Columnas MIRADOR

Mirador

Por Armando Fuentes Aguirre

¿Qué flor es ésta que florece cuando se va el otoño y el invierno llega? Las mujeres del Potrero le dan un nombre de mujer: la llaman lilia. En latín esa palabra significa "lirios". La flor es blanca, pero en sus pétalos se esfuma un tenue color rojo, como si su belleza la ruborizara. Su aroma no se siente: se presiente, igual que un beso que todavía no se ha dado. Se abre a la caída de la tarde, y cuando al día siguiente brilla el sol se cierra. Tal se diría que se esconde para que nadie la vea. Todo me gusta de esta flor: su nombre, su blancura, su perfume que casi no es perfume. Y más amo a la lilia porque sólo de noche ofrece su belleza. Algo tiene de virgen, y algo de mujer nocturna. Se vería bien en un altar, y muy bien se vería en un lecho de amor. En el altar sería santidad; en el lecho sería tentación. Las dos voces de la flor me llaman: la del cielo y la de la tierra. Será que tiene nombre de mujer.

Comentarios