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¿Contra la corrupción? "Por el derecho a la libertad de expresión" Francisco Rebelín Ibarra fue el Tesorero Municipal durante el gobierno de Javier Ignacio Urbalejo Cinco en Tecate, cuyo final de gestión mostró tantas irregularidades que once ciudadanos, entre ellos cuatro ex presidentes municipales, decidimos interponer una denuncia de juicio político ante el Congreso del Estado. Se les exige a los legisladores que investiguen a Urbalejo Cinco por el mal uso de los recursos financieros municipales, enriquecimiento ilícito y otros, de los cuales Rebelín Ibarra debió haber estado al tanto y estaba obligado a denunciar. Por medio del oficio TES 00859/2013 de fecha 20 de diciembre, la contadora pública Edith González León, del Departamento de Contabilidad del XXI Ayuntamiento, le informa al Tesorero Municipal, C.P. Rodrigo de Bivar Catanedo Peñuñuri, de la inexistencia de registro en la contabilidad y de ni ninguna documentación que soporte algún movimiento realizado o por realizar de las siguientes cuentas bancarias: Banorte: cuenta 0249833660 y Banco Santander: cuenta 65-50404001-4. En ese mismo sentido, se hizo del conocimiento del Síndico Procurador, en ese tiempo Lic. Daniel De León Ramos, la detección de movimientos bancarios no autorizados, consistentes en transferencias y retiros de grandes cantidades de dinero. Por ejemplo, el 10 de diciembre del 2014 la cuenta de Serfin contaba con 12 millones de pesos y fueron retirados vía transferencia SPEI. ¿A dónde se fue este dinero o si se recuperó? No se sabe. De todos estos movimientos debió haber estado al tanto Rebelín Ibarra pues las cuentas bancarias no fueron reportadas como existentes, una vez terminada la gestión del XX Ayuntamiento. La evidencia de un mal manejo financiero y de la Tesorería supera la administración municipal regular. Solo dos personas pudieron haber hecho esos movimientos bancarios y fueron el ex presidente municipal y Francisco Rebelín Ibarra. El documento entregado al Congreso del Estado fue recibido en la Oficialía de Partes el 25 de noviembre del 2014, y hasta la fecha no ha sido respondido ni atendido por los denunciados como responsables. Pues ahora resulta que el C.P. Francisco Javier Rebelín Ibarra es Consejero Técnico del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción (Cpcsea), órgano estatal que, se supone, debería escoger a los candidatos que no hubieren incurrido en ningún acto de deshonestidad y que su prestigio estuviera a prueba de cualquier delito posible. Por consiguiente, la confianza que los ciudadanos pudiéramos tener en esta instancia encargada de atender los casos de corrupción, estará siendo minada con la conducta de este consejero técnico. Su elección deja la obvia percepción de que fue el pago por una cuota de poder, que el partido al cual pertenece esta persona exigió. La otra posibilidad es que no se hubieran investigado a fondo a los candidatos, y que se decidiera de manera subjetiva sobre el particular. Es una lástima que un organismo de esta envergadura esté conformado con personas de dudosa conducta, que cuando fueron denunciados –aunque fuera indirectamente– no fueron capaces de deslindarse y de aclarar su situación. Sin embargo, resulta obvio que esto suceda en los tiempos en que más corrupción padecemos en el país y en Baja California. Por lo tanto, no resulta contradictorio que formen parte de un organismo que combate la corrupción. Así están las cosas aquí y ahora. Lo que mal nace, mal continuará. Vale. * El autor es licenciado en Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

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