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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Chimiscolero En un arranque de puro ingenio puedo señalar que el vocablo chimiscolero está compuesto por chismoso y por “…lero” (a propósito, omito la sílaba “cu” en lugar de “co” porque sé que tengo lectores pudorosos). Dicho lo cual, chimiscolero sería la combinación de intrigante con cobarde. Pero, lo cierto es que, chimiscolero tiene un fondo etimológico más copioso… Abajo, en la sección correspondiente, desmenuzaré la palabra chimiscolero, que le anticipo tiene origen náhuatl y señala al que comadrea con dos o tres copitas encima. El alcohol nos suelta la lengua. Pero, en exceso, nos la traba. Quizá ya notó que he estado utilizado el género masculino; porque si me atreviera a referirme a las chimiscoleras, de inmediato alebrestaría al gremio feminista que se ofendería por llamarles chismosas. ¡Dios me libre! Ahora que, si me pongo filosófico, puedo postular que el chisme es consustancial al ser humano. ¡Ándale, qué sesudo! Porque, sea una práctica habitual, de vez en cuando o casi nunca; todos nos hemos hecho eco de chismes y rumores que enemistas a las personas y –en casos severos– las difaman y lesiona. Lo dramático de ser chimiscoleros en redes sociales es la dimensión y absoluto descontrol de algo que no nos consta, pero no obsta para que irresponsablemente lo divulguemos. Hay quienes consideran que esta práctica es inofensiva. Pero, desde tiempos del propagandista nazi, Joseph Goebbels, “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Existen profesionales del embuste que ganan millones denostando al adversario de quien los contrata. Pero su trabajo sólo puede surtir efecto si miles de personas que, sin estar completamente seguras de lo que mentirosamente se afirma, lo retrasmiten sin oficio ni beneficio. Hace poco leí que somos una especie que mutó del mono, pasó por el “homo sapiens” y ahora se ha convertido en borrego. Chimiscoleros borregos “que copian y pegan” en Internet. LA PALABRA DE HOY: 'CHIMISCOLERO' Cito a Guido Gómez de Silva, que en su Diccionario breve de mexicanismos señala: “Proviene de chimiscol, del náhuatl 'cem', cucharada e 'ixcolli', trago”. Acepción que me permite especular que, la palabra chimiscolero / chimiscolera se asocia con “el afecto a chismorrear por efecto de unos alipuses de por medio”. En forma específica, la palabra chisme procede el griego 'skhizein' / rajar con el significado de dividir, herir, partir. Un chisme (falso o verdadero) lesiona sin que el divulgador, la mayoría de las veces, salga lesionado. DE MI LIBRERO: 'LAS 50 GRANDES MENTIRAS DE LA HISTORIA' Aunque el libro del historiador y escritor alemán Bernd Ingmar Gutberlet, no se refiere a los chismes y mentiras que se propagan por Internet (imposible); sin embargo, yo hago el parangón de que, sin pruebas fehacientes de que Nerón haya mandado quemar Roma; si hubiera existido Internet (¡Viva la fantasía, por absurda que sea!), Nerón hubiera sido repudiado por antipático y no por piromaníaco. Bueno, esto está sucediendo con temas de actualidad: “Los rusos están interviniendo en la campaña presidenciales porque quieren apropiarse de nuestro petróleo”. O “El Peje es más peligroso que Rasputín”. Y así por el estilo, una horda de “facebookleros” dando rienda suelta a todo tipo de chismes como viles chimiscoleros. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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