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Columnas Smokey Bear

Ecoanálisis

Por Alberto Tapia

Este año, el personaje Smokey Bear, el oso vestido de guardia forestal utilizado por el gobierno estadounidense para realizar las campañas de prevención de incendios forestales, cumplió 74 años de edad. Fue creado el mismo año que nací yo, somos contemporáneos. A los dos nos irritan los incendios forestales provocados por el hombre, pero justamente en este verano que se han quemado casi 6 millones de acres de bosques en el Oeste americano, la gente se pregunta ¿en dónde ha estado Smokey Bear? Nuestros vecinos norteños con millones de hectáreas más de bosques que nosotros, han sobrecuidado sus arbolados serranos. Durante la crisis que siguió al ataque a Pearl Harbor en 1941, en la costa del Océano Pacífico hubo histeria colectiva ante el temor de un ataque japonés. Hay varias películas sobre el tema. Cuando los vecinos se dieron cuenta del peligro potencial que representaba un ataque a sus bosques para incendiarlos, cobraron conciencia del polvorín natural que representa tanta madera viva y muerta hacinada sobre todo en sus Parques y Monumentos Nacionales. Entonces surgió este personaje que algunos llaman también el Oso Smoky. Pero los tres cuartos de siglo de sofocar todo incendio forestal ha acumulado un vasto tonelaje de madera y ramas en los arbolados protegidos, a tal grado que este verano ha habido incendios forestales incontrolables que consumieron cientos de caras casas de campo en la vecindad de parques y monumentos, que las compañías de seguros ya no quieren cubrir. Y cuando estos gigantes expertos en manejar el miedo tuvieron que pagar seguros por más millones de los que han ganado, están buscando un culpable a quien condenar. Desde hace tiempo ingenieros forestales comprobaron y establecieron políticas de manejo para crear incendios forestales controlados con el fin de eliminar el exceso de combustible principalmente en áreas naturales protegidas. Con apoyo de científicos ambientales han logrado implementar esas estrategias, pero este ardiente verano del 2018 fueron rebasados debido a la sequía que padece la costa Oeste de los EUA. Y ahora las poderosas compañías de seguros culpan al gobierno y a su estrella Smokey Bear. En nuestros dos parques nacionales algunos de sus vecinos han intentado varias veces extraer maderas muertas para eliminar el exceso de combustible natural. La teoría es que a menos madera muerta, menos intensos y grandes serán los incendios forestales en esos Parques. ¡Oh!, pero la experiencia ha sido muy amarga en el pasado, cuando la Semarnat autorizó extraer leña, los abusones beneficiados con los permisos fueron sorprendidos talando y sacando árboles sanos. Hace 15 años documentamos este fenómeno, hicimos las denuncias correspondientes y hasta publiqué un artículo sobre el tema en la revista de derecho especializada LEX, de julio de 2003. Los incendios forestales naturales, aquellos ocasionados por rayos por ejemplo, son parte de la ecología del bosque, son necesarios para limpiar el suelo del arbolado. Pero en este país el 99% de estas conflagraciones son provocadas por el hombre, porque nunca es castigado por ello. El autor es investigador ambiental independiente.

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