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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Candela Si hubiera titulado esta columna “candidato” es muy probable que no la estuviera leyendo. ¡Ni que quisiera echarme la sal para que usted les voltee la cara a estas letras! Tampoco pretendo hacer proselitismo por alguno de los consabidos presidenciables; cuantimás si no hallo a cuál irle, porque de los tres no hago uno. Mucho menos quiero utilizar este valioso espacio en balde, con el significado de usar en vano; no como cubeta… aunque, viéndolo bien no estaría de más echarle un cubetazo de agua fría para que reaccione el que se las da de muy experimentado y no militante. ¡Con razón es ignorado! Le explico por dónde va mi tirada: Es imposible deslindar –al menos etimológicamente– el significado de las palabras candidato y candela o vela, si lo prefiere. Y no es porque el segundo y el tercero en las encuestas le tengan que prenderle una veladora a San Judas Tadeo, el santo de los imposibles: Si fuera eso, ni un gigantesco cirio pascual con cera y pabilo extras les alcanzaría. Como van y como vienen, los tres ya son “tú ya sabes quién”. Póngale nombre al que no contagia ni gota de entusiasmo. O señale al que quiere apantallar con tres palabritas en francés o haciéndose pasar por un falso roquero desangelado. En contraste, el “renergizado” que echa chispas con su legendaria y declarada tozudez que a muchos deslumbra. Más que nada, porque sus contrincantes brillan menos que lejanas estrellas fugaces. Qué le estará pasando a la “polaca” de aquí, allá y acullá que cada vez lanza candidatos que brillan menos. Cuando la propia palabra significa lo siguiente… LA PALABRA DE HOY: CANDIDATO Del latín 'candidatus' / “el que viste de blanco”, que deriva de 'candere' / “ser blanco, que brilla intensamente”. En el ritual romano, los candidatos a cargos públicos debían cambiar su habitual toga por un túnica blanca o cándida que simbólicamente representaba la pureza, honradez y sinceridad. ¿A cuál (de los que “tú ya sabes quién”) le queda la blanca túnica por saco? El origen de 'candere' se encuentra en la raíz indoeuropea 'kand' / 'kend' que significa “brillar”. Con dicha raíz encontramos palabras como candor / máxima blancura en la antigüedad; hoy, ingenuidad y pureza de ánimo. Así llegamos a candela que alude al brillo que produce la luz de una vela encendida. Relacionada con el color blanco y éste con la pureza. Hoy, dar candela se interpreta como criticar o dar de palos. DE MI LIBRERO: 'PORQUE PARECE MENTIRA...' Con mi grupo de lectura incursionamos por la difícil novela “Porque parece mentira la verdad nunca se sabe” de mexicalense Daniel Sada, quien murió a los 58 años en noviembre de 2011. El crítico literario Christopher Domínguez Michael, señaló: “Sada es dueño de una prosa (barroca) que lo vuelve el más inconfundible de los narradores de la lengua”. Ello, al ganar Sada el Premio Herralde en 2008. “Nunca se sabe” es un reto de lectura “en un viaje por el desierto durante los largos, oscuros y anodinos años del imperio electoral en México”. Oscuridad ausente de brillantes candelas. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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