hasta nos tumba. Pues haga de cuenta que las campañas políticas presidenciales por insidiosas y excesivas nos embotan y marean. Ojalá que el dos de julio no amanezcamos con una desagradable cruda cívica. DE MI LIBRERO: ¿QUÉ ES LA DEMOCRACIA? El florentino, Giovanni Santori, al desentrañar lo que es la democracia fue mucho más allá de su simple significado etimológico, del griego antiguo 'demos' = pueblo / 'kratos' = poder: “El gobierno del pueblo”… Sociólogo, ensayista, investigador, politólogo, periodista y profesor, Giovanni Santori (1924-2017) escribió uno de los tratados básicos del siglo XX: ¿Qué es la democracia? Y, para explicarlo, imaginariamente dialogó con Aristóteles, Rousseau y Marx… al final, sus conclusiones no fueron optimistas. Lo cito: …“cada vez pierdo más la esperanza acerca de la seriedad de nuestra teoría de la democracia, porque me encuentro cada día con más vendedores de humo muy hábiles para olfatear el viento, pero poco o nada hábiles para saber de qué hablan, y ahora ya incapaces de repulir y de reunir —en lo esencial— una inmensa literatura que se ha ido deshaciendo en fragmentos especialistas y, lo que es todavía peor, «novedistas» (excitados por el afán de novedades)”. Aun así, el próximo domingo mi democrático voto no será utilitario ni embotado sino plenamente razonado. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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