Columnas Palabra por palabra

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Dedocracia ¡Aunque usted no lo crea!, la palabra dedocracia aparece en el diccionario de la Real Academia Española. Ahora bien, al ubicarla en el ámbito político mexicano, la dedocracia tiene en el tapado su momento culminante. Añeja práctica antidemocrática que ya no sorprende ni a Ripley; porque todos saben que es el presidente en turno el que unge a un colaborador para sucederlo. Pero, habrá que verlo, no vaya siendo que el actual oficiante del rito se equivoque y “en lugar Uruguay nombre a Paraguay”. La dedocracia se hizo famosa a partir de 1957, con una proverbial frase dicha de mala gana por Eulalio Ferrer, singular personaje de la publicidad mexicana, quien molesto porque no le aprobaban un tema de campaña para Tabacalera Mexicana, ironizando propuso: “El tapado fuma Elegantes”. A la sazón, el presidente Adolfo Ruiz Cortines ya tenía tapado a su tocayo y, sin importar que Adolfo López Mateos fumara Delicados y no Elegantes, la genial ocurrencia publicitaria le dio nombre y seña a la singular elección, misma que se popularizó con la famosa caricatura de Abel Quezada: El tapado, ícono de la dedocracia mexicana. Antes, el tapado iba de gane; pero el dedazo de Zedillo apuntó chueco con Francisco Labastida que perdió frente al agreste Vicente Fox, quien cerca del final de su sexenio también quiso practicar la dedocracia; pero Felipe Calderón “le torció el dedo”. Hoy, desde Los Pinos se favorecen los afanes de seis “semitapados”. Primero van Meade, Chong y Nuño; luego Narro y de la Madrid. Cinco del gabinete y el sexto, un caballo negro: El fiel, Eruviel Ávila. Parece ser que ninguno consume tabaco; pero presiento que a varios nadie los fuma. Además, la lista de contrincantes es abundante. El Peje, requeteconfirmado; más el que resulte del Frente Opositor, más aquellos que alcancen el titipuchal de firmas entre los independientes. Ni duda: ¡Sobran tapados! LA PALABRA DE HOY. – DEDOCRACIA. Dedo viene del latín 'digitus', que a su vez procede del indoeuropeo 'deik' que significa apuntar, señalar. Y, la voz cracia del griego 'kratia / kratos' que quiere decir “cualidad de poder”. Más claro, ni el agua. La dedocracia es la práctica autoritaria de nombrar a alguien para un cargo público de manera arbitraria. DE MI LIBRERO: LA PRESIDENCIA IMPERIAL. Lo desempolvé y leí las páginas concernientes al destape de López Mateos urdido por Ruiz Cortines. Le aclaro que nada de lo que antes relaté se menciona en el libro escrito por Enrique Krauze. Pero en éste, también hay pasajes increíbles como el escenificado por Ángel Carvajal, secretario de Gobernación, que ingenuamente le llevó al presidente una maleta que contenía cientos de telegramas de adhesión a su precandidatura. Ruiz Cortines le preguntó que si los había leído todos y después le recomendó: “Guárdelos, no se le vayan a perder”. Para sorpresa de todos, Ruiz Cortines prefirió a su leal secretario del Trabajo y divertido comentó en público: “Quién iba a decirlo, ¿eh?, salió López Mateos”. A 60 años de distancia, otra vez, el candidato del PRI será dedocráticamente elegido. *El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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